Energía

Regreso a la energía nuclear ¿camino correcto?

El panorama mundial da muestras de cierto optimismo por el regreso de la energía nuclear, una energía cuestionada por sus riesgos a la salud humana y el medio ambiente

Han pasado 20 años desde la catástrofe nuclear de Chernobyl en la ex Unión Soviética y hoy en día el mundo discute nuevamente la posibilidad de un nuevo aire para la energía producida a partir de la reacción nuclear.

En México, mientras el sector energético gubernamental ha manifestado su interés en aumentar la capacidad de producción en la Central Nuclear de Laguna Verde (CNLV) ubicada en Veracruz, grupos ambientalistas y expertos han señalado fallas en la operación de este, el único complejo nuclear mexicano.
César Angulo

Y mientras los impulsores de la energía nuclear destacan los beneficios económicos, ambientales y de costo-operación de esta tecnología, sus detractores argumentan que la energía nuclear constituye un peligro para la salud de los humanos, daños al medio ambiente por la generación de residuos, e inviabilidad financiera.

El tema ha sido manejado con discreción por el gobierno federal, aunque el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Alfredo Elías Ayub, dijo a la agencia América Economía que para satisfacer las crecientes necesidades de energía en México, el gobierno pretende ampliar su programa nacional de energía nuclear, con la construcción de una segunda planta por un valor de cuatro mil millones de dólares.

También el Programa de Obras e Inversiones del Sector Eléctrico (POISE) 2005-2014, de la CFE (el documento oficial que establece las metas de la empresa paraestatal) señala que se prevé arrancar un proyecto de modernización que ampliará la capacidad de la planta nuclear de Laguna Verde, a la que se añadirán 196 megavatios (MW).

“La determinación de la muestra óptima de tecnologías introduce en el mediano y largo plazos la participación de las (tecnologías) nuclear y de carbón, las cuales compiten y desplazan las de ciclo combinado (con base en gas natural)”, describe el documento.

El POISE 2005-2014 aboga por que México se sume a la tendencia mundial cada vez más fuerte de producir más energía nuclear, y defiende la eficiencia, seguridad y el supuesto bajo impacto en la emisión de partículas contaminantes a la atmósfera.

A escala mundial, añade, está demostrada la competitividad de la energía nuclear para cubrir las necesidades crecientes de electricidad, bajo las mejores condiciones económicas y ambientales.

El panorama mundial da muestras de cierto optimismo por el regreso de la energía nuclear: Inglaterra se ha manifestado por una revisión a su política energética que en las dos últimas décadas ha dejado de abrir nuevas centrales nucleoeléctricas. Francia genera el 79 por ciento de su producción eléctrica con base en la tecnología nuclear y desarrolla un nuevo proyecto para construir una enorme nueva central que estará lista en 2011. En tanto que China tiene planeado construir 30 centrales nucleares antes de 2020.

Más vida para Laguna Verde

El proyecto de ampliación de potencia de dos reactores de la CNLV fue adjudicado a la empresa General Electric por un monto de 800 millones de dólares. El proyecto licitado bajo el número RM CN Laguna Verde, consiste en la rehabilitación y modernización de las unidades 1 y 2 de la central nucleoeléctrica, para lo cual se han identificado como sistemas de mayor impacto el sistema de agua de servicio nuclear (NSW), el sistema desmineralizador y prefiltros de condensado, el circuito cerrado de agua de enfriamiento nuclear (NCCW), el generador eléctrico, así como los sistemas de excitación, eléctricos, de emergencia.

También serán rehabilitados los equipos de balance de planta tales como: turbinas, condensador principal, sistema de agua de alimentación, bombas, entre otros, y equipos auxiliares, todo ello para aumentar el ciclo de vida de Laguna Verde a 40 años.

Actualmente la CNLV está operando a una capacidad de 1,364.8 MW, según el último reporte del mes de mayo de este año del Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía (Sener), de un total 46,367 MW de producción nacional de energía eléctrica.

Esta central está constituida por dos unidades con reactores marca General Electric tipo BWR-5 y turbogeneradores marca Mitsubishi, fue diseñada para una potencia nominal de 675 MW por unidad, sin embargo su potencia efectiva fue de 654 MW eléctricos por unidad. A finales de la década de 1990 se aumentó 5 por ciento la potencia térmica del reactor nuclear obteniendo 2,027 MW totales para alcanzar una potencia eléctrica de 686.7 MW por unidad.

La operación de la CNLV se ha desarrollado en un ambiente de dudas sobre su seguridad y el potencial peligro que representa para las comunidades vecinas y el resto del país. De hecho, en marzo de este año una presunta falla en su operación obligó a realizar un paro de emergencia en la planta nuclear. Las autoridades del complejo informaron que se trató del sobrecalentamiento de un cable.

No más energía nuclear

Ningún reactor nuclear en el mundo es completamente seguro y por ello este tipo de generación eléctrica debe ser descartada, opinó el coordinador del Programa Ciencia y Tecnología de El Colegio de México, Alejandro Nadal. El académico, quien participó con una ponencia en la conmemoración del 20 aniversario del accidente nuclear en Chernobyl, destaca que hoy en día parece haber un renacimiento de la industria nuclear alrededor del mundo.

“Se está hablando de que con los nuevos reactores de cuarta generación y sus medidas de seguridad se puede olvidar un accidente como el de Chernobyl. Lo cierto es que todos los componentes de un reactor nuclear están sujetos a diferentes tipos de estrés que los afecta, por lo que no se puede asegurar que son infalibles”, expresó.

Alejandro Calvillo, director Greenpeace México, recalcó que siempre hay la probabilidad de que un accidente pueda ocurrir, por lo que es necesario pensar en la dimensión del daño que puede causar un accidente nuclear.

“Antes del accidente de Chernobyl en el mundo se decía que ningún reactor nuclear del mundo podía sufrir un accidente. Ahora sabemos que ninguno es intrínsicamente seguro, es decir, la posibilidad de un accidente está en cualquier central nuclear del mundo”, dijo a propósito del accidente en la ex Unión Soviética.

El activista criticó que la central nucleoeléctrica de Laguna Verde en Veracruz, representa un riesgo latente para las comunidades cercanas y el resto de los estados y alertó que no hay un plan de emergencia efectivo para proteger a la población en caso de una accidente nuclear grave.

Recordó que hace unos 11 años se hizo un estudio que demostró que en caso de ocurrir un accidente nuclear en esta central, la contaminación radiactiva podría llegar a la ciudad de México en unas cuantas horas.

Se manifestó preocupado porque funcionarios del gobierno federal hablan de un nuevo programa nuclear para México que incluye la construcción de al menos 10 centrales nucleares en los próximos años.

Por otro lado, la proliferación de esta tecnología representa una oportunidad para la generación de armas de destrucción masiva, como son las armas nucleares. Países como Israel, Pakistán, China y la India han producido bombas atómicas con base en programas de generación de energía nuclear.

El jefe del departamento Hombre y su Ambiente, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), doctor Mauricio Shoijet, afirmó que el sistema legal en México no provee protección a la población contra riesgos nucleares, los cuales han aumentado sus efectos destructivos e irreversibles.

“Los riesgos futuros no son comparables con los pasados en tanto que ninguna tecnología anterior a la nuclear, tenía la posibilidad de causar masivamente defectos genéticos que alcanzarían a varias generaciones”, expresó en un foro en la Cámara de Diputados.

El también miembro de la Academia Mexicana de la Ciencia consideró que es muy difícil que exista un plan para el manejo de los desechos radiactivos que produce Laguna Verde, por lo que una medida necesaria es la de clausurar la central nucleoeléctrica, lo que además implicaría problemas de desmantelamiento y de tratamiento de sus desechos radiactivos.

Nuclear vs cambio climático

La energía nuclear es una opción riesgosa y no sustentable para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), concluye en su libro el científico estadounidense Brice Smith. El científico miembro del Instituto de Estudios Ambientales y de Energía (IEER, por sus siglas en inglés) documenta los accidentes y la proliferación de riesgos de contaminación que implicaría el reimpulso de la energía nuclear con el objetivo de reducir los GEI.

Las centrales nucleares, asentó el autor en un comunicado de prensa, son una fuente extraordinariamente peligrosa de electricidad que creará riesgos graves, especialmente si se despliega a gran escala. Los riesgos incluyen la posibilidad de accidentes catastróficos de reactor como el de Chernobyl, las dificultades de manejo de los desechos radiactivos y un aumento de probabilidad de la proliferación de armas nucleares.

Según la proyecciones del estudio, para reducir significativamente las emisiones de monóxido de carbono (CO), se tendrían que tener en operación entre mil y 2,500 reactores nucleares a escala global en los próximos 50 años, lo que implicaría la puesta en marcha de un reactor nuclear cada dos semanas.

Mencionó que no se carece de formas para reducir exitosamente las emisiones de CO, pero la cuestión más importante es el costo de generar energías limpias.

La ausencia de opciones efectivas a los peligros que representa el cambio climático global, pudiera estar forzando una seria consideración de la energía nuclear como opción poco contaminante, precisó Smith. Pero es irracional considerar un impulso a la energía nuclear y todos los riesgos que implica cuando hay otras opciones para generar energía limpia.

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