Ciencia y tecnología

Expreso a Venus estudia calentamiento global

Más de 400 millones de kilómetros recorrió el Expreso a Venus antes de entrar, el pasado martes, en órbita alrededor del lucero del alba; con esto se marca el comienzo de la primera aventura de Europa al planeta gemelo de la Tierra.

En ese sentido, los científicos esperan que las observaciones del Expreso a Venus permitan arrojar algo de luz sobre el calentamiento climático de la Tierra.

«Es un momento fantástico. Finalmente estamos en órbita alrededor de Venus», exclamó el jefe del proyecto, el canadiense Don McCoy, ante la videotransmisión desde la sede de la Agencia Espacial Europea (AEE) en París.

La sonda viajó con el motor en marcha durante los últimos 50 minutos y fue atrapada cuando se encontraba a sólo 400 kilómetros de la superficie de Venus y a unos 120 millones de kilómetros de la Tierra.

La sonda Expreso a Venus permanecerá nueve días en su órbita provisional extremadamente elíptica, de 350 mil kilómetros de apogeo (punto más alejado) y 400 kilómetros de perigeo (punto más cercano) al planeta.

Tras ese periodo será colocada en su órbita definitiva, recorriendo en 24 horas una órbita casi polar de 66 mil kilómetros de apogeo y 250 kilómetros de perigeo.

Durante 486 días terrestres —tan sólo dos días venusinos—, la sonda analizará la densa y cálida atmósfera, compuesta en 96 por ciento de dióxido de carbono, del lucero del alba, llamado así por ser la última estrella en esconderse al amanecer y la primera en aparecer en la bóveda celestial al atardecer.

La finalidad es desentrañar los misterios sobre la evolución y la actual constitución del segundo planeta más cercano al Sol.

La sonda contará con siete poderosos instrumentos a bordo para explorar los secretos geológicos de Venus, cubierto de una espesa capa de nubes de entre 50 y 70 kilómetros de altitud.

Por una razón desconocida, a unos 60 kilómetros de altitud los vientos soplan aproximadamente a 400 kilómetros por hora.

El planeta comparte numerosas características de su vecina, la Tierra: los dos planetas están compuestos de rocas, y su talla y masa son comparables. Sin embargo, ambos han sufrido evoluciones distintas y la temperatura sobre la superficie de Venus alcanza 460 grados Celsius.

La sonda intentará además resolver algunas interrogantes, como si en el origen de ese planeta, al igual que en el de la Tierra, la superficie estuvo bañada de océanos.

Ese planeta es «único en el sistema solar y comprenderlo es muy importante», según uno de los científicos de la misión, Hakan Svedhem.

La sonda europea, construida con la dirección de la sociedad europea EADS Astrium, fue lanzada el 9 de noviembre a bordo de un cohete Soyuz-Fregat desde el cosmódromo de Baikonur, en la estepa de Kazajstán (Europa del Este).

Además de las observaciones realizadas desde la Tierra, los datos recabados por las sondas que se acercaron a Venus o que aterrizaron en el planeta han permitido esbozar un primer retrato.

El lucero del alba, situado entre Mercurio y la Tierra, tiene un diámetro de 12,102 kilómetros frente a los 12,756 de la Tierra. Dispone de un campo magnético muy débil. Gira sobre su propio eje en sentido inverso al de la mayoría de los otros planetas, y muy lentamente; un día de Venus dura 243 días terrestres.

En su superficie, donde la presión es 92 veces más fuerte que en la Tierra, la temperatura alcanza 460 grados centígrados debido al efecto de invernadero y éste a su vez produce una espesa capa de nubes.

Fuente: La Jornada

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