Cambio climático

Primero incendios y ahora tormentas torrenciales azotan Australia

Las llamas han consumido más de 10 millones de hectáreas y han cobrado la vida de 29 personas y cientos de millones de animales, además de la destrucción de unas 2 mil viviendas

Teorema Ambiental/Redacción

Sídney, Australia, 22 de enero de 2020.— Después de la ola de incendios que asoló durante varios meses el sureste de Australia, ahora una serie de torrenciales tormentas de granizo azotaron la costa oriental australiana y varias “lluvias de polvo” barrieron zonas afectadas por la sequía. La situación se complementa con algunas regiones que todavía siguen afectadas por las llamas que iniciaron en el mes de septiembre.

Las llamas han consumido más de diez millones de hectáreas y han cobrado la vida de 29 personas y cientos de millones de animales, además de la destrucción de unas dos mil viviendas.

La capital Camberra sufrió de violentas tormentas de granizo, durante las cuales los servicios de emergencia pidieron a la población retirar de la calle los vehículos que estuvieran estacionados en la calle y se alejaran de árboles y cableado eléctricos.

Mientras tanto, el servicio meteorológico local pidió a los habitantes de Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sídney, se mantuvieran preparados ante la presencia de nuevas tormentas con capacidad destructiva “posiblemente gigantes tormentas de granizo y fuertes lluvias que pueden acarrear inundaciones en las próximas horas”.

En las Montañas Azules, un importante atractivo turístico, un joven de 16 años fue alcanzado por un rayo y otro de 24 años sufrió heridas pues estaba apoyado en una barandilla de metal, aunque lograron sobrevivir a la tormenta, indicó el servicio de ambulancias de Nueva Gales del Sur.

Las imágenes captadas durante el fin de semana muestran una impresionante tormenta de polvo que oscureció completamente el mediodía.

Mientras, la sureña ciudad de Melbourne también sufrió de importantes granizadas la tarde del domingo. En Victoria, donde los incendios seguían activos, las fuertes lluvias fueron una bendición, pero las autoridades advirtieron de eventuales peligros ante la formación de aludes de tierra que complican los esfuerzos para abrir carreteras cerradas.

Las autoridades anticiparon que a la estación de incendios todavía le quedan varias semanas, por lo que se espera que el país pierda miles de millones de dólares por ingresos turísticos como consecuencia de los incendios.

El gobierno anunció el fin de semana un paquete de 52 millones de dólares para ayudar al sector turístico, pues las reservaciones han caído entre 10-20 por ciento desde que empezaron los incendios.

Mientras que el gobierno australiano sigue siendo fuertemente criticado por su pobre respuesta ante la emergencia y la indiferencia ante el cambio climático, considerado la causa principal de esta crisis ambiental.

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