Cambio climático

El mundo no puede elegir entre crisis sanitaria y climática: WRI

Esta crisis podría estimular a ciudadanos, políticos y empresarios a adoptar nuevas formas de hacer negocios, señala el presidente de WRI

Andrew Steer*

Ciudad de México, 23 de marzo de 2020.— En este momento, la pandemia mundial de infección y el miedo que enfrentamos están causando enfermedad, muerte y dificultades económicas en todo el mundo, y seguramente empeorará antes de mejorar. También nos recuerda a todos lo profundamente vulnerables que somos ante las amenazas que están fuera de nuestro control. Es posible que esto lleve a cuestionar suposiciones y comportamientos previos, y a tener una nueva apertura hacia los argumentos que están a favor de la acción colectiva y la gestión eficaz de los riesgos.

En esta visión se basa la triple respuesta de WRI ante la pandemia. Estamos protegiendo a nuestro personal y sus familias a través de nuestra red global. Estamos fortaleciendo la forma en que operamos en el ámbito virtual, internamente y con nuestros socios, para permitirnos cumplir con nuestras metas en este año tan importante para la acción climática. Y estamos reevaluando nuestras actividades para poder ayudar a garantizar que la respuesta del mundo a la crisis del COVID-19 y a los demás riesgos, impulse un futuro más seguro y resiliente.

Nuestra primera prioridad: la seguridad de nuestro personal

Nuestros esfuerzos para proteger a nuestro personal y sus familias del virus comenzaron en enero, cuando WRI de China empezó a trabajar obligatoriamente desde casa. A medida que el virus se propagó internacionalmente, hemos tomado medidas similares en toda nuestra red, de modo que todas nuestras oficinas están ahora en trabajo obligatorio desde casa. Con la mejora de la situación en China, nuestro equipo en Pekín está evaluando cuándo volver a sus oficinas. Todos los eventos encabezados por WRI se han llevado a cabo vía remota o fueron pospuestos.

Nuevas formas de operar

El personal de WRI vive y trabaja a lo largo de 19 zonas horarias, lo que nos ha dado mucha práctica en el uso de la tecnología para ahorrar tiempo y acortar distancias. Al igual que otros, estamos aprendiendo rápidamente a utilizar las nuevas tecnologías de manera más efectiva para involucrar a nuestros socios y asegurar que nuestro trabajo tenga el máximo impacto. En las próximas semanas, sacaremos lo mejor de nosotros, de la mano de nuestros socios, para encontrar nuevas formas de unir a la gente y forjar coaliciones poderosas para el cambio en este año tan importante.

Construir economías y sociedades más resistentes

Las crisis pueden unir o separar a las personas. Pueden llevar al cinismo y a la pérdida de fe en las instituciones, o a una comprensión más profunda del riesgo y a la determinación de reconstruir mejor. Por ejemplo, en los próximos meses seguramente se gastarán cientos de miles de millones de dólares para reflotar las economías en declive. Estas inversiones simplemente restaurarán las economías altas en carbono y desiguales que ya existen hoy en día, o podrían ayudar a impulsar el desarrollo con bajas emisiones de carbono y a protegerse contra las amenazas que ya existen.

En términos más generales, la crisis debe dar lugar a que los riesgos sean evaluados mucho mejor, y que estas evaluaciones a su vez impulsen las políticas y las asignaciones presupuestarias hacia una economía verde. WRI emprenderá nuevos trabajos en estas áreas, y hará todo lo posible para asegurarse que no se pierdan las lecciones de esta crisis. Por ejemplo, estamos aprovechando nuestro conocimiento de los anteriores paquetes de estímulo para identificar medidas que impulsen el crecimiento para la reducción de la pobreza y promuevan la protección del clima. Ante una crisis sanitaria mundial y una crisis climática mundial, el mundo no puede permitirse elegir una: los dirigentes deben encontrar la manera de hacer frente a ambas emergencias simultáneamente. En WRI nos comprometemos a trabajar con nuestros socios para descubrir cómo.

Nuestro compromiso

El año 2020 debe ser un año de decisiones internacionales cruciales sobre el clima, la biodiversidad y el océano. Los enormes trastornos humanos y económicos causados por la pandemia COVID-19 —con sus oficinas cerradas, sus políticos distraídos, la recesión económica y la tristeza general— podrían dificultar mucho más el progreso en estas áreas. Pero a un nivel más profundo, es posible que pueda abrir la puerta para un cambio más sistémico. Nuestra esperanza es que, con el liderazgo adecuado, esta crisis podría estimular a los ciudadanos, los políticos y a los dirigentes empresariales a adoptar una nueva forma de hacer negocios: un nuevo contrato social basado en el compromiso de aumentar el apoyo a los más vulnerables, la protección de los sistemas naturales de los que todos dependemos y una acción colectiva más eficaz para hacer frente a las amenazas comunes. Trabajaremos con este fin.

* Presidente del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) a nivel global

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