Nacional

Desmantelan centro de caza furtiva

El lugar operaba como centro de acopio donde se encontraron taxidermias, astas, pieles y carne de venado cola blanca y gato montés

centro-cazaNuevo León.— Fueron decomisadas 11 astas, dos taxidermias y carne de venado cola blanca, además de una piel de gato montés por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en un centro de operaciones de caza furtiva ubicado en Parás, Nuevo León.

Mediante una orden de cateo junto con la Procuraduría General de la República (PGR), ambas dependencias desmantelaron este centro de almacenamiento y de operaciones de cazadores furtivos denunciado por la Corporación Fuerza Civil del estado de Nuevo León.

La Profepa, en coordinación con Fuerza Civil y autoridades del municipio, acudieron al lugar sin lograr el acceso al mismo, por lo que la procuraduría presentó denuncia penal ante la PGR por el presunto delito contra la biodiversidad.

Acto seguido, la Profepa y la PGR solicitaron a un juez federal una orden de cateo, llevándose a cabo la acción por parte de las autoridades mencionadas.

En el sitio, donde no se encontraron responsables, se aseguraron tres astas con cráneo y ocho astas sin cráneo de venado cola blanca, una piel de gato montés, un congelador de aproximadamente siete pies cúbicos y un refrigerador que contenían piezas de carne presuntamente de venado y borrego.

Se hallaron también cinco “espiaderos” y dos colgadores con ganchos que son utilizados para colgar los animales muertos para desollarlos y destazarlos. Asimismo, se aseguraron cartuchos de diferentes calibres, ropa de camuflaje para la actividad de caza, dos piezas de taxidermia de cabezas de venado disecadas montadas en base de madera y colgadas en la pared.

Al momento de la acción no se encontraban personas en el domicilio, sin embargo se espera que, luego de las investigaciones, se pondrá a disposición de las autoridades a los responsables ya que ninguna de las piezas contaba con los cintillos de cobro que obligatoriamente deben colocárseles.

Es importante señalar que el aprovechamiento de las especies de vida silvestre, como el venado cola blanca y el gato montés, está regulado por la Ley General de Vida Silvestre por lo que los responsables deberán demostrar que la actividad de caza se realizó al amparo de las autorizaciones otorgadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en un predio o Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).

El artículo 420, fracción III, del Código Penal Federal establece una pena de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de 300 a tres mil días de multa a quien realice ilícitamente esta actividad.

Fuente: Teorema Ambiental, imagen

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