Directorio empresarial





Estos países nos están viendo en este momento

Registra tu correo para recibir nuestro boletín semanal
 


Twitter
Editorial 3w México
Suscribase
Suscribase
Diciembre 1, 2000 en la Sección Tendencias.

Producir vainilla, oportunidad de agricultores mexicanos

Share

Aunque existen varios países que se dedican a la producción de vainilla, principalmente de África, la plena satisfacción de la demanda mundial todavía se encuentra muy lejos, pues la oferta apenas llega a dos mil toneladas, lo que significa que se atiende a menos de 50 por ciento de los requerimientos.

Las tierras de México son el lugar idóneo para la siembra y cosecha de vainilla, cuyo olor y sabor son únicos, superiores e incomparables a los de cualquier parte del mundo, por lo que los productores de nuestro país podrían lanzarse a la conquista del mercado internacional, donde la demanda asciende a más de 4 500 toneladas anuales.

México, a pesar de ser el país de origen de la vainilla, sólo participa con un pírrico 1.5 por ciento, pues su producción anual no rebasa las 30 toneladas, debido a que sólo se obtienen 200 kilogramos de vainilla beneficiada por hectárea sembrada.

Juan Hernández Hernández, miembro del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y quien participó en el proyecto “Producción Intensiva de Vainilla”, opina que en la actualidad el mercado de vainilla es altamente atractivo, sobre todo si se toma en cuenta que el principal consumidor es Estados Unidos, uno de nuestros socios comerciales mediante el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

La vainilla es consumida por varios ramos industriales, que lo utilizan como insumo para la elaboración de sus productos, como las industrias refresquera (la Coca-Cola principalmente), pastelera, dulcera, galletera, helados y concentrados. Además tiene utilidad en la confección de licores, e incluso para el consumo casero, cuya venta se hace en los grandes centros comerciales y tiendas. Por si fuera poco, también es utilizada en cuestiones medicinales.

Juan Hernández explica que debido a que el cultivo de la vainilla en nuestro país se realiza de manera tradicional, su cosecha no ha rebasado las 30 toneladas anuales, durante las últimas tres décadas.

Añade que los productores de vainilla, que en el lenguaje agrario se les denomina “cosecheros”, no trabajan el producto desde el punto de vista empresarial, sino del tradicional, que consiste en sembrarla y cosecharla sólo porque sus familias lo han hecho de generación en generación.

El especialista comenta que si los agricultores de la vainilla (se calcula que en todo el país hay alrededor de 2 000) tuvieran una visión de “grandes productores” y aprovecharan más el espacio donde se cultiva la vainilla, la producción aumentaría de manera considerable.

Hernández Hernández explica que con el método utilizado por el INIFAP para la producción intensiva de vainilla, el cual se realizó en el Campo Experimental Ixtacuaco, en el municipio de Martínez de la Torre, Veracruz, la cosecha aumentaría hasta en 2000 por ciento, pues durante la investigación se logró cosechar, de una hectárea, hasta cuatro toneladas de vainilla beneficiada.

El mercado internacional

Actualmente la vainilla es producida, además de México, en algunos países de América Central (Costa Rica, Venezuela y Puerto Rico), en Oceanía (Tahití y Samoa) y África (Madagascar, Islas Reunión y Comores). La República de Malgache (Madagascar) es el principal productor de vainilla en el mundo.

Informes de la dirección de Hortofrutícolas, Ornamentales y Plantaciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (Sagar), indican que la cosecha y siembra de vainilla en nuestro país ha disminuido considerablemente durante las últimas tres décadas, después de que salió al mercado la vainilla sintética, cuyo precio era 10 veces inferior.

A raíz del surgimiento de la vainilla sintética, México dejó de ser considerado como país exportador, siendo que en la década de los sesenta era el principal, junto con Madagascar.

A pesar de lo anterior, la vainilla natural mexicana sigue siendo considerada como de mejor calidad, con un olor y sabor superiores a cualquier otra.

Respecto a los consumidores son cinco las naciones que requieren de la vainilla, que la utilizan como insumo en la elaboración de diversos productos. Aunque es inferior el número de países que la requieren, lo significativo es que son las naciones más industrializadas, como Japón, Estados Unidos, Canadá, Alemania y Francia. Recientemente Holanda también ha comenzado a solicitar grandes cantidades de vainilla.

Juan Hernández Hernández comenta que si los productores mexicanos cambiaran las técnicas en la cosecha de vainilla, México podría convertirse en el país de mayor producción y, probablemente, en el número uno en cuanto a exportación se refiere.

Sin embargo, dice, hace falta la aplicación de tecnologías, el apoyo a la comercialización y contar con una visión de grandes productores, pues tan sólo la situación geográfica de México es un factor clave para ganarse el mercado del norte de América.

En México, el estado de Veracruz produce más de 90 por ciento de la vainilla nacional. También se cultiva en Puebla, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y San Luis Potosí, aunque en menor medida.

La vainilla sintética

En lo que se refiere a la vainilla sintética (la cual desplazó del mercado a la vainilla natural cultivada en México desde hace tres décadas), algunas investigaciones señalan que entre las sustancias que la componen, hay una considerada como cancerígena.

Los estudios realizados indican que la vainilla sintética contiene en bajas cantidades coumarina, sustancia derivada de la guarfina, la cual es utilizada como veneno para ratas y a las cuáles les provoca hemorragia al destrozarles el hígado, matándolas casi de manera inmediata.

La vainilla sintética es el producto que domina el mercado actualmente. Tan sólo en México, a pesar de que aquí se cuenta con la riqueza genética de la vainilla natural, más de 80 por ciento que se consume es sintética.

Los especialistas de la vainilla natural señalan que los productores de vainilla sintética no son honestos al vender su producto, pues a pesar de estar prohibida la coumarina en alimentos, no alertan a los consumidores, ya que ciertamente no está bien regulada. En Estados Unidos está prohibido el uso de coumarina en alimentos.

Desventajas

Las desventajas a que se enfrenta un productor de vainilla son diversas, comenzando desde las naturales, como la invasión de plagas (chinche o piojo rojo y gusano peludo) y la pudrición de la raíz.

También, su siembra y cosecha requiere de mucha mano de obra, principalmente para la polinización, que se hace en poco tiempo. Rigoberto Montelongo, especialista en cultivo de vainilla de la dirección de Hortofrutícolas, Ornamentales y Plantación de la Sagar, indica que durante la polinización de la vainilla son necesarios 180 jornales por hectárea.

Respecto de las cuestiones de mercado, el productor debe enfrentar actualmente una férrea competencia con los fabricantes de saborizantes artificiales, además que el inicio de la siembra requiere de una inversión elevada para comenzar a cosechar cuatro años después.

Aunque la cosecha de vainilla es relativamente baja, en comparación con la siembra, el producto final tiene un alto precio, pues el kilogramo de vainilla beneficiada se cotiza en el mercado internacional hasta 85 dólares.

El funcionario de la Sagar explica que por cada kilogramo de vainilla beneficiada son necesarios cinco kilogramos de vainilla verde. Además, respecto de la cosecha, por cada hectárea se obtienen alrededor de 200 kilogramos de vainilla verde.

Técnicas para producción intensiva de vainilla

Cómo plantar los tutores:

Se plantan uno por cada metro para obtener un total de 10 mil tutores por hectárea, equivalente a 400 por ciento más que lo que maneja tradicionalmente el productor promedio.

Densidad de población:

El diseño de plantas recomendado le permite al productor cuadruplicar la densidad de población, colocando dos esquejes por tutor (20 mil plantas por hectárea).

Distribución topológica de la materia orgánica:

Para nutrirse y conservar la humedad del suelo, la vainilla requiere de mucha materia orgánica, que se coloca entre dos hileras de tutores en forma alternada. Así, se dejan calles para caminar y camellones donde crezca la raíz de la vainilla.

Plantación:

Para la plantación adecuada de los esquejes, es necesario que el terreno esté “sombreado”, la materia orgánica húmeda y acumulada en bloques, los espacios para caminar sin maleza y los tutores libres de ramas y “chupones”, del suelo, a una altura de 1.70 metros. Por otro lado, los esquejes deben estar desinfectados sin las tres hojas basales y cicatrizados de sus heridas.

Época de plantación:

Primero se realizan huecos de 20 centímetros en el suelo, con espeque, con una inclinación de 45 grados, se colocan dos esquejes en cada hueco, introduciendo las partes sin hojas; después se hace una ligera presión en el suelo para que los esquejes queden firmes. Posteriormente se cubre una parte de los esquejes con materia orgánica; y por último se amarra el resto de los esquejes al tutor. Para el amarre se sugiere utilizar materiales naturales que se descompongan con el tiempo, como hoja de plátano, tiras de corteza de árboles, enredaderas, etcétera.

Manejo del fruto:

La sombra de un vainillal está íntimamente relacionada con el desarrollo de la planta, por lo que debe ser constante y equilibrada todo el año. Esto ayuda a que en los meses secos se reduzca la pérdida de humedad en el ambiente y materia orgánica; en los meses fríos protege a la vainilla del efecto de las bajas temperaturas.

Los beneficios son:

Incremento de la producción de 0.2 a 4.0 toneladas de vainilla verde por hectárea al cuarto año. Producción de esquejes de alta calidad para su venta; y utilidades netas mayores de 70 mil pesos después del cuarto año.

Desventajas:

El manejo intensivo del cultivo presenta las desventajas siguientes: el control de plagas y enfermedades requiere más cuidado; la inversión inicial es alta: 15 mil pesos (precios de 1997) para establecer una hectárea y cinco mil por año de mantenimiento; y la inversión se recupera hasta el tercer año y parte del cuarto.

• La vainilla que se conoce en todo el mundo, era sembrada y cosechada desde hace siglos en las tierras húmedas y cálidas de nuestro territorio. Datos históricos la ubican en la cultura totonaca, asentada en lo que ahora es Veracruz, precisamente donde actualmente se produce 90 por ciento de la vainilla nacional (Papantla, Martínez de la Torre, Gutiérrez Zamora y sus alrededores).

• Cuando Hernán Cortés y su ejército lograron el sometimiento de los pueblos mesoamericanos, se dieron cuenta que uno de los tributos a Moctezuma eran deliciosos manjares, entre los que destacaba el exquisito sabor de la Casi-Xanath nombre totonaca con el que se identifica el cultivo mencionado, y que significa “flor recóndita”.

• Una vez descubierto su sabor y su agricultura, los españoles lo llevaron al viejo continente, de donde los comerciantes lo trasladaron a tierras lejanas, como Madagascar, en África.







Información relacionada:

Comentarios

Comentario de nux
Hora: 4 Septiembre, 2011, 19:59

disculpen donde podria encontrar cuanto se exporta de vainilla y como se exporta a alemania

Comentario de nux
Hora: 4 Septiembre, 2011, 19:59

me podrian dar la información aqui¡????

Escriba un comentario





 

© 2014 Teorema Ambiental Revista Técnico Ambiental es una publicación de 3W México. Miguel de Mendoza No. 35 Col. Merced Gómez, C.P. 01600. México Distrito Federal.
Aviso de Privacidad: Los datos personales recabados serán protegidos. Incorporados y tratados con fines estadísticos, promocionales y de mejora. La información obtenida es confidencial y es propiedad del Grupo Editorial 3wméxico (WWW MÉXICO, S.A. DE C.V.)
Tels.: (0155) 5660-1655, 5660-3533, 5660-3273, 5660-1251
Todos los derechos reservados | Políticas de Privacidad | Contacto | Suscripciones | RSS