Agua

Caracterización geoquímica de los manantiales termales del noreste de México

  • Una línea base para el entendimiento del efecto del cambio climático en sus ecosistemas

Jerjes R. Pantoja-Irys* / Edilia de La Rosa-Manzano** / Jean Louis Lacaille-Múzquiz***

El cambio climático es nuestra principal amenaza. El mundo, tal como lo conocemos, se transformará en un futuro muy cercano. Las señales del cambio son cada vez más evidentes, sobre todo para la comunidad científica y quienes mantienen un contacto muy estrecho con la naturaleza.

Es urgente generar conocimiento e información para crear y afinar modelos predictivos más reales y precisos; además de vigilar y monitorear parámetros tanto bióticos como abióticos de nuestro entorno, con el fin de adoptar medidas que nos permitan adaptarnos de la mejor manera a los cambios venideros, aprovechando al máximo los recursos renovables disponibles. Hoy más que nunca, tenemos que acercar la investigación científica a la toma de decisiones para la instrumentación de políticas públicas que nos permitan, si aún estamos a tiempo, mitigar el impacto del cambio climático en el mundo y asegurar nuestra supervivencia como especie. El futuro del planeta está en las manos de la generación actual; quizá más adelante ya no habrá otra oportunidad.

Las estrategias de adaptación frente al cambio climático

El cambio climático se ha vuelto, en este siglo, un tema de conversación y estudio cotidiano entre académicos e investigadores; motivado, en parte, por la gran cantidad de información multitemática disponible, gracias a la revolución tecnológica-científica sin precedente; también por el crecimiento poblacional de los últimos 100 años y el consecuente estrés que genera en el medioambiente. Se ha demostrado científicamente, que la variación del clima terrestre ha motivado, entre otros fenómenos, la migración del hombre y la extinción de megafauna de Norteamérica durante el Cuaternario (Stewart et al., 2021).

En el Holoceno diversos registros científicos indican variaciones en temperatura y precipitación relacionados con cambios solares de insolación, saltos latitudinales en la posición promedio de la Zona de Convergencia Latitudinal, variación de la actividad de la Oscilación del Sur de El Niño y de eventos de agua fresca y agua fría en el norte del Atlántico.

En Norteamérica condiciones húmedas prevalecieron al inicio de este y gradualmente cambiaron a poco húmedas como consecuencia de un óptimo térmico y un monzón débil después (Roy et al., 2019). A pesar de la gran cantidad de datos y conocimiento generado en la última centuria, aún quedan incógnitas por responder en cuanto a las particularidades de los cambios climáticos regionales, la resiliencia de los ecosistemas en cada uno de ellos, el efecto antropogénico y la validez de los modelos regionales y generales ante el cambio climático (Wright et al., 2022).

Los modelos actuales proponen posibles modificaciones en la distribución de los ecosistemas; por ejemplo, en el noreste mexicano se anticipa una reducción de los bosques templados y una expansión de los ecosistemas secos como el matorral (Rocha-Ugalde et al., 2022).

*Corporación Ambiental de México. Texcoco 100, Colonia Satélite Acueducto, 64960 Monterrey, Nuevo León, México.

**Instituto de Ecología Aplicada, Universidad Autónoma de Tamaulipas, División del Golfo 356, Colonia La Libertad, Ciudad Victoria, 87019 Tamaulipas, México

***Centro Interpretativo Ecológico, Camino hacia Alta Cima Km 3, S/N, Gómez Farías, 89790 Tamaulipas, México.

Espera el artículo completo en nuestra edición marzo-abril 2024 de Teorema Ambiental

Fotografía: Jerjes R. Pantoja-Irys

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