Transporte

Pese a aumento del boleto, el Metro mantiene sus rezagos

Algunas líneas son obsoletas y urge mantenimiento mayor: coinciden especialistas

Teorema Ambiental/Redacción

A cinco años del aumento a la tarifa del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, una medida controvertida implementada por el gobierno de Miguel Ángel Mancera, sin embargo, su argumento de lograr mayores ingresos al sistema de transporte para realizar mayores acciones de mantenimiento, quedó en el aire, a unos días que concluya la actual administración.

“En términos globales, las 12 líneas operan cotidianamente, a pesar de que algunas están en un grado de obsolescencia por razones tecnológicas o porque ya rebasaron su vida útil”, explicó el director general del Metro, Jorge Javier Jiménez Alcázar, en entrevista con El Universal.

“Se deben invertir 30 mil millones de pesos en un periodo de cinco o seis años, para reforzar y modernizar al Metro, pues aunque su presupuesto es de 20 mil millones de pesos, la mayoría se va en pagos de salarios y electricidad”, explicó. “Pero debe ser dinero que se utilice exclusivamente para reforzar y modernizar activos, equipos e instalaciones”, explicó.

Entre los pendientes urgentes para este medio de transporte, de acuerdo con la gestión que está por concluir, está el mantenimiento a los trenes de la Línea A, pero principalmente la sustitución de subestaciones, como la de alta tensión de Buen Tono, que es la más antigua.

Además, se debe rectificar 17 subestaciones eléctricas de la Línea 1 y todo el cableado de esta línea, así como la 2 y la 3, que tienen más de 49 años. “Son por lo menos 50 kilómetros que se tienen que cambiar y que genera alrededor de dos mil millones de pesos”, comentó.

metro-cdmx01

Estrategia de modernización fallida

El incremento en el costo del boleto, contempló 11 acciones de mejora, entre ellas la compra de 45 trenes con aire acondicionado para la Línea 1 y 12 trenes para la Línea 12.

Sin embargo, solo se adquirieron diez unidades y aún no han sido entregadas.

La falta de cumplimiento en los compromisos se debe, de acuerdo con el funcionario capitalino, a la falta de presupuesto, pues de 2013 a septiembre de 2018 se han recibido 13 mil millones de pesos y se han comprometido diez mil 500 millones.

“Con el incremento de precio captamos dos mil 800 millones de pesos anuales. Los diez trenes que compramos en 2016 nos representó un contrato de tres mil 200 millones de pesos y cumplir ese compromiso nos llevaría 15 años”, dijo.

Otra de las promesas fue la modernización de las estaciones de la Línea 1, pero solo se logró la mitad de la meta planeada. Pero además considera que debe hacerse una reparación de fondo y no solo en la parte arquitectónica, incluidas todas las instalaciones eléctricas de alta y baja tensión, sistemas de monitoreo, etc.

Mientras tanto, la Línea A requiere de un mantenimiento importante, pues aunque se cumplió la renivelación de vías y la eliminación del doble pago en torniquetes para usuarios que transbordan en la terminal Pantitlán, todavía se tienen problemas de asentamientos de subsuelo, desde Guelatao a La Paz. En 2015 se hizo un trabajo importante para evitar más asentamientos en las zonas de vías y se hicieron trabajos para estabilizar el suelo y evitar reducciones de velocidad.

“Actualmente hay 384 trenes en el Metro, en hora pico operan 285 y el resto está en mantenimiento constante; es decir, vamos intercalando los trenes, pero sin dejar de operar, eso es lo que hacemos para que no colapse. En el tema de los 45 trenes de la Línea 2, con el recurso de los dos pesos se hizo la compra de refacciones y la mano de obra es del STC Metro, de esos 45, 20 ya están en óptimas condiciones, ese compromiso tiene la garantía de que el material está en bodega”, agregó.

Finalmente, el funcionario aseguró que la siguiente administración no tendrá herencias financieras ya que no hay contratos comprometidos para los ingresos de los años siguientes, mientras que los pagos de los trenes serán diferidos y ya están presupuestados.

Suscribete al Boletin

PAÍSES QUE NOS ESTÁN VIENDO