Contaminación

Urgen implementar la NOM-044 que controla emisiones de vehículos pesados

El carbón negro que compone el material particulado fino (PM2.5), proveniente de la combustión incompleta del diésel, tiene graves impactos en la salud y contribuye al cambio climático global

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 28 de septiembre de 2020.— El Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire (OCCA) acusó al gobierno y la industria de vehículos pesados en México de retrasar el calendario para implementar la NOM-044, “lo que impide beneficios ambientales, avanzar en la mitigación de la crisis climática y evitar riesgos graves para la salud, así como muertes prematuras asociadas a las emisiones de los vehículos pesados en los años por venir”.

En un comunicado, las organizaciones que conforman el OCCA señalaron que es “injustificable no reducir las emisiones contaminantes de los vehículos pesados a diésel”, por lo que consideraron que la situación actual impide mejorar la calidad del aire, reducir los riesgos a la salud, disminuir los impactos de la crisis climática y evitar las muertes prematuras asociadas a la contaminación del transporte.

“El carbón negro que compone el material particulado fino (PM2.5), proveniente de la combustión incompleta del diésel, tiene graves impactos en la salud y contribuye al cambio climático”, explicaron.

Las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) generadas por estos motores contribuyen a la formación del ozono asociado con la mala calidad del aire, la crisis climática y las contingencias ambientales que aquejan a varias ciudades en México. Es inaceptable porque existen las condiciones necesarias para que el calendario original de la norma se cumpla y para que, a partir de 2021, todos los vehículos nuevos integren las tecnologías que cumplen con los estándares ambientales más estrictos.

Sin embargo, el gobierno y la industria retrasaron la entrada de los vehículos certificados bajo estándares EPA 2010 / EURO VI, estándares que eliminan hasta el 99 por ciento de las partículas PM2.5 y reducen más del 90 por ciento de los óxidos de nitrógeno (NOx) de los vehículos a diésel, en comparación con los EPA 2007 / EURO V, tecnologías que la industria dejaría de comercializar a partir del 31 de diciembre 2020 de no haberse postergado indebidamente la NOM-044.

El 17 de septiembre de 2020, el Comité de Normalización de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Comarnat), el gobierno federal y el sector privado votaron a favor de retrasar la aplicación de la norma, bajo el argumento de que la emergencia sanitaria por covid-19 afectó la fabricación e importación de los vehículos pesados y los fabricantes requieren un periodo de ajuste. “Este argumento no tiene sustento por diversas razones”, acusó el OCCA.

“Desde hace una década, los vehículos fabricados por la industria mexicana cumplen con los estándares EPA 2010 / EURO VI. Sin embargo, ocho de cada diez vehículos pesados producidos en México son para exportación, principalmente en EEUU, con una participación del 94 por ciento, que desde 2010 adoptó los estándares EPA 2010.”

Por lo tanto, el argumento de que la industria necesita más tiempo para dar cumplimiento a la norma carece de fundamento técnico.

“Además, la NOM-044-SEMARNAT-2017 fue publicada en febrero de 2018, por lo que la industria contó con tres años para planear y realizar las acciones necesarias para estar listos al 1 de enero de 2021. Sin embargo, sus esfuerzos se enfocaron en argumentar y presionar desde antes de la emergencia sanitaria para no cumplir el calendario establecido”, lamentaron.

Las tecnologías EPA 2010 / EURO VI requieren necesariamente del diésel de ultra bajo azufre (DUBA), con contenido menor a 15 partes por millón (ppm) de azufre, para su correcto funcionamiento y durabilidad. La industria ha presentado este argumento en repetidas ocasiones para condicionar la implementación de una norma para vehículos nuevos a la distribución del 100 por ciento de DUBA en México.

Lo anterior carece de fundamento, ya que desde 2018 más del 80 por ciento del diésel comercializado en México es DUBA, cantidad más que suficiente para asegurar una distribución estratégica con plena cobertura para los vehículos nuevos que se vendan a partir de 2021 y que representan en promedio un 4 por ciento del total de la flota.

Un estudio del ICCT indica que en 2015 murieron más de tres mil personas por enfermedades respiratorias y cardiovasculares relacionadas con las emisiones de los miles de vehículos a diésel que transitan en todo el país. Sin embargo, si se cumple el calendario de la NOM-044, se calcula que se evitarían hasta seis mil muertes prematuras al año, incluso a pesar del crecimiento previsible de la flota en las próximas décadas, lo cual se traduce en ahorros estimados de 14 mil 300 millones de dólares (precios de 2010).

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