Contaminación

Eficiencia en la incineración de residuos peligrosos

La introducción al mercado mexicano de la incineración, como un sistema de tratamiento de residuos peligrosos, ha permitido la estructuración de varias tecnologías, y de éstas destacan los equipos de lecho fijo, pero también existen hornos rotatorios, sistemas de alimentación neumática y varios equipos con tecnología doméstica.

El resultado del tratamiento debe ser una ceniza inerte. Sin embargo, los análisis realizados a las muestras tomadas en varias plantas revelan resultados diversos: mientras que algunas cenizas presentan pérdida por ignición mínima (PPI), otras muestran baja eficiencia en sus procesos, lo cual es consecuencia, en la mayoría de los casos, del bajo desempeño de los equipos.

La incineración en México, actualmente se enfoca al tratamiento de residuos peligrosos, donde el 85 por ciento de los equipos incineran residuos biológico-infecciosos y 15 por ciento incineran residuos industriales. Las cenizas que resultan de este proceso, se depositan en sitios para la disposición de residuos sólidos municipales, con más razón en el caso de la incineración de residuos biológico-infecciosos, dado que la NOM-087-ECOL-1995 determina que después de tratarse, el residuo ya no se considerará no peligroso. Por su parte, el PROY-NOM-098-ECOL-2000 establece que antes de llevarse a disposición final, se verifique la peligrosidad de las cenizas generadas en el proceso. Sin embargo, este documento no tiene validez oficial antes de su publicación como norma definitiva.

Explicación de las plantas

Durante la investigación, se visitaron 10 plantas de incineración de residuos peligrosos y biológico–infecciosos, incluyéndose equipos de incineración de lecho fijo, rotatorios y de alimentación neumática, que incineran residuos industriales peligrosos y biológico-infecciosos. Todos presentan doble cámara de combustión, la primera para combustión de los residuos y la segunda para los gases. La alimentación se hace de manera manual o semimanual y sólo en dos casos se tiene un sistema de alimentación automática, en las instalaciones 3 y 6 que incineran residuos peligrosos industriales y biológico-infecciosos, respectivamente.

Incineradores

Los sistemas de lecho fijo presentan bajas temperaturas (comparados con los otros sistemas), en la cámara de combustión primaria. Sin embargo, la temperatura en la cámara de combustión secundaria es lo suficientemente alta, así como el tiempo de retención, que se requiere en el PROY-NOM-098-ECOL-2000.

De los tres incineradores rotatorios, el de menor capacidad tiene las temperaturas más bajas en las cámaras de combustión de todas las plantas, mientras que el segundo y el tercero, que están entre las plantas más grandes que se observaron, tienen altas temperaturas en ambas cámaras.

En los sistemas de alimentación neumática, localizados en las plantas 3 y 6, se reduce el tamaño de los residuos antes de pasar a la cámara de combustión primaria, para conseguir que los residuos se incineren completamente en el menor tiempo posible. Las cenizas se descargan desde la cámara de combustión primaria mientras que los gases generados pasan a la cámara de combustión secundaria.

Equipos de control de emisiones

Los equipos de control de emisiones que se encuentran en las instalaciones son muy variados. Su complejidad y eficiencia dependen en la mayoría de los casos de los recursos financieros de las empresas que los operan, más que de las necesidades de tratamiento de los gases generados en las cámaras de combustión, ya que se encuentran desde sistemas que constan únicamente de un lavador/enfriador de gases o un medio adsorbente, hasta trenes compuestos por enfriador, reactor de neutralización, ciclón y filtro de bolsa.

Tratamiento de cenizas

Como regla general, se encontró que las cenizas volantes y de fondo se almacenan en contenedores temporales dentro de las mismas plantas y por último, se disponen sin ningún tratamiento en rellenos sanitarios, ya que según informaron los operadores, los análisis para determinar la peligrosidad de estos residuos han reportado siempre resultados negativos.

La excepción es la planta 9 que reincinera sus cenizas volantes. Sin embargo, éste no se considera un tratamiento adecuado, ya que ocasiona que los metales fluyan constantemente en un circuito cerrado dentro del sistema, sin posibilidad de salida. Así, cada vez se incrementará su concentración en los gases o en las cenizas volantes.

Evaluación

La evaluación integral de los procesos de incineración que se observaron, se basó tanto en los aspectos que se percibieron durante las visitas, como en los análisis practicados en las cenizas.

Prácticas de operación de las plantas

Los parámetros de operación son las variables del proceso de incineración que determinan el desempeño correcto de los sistemas, tales como la tecnología del horno, las temperaturas en las cámaras de combustión y de los gases en la chimenea, tiempo de residencia de los gases y tratamiento de los residuos generados, además de otros aspectos no técnicos, como el tipo de combustible o el precio del servicio que ofrecen.

Valoración

La valoración se realizó considerando principalmente los parámetros establecidos en el PROY-NOM-098-ECOL-2000, además de otros que no están citados en dicho documento, pero que por experiencia se sabe que son indispensables para que el proceso sea eficaz. Los valores fueron de 0, 1 y 2 para bueno, medio o buen desempeño, respectivamente.

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