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Yaxunah, un viaje al corazón de la cultura maya en Yucatán

Es una comunidad mayas con apenas 700 habitantes. Está ubicada en el municipio de Yaxcaba, cerca de Pisté y a unos 30 minutos de Chichén Itzá

Teorema Ambiental/Redacción

Mérida, Yucatán, 21 de septiembre de 2020.— En el estado de Yucatán los antiguos mayas construyeron impresionantes ciudades como Uxmal, Kabah, Labná, Mayapán o Chichén Itzá, dando origen a lo que hoy conocemos como la cultura maya, que aún se mantiene viva entre un gran número de comunidades indígenas.

Yaxunah es una de estas comunidades mayas, con apenas 700 habitantes. Está ubicada en el municipio de Yaxcaba, cerca de Pisté y a unos 30 minutos de Chichén Itzá. Al visitarlo, puedes vivir de las costumbres, creencias, lengua maya, vestimenta y casas tradicionales construidas con madera y huano (especie de palmera).

Sus pobladores se organizaron en tres grupos: Lol Kum, Compadres y el Parador Turístico, para ofrecer visitas a la comunidad para poder vivir experiencias únicas de naturaleza, gastronomía y cultura que incluyen alojamiento en cabañas, alimentación y actividades en la comunidad.

En la visita se pueden escoger actividades como:

  • Inmersión al Maíz, para conocer el proceso de producción de este alimento tan importante en las culturas mesoamericanas, que representa el espíritu del pueblo;
  • Preparación de la Cochinita, típica comida maya cocinada al horno pib, bajo tierra envuelto en hojas de plátano;
  • Talleres de artesanías, donde artesanos enseñarán sus obras con gusto y lo invitarán a participar en parte del proceso;
  • Visita a la zona arqueológica y al cenote, o
  • Un día entero en la comunidad.

Los habitantes se han organizado en una cooperativa que realiza turismo comunitario, que determinó que el 10 por ciento de lo recaudado en cada actividad turística se destine a un ahorro comunitario para proyectos locales.

Además al visitarlos, los pobladores obtienen sustento económico, promueven y aún mantienen la cultura de la cosecha de frijol, jamaica, calabaza y maíz, con lo que producen maíz con coco, pozole de tortilla, choko sakán y sa’kab de maíz, entre otros productos, de los cuales son consumidores, para funcionar como una comunidad sustentable.

También en el Parador Turístico se puede rentar una bicicleta para visitar la zona arqueológica de Yaxunah, que está a escasos diez minutos, donde acompañado de alguno de los promotores culturales, podrás conocer todo lo que saben de la zona, donde encontrarás monumentales construcciones, rodeadas de milpas y densa vegetación.

Esta zona arqueológica estuvo comunicada con Chichén Itzá y Cobá a través de un sacbé (camino blanco), de hasta 100 km, por lo cual se piensa que pudo ser una frontera política. Alcanzó su máximo esplendor entre los años 900 y 600 a.C.

Las huellas encontradas en la zona revelan que la ciudad tuvo una agricultura intensa y que debió ser sostén para la numerosa población del norte peninsular, aunque después fuera abandonada y destruida, alrededor del siglo X u XI.

El pueblo también cuenta con un Banco de Semillas, donde esta comunidad ofrece semillas a quien las requiera para la siembra con la condición de devolverlas al momento de la cosecha. Además de que a través del proyecto Traspatio Maya venden los productos de la cosecha.

En la comunidad también hay muchos artesanos, algunos de ellos han aprendido a trabajar la madera realizando originales y coloridos diseños de máscaras, calendarios mayas y llaveros, pero también hay otro grupo de estos que trabaja el cuerno de toro, con lo que hacen accesorios como collares, pulseras, aretes y más, de un diseño único y realmente hermosos.

El urdido de hamacas es otro de los oficios de esta comunidad de indígenas mayas, producen hamacas de algodón adornadas con crochet. Como dato curioso, la fabricación de este tipo de hamaca les lleva hasta tres semanas realizarla. Este grupo de mujeres artesanas, también realizan pedidos especiales, incluso para lámparas y otros accesorios.

Los artesanos se encuentran a un costado del Banco de Semillas, a unos cinco minutos del cenote Lol–há, que significa flor o capullo de agua. Desde la entrada a este, que se encuentra cercado, se puede observar su gran profundidad, rodeado de muchos árboles de diferentes tipos que son hogar de una gran variedad de animales, como golondrinas, búhos y el pájaro toh, además de ardillas y mapaches.

Además, el Centro Cultural Comunitario de Yaxunah, que cuenta con un jardín botánico, una biblioteca, una sala de usos múltiples y un área de eventos al aire libre. Dentro, se instaló el Museo Comunitario, donde se realizó una museografía que lleva el siguiente orden: área maya, área prehispánica de la comunidad (zona arqueológica local), área de entierros prehispánicos y coloniales, área de las haciendas coloniales, área de ritos, fiestas y tradiciones locales, área de los niños de la comunidad.

Para finalizar, la deliciosa gastronomía local, preparada por las cocineras tradicionales de la comunidad. El olor de las hierbas quemadas bajo tierra que cubren los recipientes donde preparan la cochinita o el relleno negro, entre otros platillos, llenarán tus sentidos y despertarán tu apetito, para que, con unas tortillas calentitas y recién hechas a mano, disfrutes de los sabores de la cocina maya.

Yaxunah, como comunidad maya, es considerada para formar parte del programa Aldeas Mayas de Yucatán de la Secretaría de Fomento Turístico de la entidad (Sefotur), con el que se busca integrar un circuito turístico de comunidades indígenas y centros turísticos mayas en el estado, para diversificar la oferta de atractivos a través de un producto turístico innovador para los visitantes que están en la búsqueda de estas experiencias.

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