Transporte

Metrobús cumple 15 años de beneficiar el medio ambiente de la CDMX

La entrada en operación del Metrobús en la avenida de los Insurgentes permitió el retiro de 686 autobuses altamente contaminantes (373 microbuses, 223 autobuses y 90 RTP).

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 22 de junio de 2020.— En este 2020 se cumplen 15 años de la entrada en operación de la primera línea de Metrobús sobre la avenida de los Insurgentes, por ello, la organización civil El Poder del Consumidor (EPC) evaluó los impactos positivos de este sistema de transporte.

Antes de su inicio de operación, el 19 de junio de 2005, en esta arteria considerada de las principales de la Ciudad de México había una sobreoferta de transporte público (microbuses), con valores de ocupación que raramente superaban el 55 por ciento de su capacidad, lo que ocasionaba un exceso del parque vehicular en operación y esto generaba una saturación en la vialidad y una baja eficiencia en la captación de usuarios.

Con la entrada en operación del Metrobús se logró el retiro de 686 vehículos altamente contaminantes (373 microbuses, 223 autobuses y 90 autobuses RTP, considerando sus dos fases). Solo en la fase 1 del corredor (de Indios Verdes a Eje 10 Sur) 22 por ciento de la flota que operaba había cumplido su vida útil y al 28 por ciento le restaban dos años de servicio.

Actualmente el Metrobús atiende diariamente a casi 1.5 millones de viajes. La captación anual de usuarios de este sistema inició con 34.7 millones de pasajeros en 2005 y al cierre de 2019 llegó a 424.4 millones de pasajeros, es decir, un aumento anual de casi 28 millones de usuarios por año. Además, en este mismo periodo se ha evitado la emisión de 1 millón 512 toneladas de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera.

El Metrobús introdujo la operación de autobuses articulados y tecnologías más limpias, que redujeron la emisión de contaminantes y gases dañinos a la salud.

Sobre la operación de este sistema, Víctor Alvarado, coordinador de la campaña de Movilidad y Cambio Climático de EPC, señaló: “un autobús articulado equivale a cinco microbuses, pero reduce un 56.2 por ciento de dióxido de carbono equivalente (CO2e), 99.7 por ciento de monóxido de carbono (CO), 88.9 por ciento de óxidos de nitrógeno (NOx) y 90.9 por ciento de partículas finas, todos estos gases son perjudiciales para la salud”.

“En 15 años se han construido siete líneas de Metrobús que han requerido 140 kilómetros de carril confinado lo que se traduce en una justicia vial, es decir, se le han quitado carriles de circulación al automóvil particular para destinarlos a los usuarios del transporte público”, señaló y dijo que un solo autobús articulado equivale a la circulación de 106 automóviles ocupados por 1.5 personas en promedio, lo que aminora la saturación vial.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG, 2019), el Metrobús ofrece una satisfacción del servicio del 80.4 por ciento en comparación con el 22.6 por ciento otorgado al transporte público convencional (micro, vagonetas, autobuses).

De los 34.56 millones de viajes que se generan en un día hábil en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), apenas el 19 por ciento y el 44.78 por ciento se lleva a cabo en transporte público. Con estos beneficios, el 17 por ciento de los usuarios de Metrobús han dejado su automóvil en casa, con una reducción del 95 por ciento del dióxido de carbono que les corresponde en cada viaje.

Un estudio hecho por EPC a escala nacional sobre sistemas BRT (Bus Rapid Transit, por sus siglas en inglés), señala que en 2015 la L1 del Metrobús ocupó el primer lugar de eficiencia cubriendo las necesidades de los usuarios con un 77 por ciento.

El estudio: “Diagnóstico de Accesibilidad de los Sistemas BRT en México 2016” reconoció una evolución positiva de las líneas de Metrobús en diferentes aspectos, en las líneas 1 y 2 se instalaron por primera vez rutas podotáctiles y se incluyó el sistema braille junto a los botones de aviso en el área de ascenso y descenso.

En la Línea 3, se incorporó la instalación del sistema sonoro para que personas invidentes y débiles visuales pudieran conocer la operación del servicio, y para el público en general se instalaron pantallas en cada estación.

Con la llegada de la Línea 4, se introdujeron las estaciones en superficie y autobuses de plataforma bajo. Después, se puso en marcha la línea que mejor fue evaluada a escala nacional: la Línea 5, que logró implementar en una sola red todas las acciones enlistadas anteriormente y además, incluir semáforos sonoros y conectar de manera accesible con el entorno inmediato. En adelante todas las líneas no han bajado su nivel y estándar de accesibilidad.

Por todos los beneficios que ha traído la implementación de esta red de transporte, EPC solicitó al gobierno de Claudia Sheinbaum inyectar recursos que permitan que en los próximos cinco años la flota de autobuses articulados migre a tecnologías con Euro VI y/o EPA 10 o bien se inicie una transición a autobuses eléctricos, alimentados con energías renovables, para transitar hacia ciudades más amigables con el medio ambiente y con acciones de mitigación y adaptación ante el cambio climático.

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