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Mercado orgánico: gran oportunidad para mexico

Una de las grandes oportunidades para los productores mexicanos es el cultivo de productos orgánicos, pues son altamente demandados en el mercado internacional y sus beneficios al productor, al medio ambiente y a la salud de los consumidores son incuestionables.

México ya destaca como exportador de productos orgánicos. Con un crecimiento anual de 42 por ciento, para el año 2000 este tipo de agricultura generó casi 140 millones de dólares en divisas para nuestro país. En 2002 su cultivo alcanza al menos 200,000 hectáreas y generará aproximadamente 280 millones de dólares por exportaciones.

Esta opción productiva involucra a más de 33,000 productores mexicanos e implica crear al año 16.4 millones de jornales.

En México hay 262 zonas de producción orgánica, en 28 estados. Destacan Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Chihuahua y Guerrero, que concentran en conjunto 82.8 por ciento de la superficie orgánica total, en donde las dos primeras entidades cubren 70 por ciento del total.

El café representa 69 por ciento del total de la superficie orgánica (70,838 hectáreas) y una producción de 47,461 toneladas; los maíces azul y blanco aportan 4.5 por ciento (4,670 ha) y una producción de 7,800 toneladas; el ajonjolí, 4 por ciento de la superficie (4,124 ha) y una producción de 2,433 toneladas.

Otros productos orgánicos importantes son maguey (para producción de miel), hierbas, mango, naranja, frijol, manzana, papaya, aguacate, soya, plátano y cacao. En menor proporción se cultiva palma africana, vainilla, piña, limón, coco, nuez, litchi, cártamo, fruta de la pasión y durazno. También, se produce miel, leche, queso, dulces y algunos cosméticos.

De la producción orgánica de México 85 por ciento se destina a la exportación, el resto al mercado doméstico, principalmente como producto convencional, porque todavía no existe una demanda nacional de estos productos.

Parte del éxito de la agricultura orgánica mexicana está vinculada con la constante demanda externa y la posibilidad de obtener precios premium en el mercado internacional. Los productos orgánicos mexicanos se exportan principalmente a Estados Unidos, Alemania, Holanda, Japón, Inglaterra y Suiza.

México como abastecedor de orgánicos

México abastece al mercado mundial con productos tropicales que no producen los países desarrollados (café, cacao, mango, plátano, vainilla); hortalizas de invierno, cuando por cuestiones climáticas temporalmente los países de clima templado tienen un faltante, y productos que requieren mucha mano de obra (por ejemplo, ajonjolí).

Una seria amenaza para México es el exponencial crecimiento de la producción orgánica en los países mediterráneos de Europa, principalmente de España (con 60 por ciento de crecimiento anual) e Italia (61). Dichas naciones se han convertido en proveedores de orgánicos de los países del norte de Europa, sobre todo en hortalizas, cítricos, aceite de oliva, vino, queso y frutas secas. Esto podría limitar las perspectivas de participación mexicana en mercados internacionales con productos como hortalizas y cítricos.

Empero, México tiene mayores perspectivas en los productos tropicales, que no pueden producir los países desarrollados y otros como café, mango, plátano, vainilla, aguacate, cacao, jamaica, cítricos, papaya, coco, y frutas tropicales exóticas.

Para ello se requiere aprovechar la experiencia y conocimiento de los productores mexicanos en métodos orgánicos, a fin de seguir adelante de otros países tropicales en desarrollo.

Apoyan la agricultura orgánica en México:

• Fundación “Pan para el mundo” (Brot für die Welt) y Misereor, de Alemania; la Fundación MOA de Japón; la fundación Interamericana, las Fundaciones McArthur, Rockefeller y Rodin de Estados Unidos.

• Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo de América del Norte para la Cooperación Ambiental (FANCA). Otra parte, son las organizaciones no gubernamentales mexicanas, Fundación Vamos, Servicio de Paz y Justicia AC, el Centro de Agroecología San Francisco de Asís y el Grupo de Desarrollo Comunitario de los Tuxtlas, entre otras.

Con un apoyo más limitado Sedagro del Estado de México y de Durango, las secretarías de Desarrollo Social, de Agricultura, del Medio Ambiente, el Instituto Nacional Indigenista, el gobierno del estado de Veracruz, Secretaría de Desarrollo Rural de Oaxaca y el Consejo Mexicano del Café.

El apoyo al sector orgánico continuará siendo de la misma forma en los próximos años, dado que no existe una política de apoyo definida para el sector. México no cuenta con una estrategia nacional para el desarrollo de sistemas de producción orgánicos, por lo que el sector ha ido creciendo como producto del esfuerzo de los propios productores y como respuesta a la creciente demanda por productos sanos en el exterior.

Una gran oportunidad que se presenta es el desarrollo del mercado doméstico orgánico, sobre todo si se ajusta a las condiciones del país y busca sobreprecios menores para que los productos puedan ser accesibles a un mayor número de consumidores.

La importancia del apoyo público para la agricultura orgánica radica en la consideración de que ésta representa una verdadera alternativa de desarrollo rural incluyente, al estar vinculada con la producción sustentable de alimentos, la recuperación y conservación de los recursos naturales y sobre todo con el incremento de la calidad de vida de los campesinos e indígenas de México.

Ventajas de la producción orgánica

• Es una alternativa real de desarrollo integral para el campo mexicano. El 98.5 por ciento del total de agricultores son pequeños productores, con 2 hectáreas de cultivo en promedio, y por lo general agrupados en organizaciones campesinas. Este sector cultiva 84 por ciento de la superficie total y genera 69 por ciento de las divisas.

• Alrededor del 50 por ciento de los productores orgánicos de México pertenecen a algún grupo indígena: mixtecos, cuicatecos, chatinos, chinantecos, zapotecos, tlapanecos, tojolabales, chontales, totonacos, amuzgos, mayas, tepehuas, tzotziles, nahuas, otomíes, tarahumaras y tzeltales, entre otros.

• Emplea prácticas amigables con el medio ambiente, lo que permite el reciclado de subproductos y el aprovechamiento de materiales que se consideran contaminantes en la agricultura convencional. Los productores trabajan en un ambiente sano, libre de intoxicaciones y de enfermedades ocasionadas por los agroquímicos. Además, ofrece alimentos sanos a los consumidores.

• Posibilita la producción y la conservación y mejora el potencial productivo de los recursos naturales. Cultivos tropicales como café, cacao, vainilla, permiten la conservación de los bosques y selvas tropicales.

• Los productores reciben un mejor ingreso (de 20 a 40 por ciento por arriba de productores en sistemas convencionales). Varias organizaciones han logrado también beneficios sociales como una mejor educación (escuelas campesinas y centros de capacitación), conformación de cajas de ahorro y crédito, servicio médico, tiendas de abasto comunitarias.

• A diferencia de otras técnicas, como la biotecnología, que únicamente puede ser utilizada en algunas áreas del país y sólo es accesible a productores con disponibilidad de recursos económicos, la agricultura orgánica es incluyente, pues presenta oportunidades para ser practicada en todas las regiones del país y por todos los tipos de productores por basarse en tecnologías y recursos locales.

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