Energía

Propuesta: refinerías para la autosuficiencia energética

De acuerdo con la propuesta del ingeniero Felipe Ocampo Torrea, se tiene oportunidad de construir cuatro refinerías energéticas con capacidad para procesar 150 mil barriles diarios (b/d) de petróleo crudo Maya en cada una.

Tres de las refinerías producirían componentes para gasolinas de alto octanaje; la otra elaboraría insumos para la petroquímica. En cada una de las cuatro se obtendrían 59 mil 750 b/d de fondos de torre de alto vacío (FTAV), un residuo asfáltico derivado del procesamiento básico del crudo Maya, que sería aprovechado como insumo para la generación de electricidad.

Se construirían cuatro centrales eléctricas, que estarían ubicadas en forma adyacente a cada una de las cuatro refinerías por razones de costos y por las características del combustible. Cada central generaría mil 800 megavatios de electricidad. Las refinerías recibirían de las plantas de generación no sólo energía eléctrica, sino también vapor y agua tratada, y regresaría condensados. Esto mejoraría el ciclo termodinámico y la economía de la planta termoeléctrica.

El esquema de refinerías energéticas propuesto por el ingeniero Ocampo tiene una configuración sencilla y, por lo tanto, un costo relativamente económico. La inversión requerida sería del orden de 510 millones de dólares en cada una de ellas, con excepción de la refinería petroquímica, en la que la inversión ascendería a 710 millones de dólares.

El valor estimado de la producción anual sería del orden de 927 millones de dólares en cada una de las refinerías energéticas y de poco más de mil millones de dólares en la refinería petroquímica. Esas cifras indican una alta posibilidad de que el esquema sea rentable y más atractivo que el proyecto de modernización de refinerías tipo coque que actualmente promueve Petróleos Mexicanos (Pemex).

Con esas refinerías se eliminaría el déficit actual en la producción de gasolinas en el país, que es del orden de 150 mil b/d. Las cuatro, en conjunto, producirían 186 mil b/d de gasolinas, aunque una parte de ese volumen se destinaría a la elaboración de productos petroquímicos.

Con la construcción de esas refinerías, se lograrían tres objetivos vitales para la economía nacional:

1) ser autosuficientes en combustibles para la generación de energía eléctrica con procesos más rentables que el uso de gas natural, permitiendo, además, disminuir o eliminar la dependencia del gas natural importado;

2) lograr autosuficiencia en petrolíferos y evitar la importación de éstos, que ya en valor equivale a más de la tercera parte de las exportaciones de petróleo crudo.

3) aumentar la producción de materias primas petroquímicas y disminuir en forma muy significativa la importación y el déficit de producción de petroquímicos. La importación de éstos ya alcanza cifras en valor similares a las de las exportaciones de petróleo crudo.

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