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Modelos matemáticos estiman más de 1 millón de casos de covid en México

La enfermedad puede ser 23 veces más grande de lo que conocemos a partir de la estimación más reciente presentada por la Ssa, el pasado 3 de mayo, de 38 mil 324 casos

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 18 de mayo de 2020.— Científicos mexicanos que manejan modelos matemáticos y estadísticos relacionados con la infectología han concluido que el número real de contagios por COVID-19 en el país es 23 veces mayor que los confirmados mediante pruebas de laboratorio, en un rango que iría de 881 mil a un millón 270 mil contagios, aunque la mayoría de ellos serían casos asintomáticos, con capacidad de contagiar.

Para este 15 de mayo, el conteo de la Secretaría de Salud (Ssa) arroja 42 mil 595 casos confirmados, de los cuales diez mil 57 están activos en los últimos 14 días, así como cuatro mil 447 defunciones.

Por su parte, Alejandro Macías, quien fue comisionado nacional para la Prevención y Control de la Influenza AH1N1 de la Ssa en 2009, explicó en entrevista con El Universal que hasta que no se realicen pruebas de laboratorio a una porción representativa de la población, no se sabrá con precisión cuántas personas se infectaron en realidad. Al contrario, por la forma en que se propaga el virus y la cantidad de personas que se han infectado, en estos momentos las cifras deben ser mucho más elevadas que las cifras oficiales.

“Difícilmente vamos a tener menos de 1 por ciento de la población nacional infectada. No creo que sea menos y ojalá sean muchos más para que muchos tengan anticuerpos”, subrayó.

A su vez, Arturo Erdely Ruiz, académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM, con membresía nivel 1 en el Sistema Nacional de Investigadores y doctorado en Matemáticas, calculó que la propagación puede ser 23 veces más grande de las cifras presentadas por la Ssa, el pasado 3 de mayo, de 38 mil 324 casos.

Se dividió el número de casos estimados entre los confirmados clínicamente, el número resultante es 23 y se multiplica por el de casos confirmados, para calcular la cantidad de contagios reales. La cifra resultante es de unos 881 mil 452 casos, la mayoría de ellos en casos asintomáticos con potencial de contagio.

Sin embargo, el 3 de mayo, la Ssa presentó una cifra de 104 mil 562 casos positivos, de acuerdo con el modelo Centinela, que emplea una especie de encuesta utilizada por el gobierno federal para identificar contagios en 475 unidades de salud monitoras de enfermedad respiratoria y que recopila datos de buena calidad en lugar de grandes cantidades de información, de calidad deficiente.

Al dividir los 104 mil 562 casos estimados entre cuatro mil 524 casos confirmados en ese momento, el factor de multiplicación que calculó Erdely quedó en 23 estimados de COVID-19 por cada positivo, por lo que el factor de contagio coincide con su estimación.

“Con estas tendencias estimo que para el martes 19 de mayo tendremos unas 900 mil personas contagiadas. Son casos leves, algunos ya se curaron, pero en realidad el total de infectados en México cerrará el año con un millón 800 mil casos”, dijo el matemático.

Sin embargo, la Ssa retiró de sus informes diarios los datos que permitían a los científicos realizar dichas estimaciones con mayor precisión.

Gustavo Cruz, integrante del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS), también de la UNAM, explicó que existe una subcontabilidad en el número de contagios y que es una práctica que ocurre en todo el mundo. Incluso hay países donde el factor de expansión ha llegado hasta 50 por ciento y que esto también puede ocurrir en México.

“El factor de expansión lo calculamos entre 50 y 80 pero, insisto, es porque incluye a la gente que se infecta y que nunca va a tener síntomas, mientras que las cifras oficiales son de las personas que llegan a los servicios de salud. Este es un cálculo que hicimos al principio de la epidemia sobre China y otros países asiáticos”, indicó.

Desde el 8 de abril, la Ssa explicó que en el país existe esta situación, pero el factor multiplicador era de 8.4 veces, por lo que estimó 26 mil 519 casos, pese a que solo se habían confirmado tres mil 181 con pruebas.

“Ese factor estaba inicialmente en 31.3 al 8 de abril, pero ha bajado. Con la información del 3 de mayo, el factor fue de 23.”

Mientras que la semana pasada, considerada como la de mayor riesgo de contagio, de acuerdo con la Ssa, este jueves 14 ha sido el día con más número de casos, con dos mil 409, de los cuales 718 pertenecen a la Ciudad de México y 442 al Estado de México, en conjunto ambas entidades registran 11 mil 664 y siete mil 255 casos confirmados, respectivamente. Este día ha sido el que tiene mayor número de muertes, con 353 casos.

Tasas indican que el número de muertos podría ser mayor

En el mundo se estima que hay más de 300 mil muertos por COVID-19, pero al compararlas con la cantidad global de decesos de un país con la de años precedentes, el balance real podría ser mucho mayor.

Por ejemplo, en Italia murieron oficialmente 12 mil 428 personas en su fase crítica de contagio, entre el 20 de febrero y el 31 de marzo. Pero en el mismo periodo, las autoridades registraron 25 mil 354 muertos más que el promedio de los cinco últimos años, por lo que hay una diferencia de 12 mil 900 fallecidos “sin explicación”, que podrían ser víctimas del coronavirus.

En EEUU la diferencia es mayor todavía. En el mes de marzo, cuando empezó el contagio en el país, la diferencia entre los muertos oficiales por COVID-19 (mil 890) y la sobremortalidad (seis mil) es tres veces mayor, mientras que en Alemania la cifra es de tres mil 706 decesos, contra las dos mil 218 víctimas que son atribuidas oficialmente al COVID-19.

La profesora Yvonne Doyle, directora de Salud Pública del Reino Unido, aseguró que el exceso de muertes en un periodo de tiempo determinado es el mejor indicador del verdadero impacto del coronavirus, al menos en países que publican datos fiables, que permite conocer el impacto real del mal y permite comparar su desempeño a escala internacional.

Aunque probable, los expertos no pueden afirmar categóricamente que todas estas decenas de miles de muertos adicionales son víctimas del virus, que no fueron contabilizados.

Las autoridades sanitarias italianas explicaron que esta sobremortalidad pudo deberse a que hubo víctimas que no fueron identificadas, pero también enfermos que fallecieron debido a la saturación de los hospitales, pero serían los menos, puesto que la sobremortalidad muestra claramente un “efecto directo del virus”.

Según epidemiólogos daneses del proyecto Euromomo, que compararon los decesos en 24 países europeos, encontraron un claro pico de mortalidad en Europa a partir de marzo de 2020, en comparación con años anteriores.

“No hay nada más que pueda explicar este exceso de mortalidad. No ha habido una erupción volcánica, un terremoto en Europa… Si hubiera sido en enero, se podría haber culpado a la gripe, pero no es el caso”, explicó Lasse Vestergaard, coordinador de Euromomo.

Por ejemplo, el número de muertos se duplicó en París o en la provincia del Guayas, en Ecuador. El alza se dispara a +568 por ciento en Bérgamo, una de las ciudades más afectadas de Italia.

Para confirmar estas tendencias, el proyecto Euromomo aplicó otro indicador conocido como z-score, que es más exacto que una simple comparación, y concluyó que España, Italia, Francia y el Reino Unido mostraron una “sobremortalidad importante” durante los meses de marzo y abril, mientras que otros países menos afectados por la pandemia, como Noruega y Finlandia, no tuvieron este comportamiento.

Sin embargo, el experto recomendó esperar a los datos definitivos cuando la pandemia haya retrocedido y considerar a todos los países en los que la información no es muy transparente, por ejemplo en Irán, donde la pandemia llegó en febrero. Las autoridades no han publicado cifras sobre la mortalidad en el país desde diciembre de 2019.

Otro ejemplo es Rusia, donde oficialmente el virus ha matado a muy pocas personas, pero hay denuncias de que muchas de las muertes fueron atribuidas a “neumonía atípica”, incluso con pruebas positivas por COVID-19. En China, donde surgió el virus, también persisten los cuestionamientos sobre el manejo de sus cifras oficiales. Por ejemplo, para el mes de abril, muchos expertos consideraron que había una subestimación en el número de defunciones, por el simple hecho de que hubo un número inusualmente elevado de familias que acudieron a recoger urnas funerarias cuando se levantó el confinamiento en Wuhan.

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