Energía

Estrategia Nacional de Energía, limitada ante retos del cambio climático

La ENE debe impulsar el desarrollo sustentable y menos dependiente de los hidrocarburos: ONG

Alejandra Crail

México, D.F.— Organizaciones civiles recalcaron las deficiencias de la Estrategia Nacional de Energía (ENE) 2013-2027 con respecto al combate del cambio climático; “no demuestra avances importantes para que la política energética lo combata”, recalcaron.

La ENE, presentada recientemente por la Secretaría de Energía (Sener), sí contiene elementos que promueven la diversificación energética, sin embargo, señalaron, continúa impulsando al petróleo y gas como principales fuentes de energía, así como la nuclear como alternativa.

La ENE “debe ser coherente con el desarrollo sustentable y de bajo carbono, menos dependiente de los hidrocarburos”, defendieron las ONG.

En conferencia de prensa, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), CTS EMBARQ, Greenpeace México, Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), Comunicación y Educación Ambiental, entre otros, aseguraron que el documento de política energética es contrario a los pilares sobre cambio climático que presentó el presidente Enrique Peña Nieto durante el acto de instalación de la Comisión Intersecretarial de Cambio Climático, que busca que México transite hacia una economía verde.

El Senado de la República está llevando a cabo la revisión y ratificación de la ENE, por lo que las asociaciones solicitaron que se le incorporen metas concretas para una generación de electricidad más eficiente con base en las energías renovables.

Asimismo, propusieron los siguientes puntos para que los senadores los integren a la Estrategia:

1.    Armonizar metas y objetivos con la Ley General de Cambio Climático. Datos de las organizaciones revelan que 67.3 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provienen del sector energético por lo que se debe reducir, al menos en un 30 por ciento, la emisión de bióxido de carbono al 2020.

2.    Establecer metas concretas para el aprovechamiento de energías renovables y la mayor eficiencia energética. Los últimos estudios anuncian la capacidad económicamente competitiva de instalar 19 gigavatios (GW) con fuentes renovables al 2018, es decir, 29 por ciento de la matriz de energía eléctrica.

3.    No promover la explotación de petróleo y gas no convencionales, ni de energía nuclear. Los recursos que se asignen a este tipo de proyectos deben ser redirigidos a la promoción de fuentes de energía renovable. Los proyectos petroleros en aguas profundas y el gas shale contradicen el criterio de reducir progresivamente los impactos ambientales del sector energético.

4.    Reducir el consumo de combustibles fósiles en el transporte. El transporte constituye 22 por ciento de las emisiones totales de GEI, lo que equivale a 166 millones de toneladas de CO2e. La ENE debe promover combustibles limpios, particularmente con bajo contenido de azufre, que permitan la adopción de tecnologías de punta para el control de emisiones dentro del sector transporte, así como la eficiencia energética mediante la implementación de normas vehiculares, además de medidas que reduzcan el consumo de combustibles fósiles y del automóvil privado.

5.    Metodología para contabilización de externalidades. La ENE debe garantizar que la producción de energía incorpore criterios que actualmente no son tomados en cuenta en los costos de los proyectos, como es el caso de criterios ambientales (emisión de CO2, residuos, afectación a la biodiversidad) y de criterios sociales (mala calidad del aire, impactos a la salud, afectación del entorno, de los derechos humanos y de la situación de las mujeres, de los pueblos indígenas y tribales).

Teorema Ambiental

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