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El efecto verde

Expertos en seguridad, urbanismo y psicología aseguran que las áreas con vegetación ayudan a reducir la delincuencia en las ciudades, pues los espacios verdes contrarrestan la agresión y la fatiga mental de las personas.

Por eso quienes viven en espacios urbanos poco cálidos, deteriorados y sin entornos naturales son susceptibles a conductas antisociales.

De ahí que en México los índices más altos de delincuencia y asesinato se presenten en zonas marginadas y con menos vegetación.

“Tenemos un estudio en el que realizamos un diagnóstico de los riesgos sociodelictivos en espacios urbanos. En lugares en donde las áreas son verdes y abiertas la criminalidad baja.

“Una de las categorías de análisis que medimos es la vulnerabilidad física, con indicadores como densidad de población, desorden urbano, áreas verdes, zonas deterioradas y ciclos de vida de las áreas urbanas. Hemos visto que la falta de espacios verdes y abiertos son factores que incitan a conductas delictivas. Por eso zonas como Iztapalapa, Iztacalco, Cuauhtémoc, Tláhuac y Gustavo A. Madero tienen altos índices delincuenciales”, señaló Mario Garza, coordinador del Diplomado de Seguridad Pública de la Universidad Iberoamericana.

Para comprobar los efectos del verde en las zonas residenciales, en 2001 se realizaron varios estudios en Europa y Estados Unidos. Por ejemplo, en uno se compararon 98 edificios con departamentos en la ciudad de Chicago que presentaron diferencias en las zonas verdes adyacentes.

En los que contaban con altos niveles de verde hubo 48 por ciento menos delitos contra la propiedad y 56 por ciento menos crímenes violentos, a diferencia de los que estaban rodeados por terrenos baldíos.

Para el psicólogo Óscar Galicia, el número de áreas verdes de una ciudad habla del nivel de bienestar de sus pobladores, si éstos no cubren sus necesidades básicas, entonces estos espacios pasan a segundo plano.

“Las áreas verdes se consideran un producto dispensable hasta que las necesidades básicas son solventadas. Si a alguien de Iztapalapa le das a elegir entre banquetas y agua o un parque, escoge los dos primeros.

“El área verde es un foco de belleza, nos permite apaciguarnos, pero no tiene propiedades mágicas, se necesita un cambio sustancial para que tenga el papel endulzante de la vida cotidiana”, comentó el coordinador del laboratorio de neurociencia de la Universidad Iberoamericana.

Las áreas naturales también aportan beneficios económicos. De acuerdo con urbanistas, los departamentos, casas y oficinas rodeados de árboles son rentados más rápido y los inquilinos se quedan más tiempo. En el caso de las zonas residenciales, el verde añade 15 por ciento al valor de la propiedad.

A esto se suma que los negocios rodeados de espacios naturales tienen trabajadores más productivos (en 12 por ciento) y el ausentismo es menor, además de que la gente compra más en las calles que tienen mayor cantidad de árboles.

“En la ciudad de México tenemos colonias con muchas zonas verdes como Polanco, Lomas de Chapultepec, Roma, Condesa, una parte de la Del Valle y San Ángel, pero son de clase alta y media-alta que han podido conservar estos espacios.

“Gran parte del valor inmobiliario de estos lugares tiene que ver con esta estructura urbana que permite que sea verde”, mencionó Arturo Ortiz Struck, coordinador del Diplomado Ciudad de México de la Iberoamericana.

Fuente: Excélsior

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