Cambio climático

EU acudirá a COP16 con expectativas limitadas

El enviado especial de la Casa Blanca para Cambio Climático, Tood Stern, dijo que no es ni optimista ni pesimista con respecto a los resultados de la cumbre de Cancún

Enviado Especial de la Casa Blanca para el cambio
climático, Tood Stern

WASHINGTON.— La administración del presidente Barack Obama acudirá a la XVI Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP16) con expectativas limitadas sobre los acuerdos que se puedan lograr en esa cita.

El encuentro en Cancún, que inicia hoy y se prolongará hasta el 10 de diciembre, será un punto de transición hacia la próxima reunión en Sudáfrica, ante la falta de consensos hacia un nuevo acuerdo que renueve al Protocolo de Kioto que expira en 2012.

Aunque la administración Obama tiene claras las metas que espera se logren en esta cita, el prospecto que eso suceda tampoco es alentador, y así parece reconocerlo el enviado especial de la Casa Blanca para Cambio Climático, Tood Stern.

“Yo me describiría ahora mismo como ni optimista ni pesimista”, dijo Stern, para quien las diferencias entre los países de cara a este encuentro “son muy reales y los temas son un reto”.

Para algunos analistas, la postura estadounidense refleja la ausencia de cualquier capital político que la administración Obama pueda llevar a la mesa de negociaciones y buscar los acuerdos que se requieren para avanzar en esta ruta.

Ello resulta esencial para establecer un puente de entendimiento entre las naciones desarrolladas y países en desarrollo como China y la India, que juegan un importante papel en el tema de las emisiones responsables por el calentamiento global.

La administración Obama ha modificado su posición respecto a una iniciativa de ley para limitar estas emisiones tras el fracaso para su aprobación en el Senado, y el triunfo republicano en las elecciones de medio término ha complicado aún más este prospecto.

Stern dijo que para su gobierno, el reto en Cancún “será encontrar una forma de construir sobre el progreso hecho el año pasado en Copenhague”, donde a diferencia de lo que pasará en Cancún, Obama fue uno de los protagonistas principales.

Aun cuando ese encuentro se quedó corto de lo que muchos anticipaban, Stern consideró que los acuerdos ahí logrados “tomaron una importante dirección en la discusión del cambio climático”.

Laura Carlsen, directora del Programa de las Américas para el Centro de Políticas Internacionales (CPI), consideró empero que dado los resultados de Copenhague, las conclusiones de Cancún son previsibles.

“Siguiendo los pasos de falta de acuerdo en Copenhague, los expertos, los activistas y los negociadores mismos han anunciado que no esperan acuerdos vinculantes sobre los controles de emisiones al final de la conferencia. Entonces, ¿qué se negociará en Cancún?”, cuestionó.

Stern dijo que ante la ausencia de acuerdos legales, Cancún puede facilitar el avance sobre decisiones operativas concretas.

“Si hacemos esto bien, podremos en un corto plazo establecer un fondo verde, crear nuevos mecanismos de tecnología, empezar a implementar compromisos significativos de mitigación, establecer un sistema transparente de rendición de cuentas y lograr progresos reales en la protección de bosques”, indicó.

El Consejo de Defensa de Recursos Naturales (NRDC), una de las mayores agrupaciones ambientales del mundo, estima que pese a la ausencia de acuerdos legales entre sus resultados, los trabajos de Cancún serán críticos en la búsqueda de políticas internacionales para responder al cambio climático.

“Es esencial que los países logren algún progreso en Cancún, y que muestren que el sistema internacional puede funcionar”, señaló la agrupación.

Consideró que este progreso es esencial, ya que la percepción de un fracaso “hará más difícil generar impulso político en el sistema de la ONU y quizá lleve a un distanciamiento entre los países y la comunidad pública”.

Fuente: El Universal

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