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Proyecto VIVE, una alternativa para mujeres en situación vulnerable

Su objetivo es aumentar las oportunidades para población en condición de vulnerabilidad, con capacitación en habilidades técnicas en ventas, promotoría, mercadeo, entre otros

José Luis Martínez

Ciudad de México, 18 de octubre de 2019.— En México solo el 48 por ciento de las mujeres participan en el mercado laboral formal, es decir, más de la mitad de las mujeres trabajan en la informalidad. Además, solo el 35 por ciento de las personas que acuden a una entrevista de trabajo tienen dificultades por falta de capacitación en aspectos como:

  • Falta de competencias técnicas, 33 %
  • Falta de experiencia, 24 %
  • Falta de habilidades de “empleabilidad”, 16 %

Para ayudar a mujeres en el continente que se encuentran en situación de vulnerabilidad y necesitan alternativas para su desarrollo económico y personal, surgió la iniciativa “Proyecto Vive: Ven, inspírate y vende”, perteneciente a la Organización de los Estados Americanos (OEA), implementado por The Trust for the Americas y Fundación ManpowerGroup.

Su objetivo es aumentar las oportunidades para población en condición de vulnerabilidad, con capacitación en habilidades técnicas en ventas, promotoría, mercadeo, servicio o atención al consumidor, para que estas mujeres beneficiadas puedan convertirse en emprendedoras y desarrollen habilidades para la vida.

“Trabajamos con organizaciones civiles y autoridades locales para proporcionar capacitación en instalaciones adicionales: centros de rehabilitación, centros para mujeres que sufren violencia doméstica, refugios para inmigrantes indocumentados y albergues para víctimas de trata de personas”, señala Klaudia González, coordinadora de Proyecto VIVE en México.

“El 30 por ciento de las personas vinculadas gana en promedio menos de mil 323 pesos al mes en el momento de inscribirse con nosotros”, agrega. “Por ello está dirigido casi exclusivamente a mujeres para que desarrollen habilidades técnicas como: ventas, promotoría y atención a la comunidad, y otras habilidades como: hacer tu currículo, presentarte a una entrevista de trabajo, desarrollo de la autoestima, cómo percibirte a ti misma, plan de vida.”

Pero también cuentan con información básica sobre prevención de violencia con hombres y mujeres y una serie de cursos llamados hubs de emprendimiento, en cerca de 120 ciudades de manera permanente en 12 estados y también tenemos “Vive en línea”. Los únicos requisitos son que tengan más de 15 años y sepan leer y escribir.

“En el Estado de México trabajamos en 70 municipios, gracias al apoyo de la Fundación Proacceso, pero hay otros como Jalisco donde solo tenemos una sede en Guadalajara, en Colima tenemos presencia en todos los municipios gracias al Instituto Colimense de la Mujer. También estamos en Baja California, San Luis Potosí, Guanajuato, Puebla, Estado de México, Ciudad de México y ciudades como Mérida, Pachuca, Toluca”, añade.

“Logramos generar una red en la que algunas de ellas allí conocieron a su futura aliada en el negocio, a su empleadora o a su empleada o pudieron salir de una situación de violencia. Pero también las ayudamos a que participen para obtener recursos económicos y también mentorías especializadas.”

De esta forma, las mujeres beneficiadas se forman en ciertas competencias y se les da un seguimiento para que adquieran otros conocimientos que podrían necesitar para poner un negocio o un ascenso en sus trabajos, desde temas muy sencillos como aprender a dirigirse hacia un superior.

“Lo que sí hacemos es darles acompañamiento durante todo el tiempo que ellas lo necesiten. Tenemos casos donde después de tres años que ellas estuvieron buscando oportunidades principalmente para darles información o ser una fuente más para que ellas obtengan información precisa. Además, hay total transparencia en el manejo de la información”, indica la vocera del proyecto.

Historias de éxito después de dramas sociales
“Nosotros, más bien vamos y las buscamos en centros de rehabilitación contra drogas o alcoholismo, cuando están a punto de salir de los reclusorios o cuando van a salir de los refugios para mujeres que han sido violentadas, mercados, escuelas, en cualquier lugar donde haya un grupo de mujeres que estén deseosas de aprender, ahí vamos”, explica Klaudia González.

“En el tema de prevención de violencia, lo que hacemos es orientarlas, en conceptos básicos sobre violencia doméstica y violencia en general, como la que ocurre en las calles porque afecta significativamente a la independencia económica de las mujeres. Cuando hay dependencia económica viven en este círculo de violencia. Les damos conceptos básicos y si identificamos elementos en los que una mujer necesite apoyo psicológico, médico o esté viviendo una situación de peligro, las canalizamos a lugares especializados”, menciona.

Entre los casos de éxito que ha logrado esta iniciativa en tres años está el de una mujer de 60 años que logró obtener apoyos para implementar su propio negocio en la ciudad de Celaya, Guanajuato. “Soñaba con tener un pequeño negocio aunque todo el mundo le decía que se fuera a cuidar a sus nietos y que si quería seguir trabajando que se fuera a apoyar a su marido al campo”, indica Klaudia González.

“Le dimos capacitación y la acompañamos en el proceso de solicitud de fondos semilla en el municipio. Afortunadamente se lo dieron durante dos años consecutivos y el primer año pudo fundar su local y al siguiente año obtuvo fondos para ampliarse. Pero también está consciente que debe tener formalidad y pagar sus impuestos.”

También refiere que hay otros casos de mujeres a quienes no se les había dado el apoyo por diferentes factores, pero en “Colima, conocimos a una chica en un centro de rehabilitación contra drogas. Cuando salió la colocamos en una empresa que tiene una cadena de tiendas departamentales y allí le dieron su primera oportunidad”.

Finalmente, señala que una tercera mujer en Milpa Alta se le ocurrió empezar a tomarse fotografías desde una chinampa con su celular y comenzó a profesionalizarse: “Con una foto desde la chinampa y ella muy guapa tomándose de la cintura, y ganó un concurso a nivel nacional.

“Esto le dio la inquietud de tomar otros concursos de fotografía y el año pasado ella fue una de las mujeres invitadas por el gobierno capitalino el 8 de marzo para presentarse y contar su historia de cómo ingresó al mundo de las artes y ahora está tomando cursos de cómo tomar historias. Ahora se está preparando para ser una cronista de Milpa Alta, salió de una situación de violencia y ahora va a programas de radio y televisión para contar su experiencia”, finaliza.

Más información en: www.proyectovive.mx

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