Energía

Inviable, construcción de refinería de Dos Bocas: IMP

El costo del proyecto ascendería a 14 mil 740 mdd

Teorema Ambiental/Redacción

El proyecto para construir la refinería de Dos Bocas, Tabasco, una de las grandes obras de la administración que recién comienza, es inviable técnica y financieramente como está planteada, de acuerdo con un estudio realizado por el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), publicado este miércoles en el periódico Reforma.

De acuerdo con este medio, el documento establece que sin retrasos, el costo de la obra sería de 14 mil 740 millones de dólares, casi el doble de los ocho mil millones de dólares estimados por el gobierno federal.

El IMP considera que hay dos escenarios para la construcción de la refinería, cuya capacidad sería de transformar 340 mil barriles diarios: el primero, con una inversión 100 por ciento originada con recursos públicos, y el segundo, con 30 por ciento de inversión pública y 70 por ciento con algún tipo de financiamiento pagadero en 15 años, a una tasa conservadora.

“Bajo el primer escenario, la refinería no es viable para un periodo de 20 años de operación”, establece la proyección.

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“Los ingresos por venta de productos y subproductos no cubren los costos de inversión, operación, mantenimiento e impuestos que se ejercerían por la operación de la infraestructura en un periodo de 20 años”, señala el documento.

La única alternativa sería reducir la inversión a 13 mil 808 millones de dólares y ubicarla en Tula, Hidalgo.

Esto se debe a que en Tabasco se tendrían gastos superiores en acondicionamiento y cimentación para soportar los equipos más robustos de las plantas, así como sacar infraestructura que pertenece a la Administración Portuaria Integral (API) de Dos Bocas.

Sin embargo, la segunda alternativa tendría una viabilidad limitada. Por ello, consideraría la posibilidad de incluir a inversión privada o algún tipo de financiamiento que cuente con estudios técnicos, económicos y ambientales que avalen probabilidad de éxito.

Esto implicaría mayor tiempo para el desarrollo preoperativo y reduciría el margen de rentabilidad.

El proyecto requiere un año de planeación y cuatro de construcción, por lo que la refinería, en caso de realizarse, comenzaría sus operaciones hasta 2024.

Por su parte, la Secretaria de Energía había anticipado que serían tres años de construcción.

Una de las últimas refinerías que se han construido en América, fue Abreu y Lima, en Brasil, coinversión inicial de Petrobras y la venezolana PDVSA. Inició operaciones en 2014 con atraso de más de diez años y sobrecostos constantes.

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