Sostenibilidad

¿Cómo evitar el efecto rebote en el cambio climático en nueva normalidad?

La llamada vuelta a la normalidad puede resultar en un aumento exponencial de emisiones contaminantes, muy por encima del promedio histórico

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 17 de junio 2020.— Debido a la desaceleración de las actividades humanas provocada por el confinamiento por el COVID-19, el planeta experimentó una disminución en la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) del 30 por ciento comparado con los niveles habituales.

Sin embargo, al ritmo al cual avanza el calentamiento global científicos pronostican que con el regreso a la “normalidad”, las medidas para estimular las economías podrían aumentar las emisiones contaminantes de manera exponencial, sobrepasando la cifra sin precedentes, registrada en 2019, de 55.3 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) en el planeta.

En mayo, el observatorio Mauna Loa en Hawái registró un nuevo récord sobre la presencia de CO2e y metano en la atmósfera, lo que indica que las emisiones de GEI continúan con su tendencia al alza una vez que la vida económica y social ha comenzado a normalizarse en el mundo.

La actual pandemia está íntimamente vinculada a la salud del planeta. Esta coyuntura mostró lo vulnerable que es el humano ante los desastres y enfermedades como consecuencia de la degradación del medio ambiente, y la necesidad de construir sistemas más justos y resilientes.

Para evitar más enfermedades pandémicas como la que estamos atravesando, además de un aumento en los eventos meteorológicos extremos como huracanes, sequías e inundaciones, necesitamos enfocar nuestros esfuerzos en evitar el aumento de temperatura global por encima de 1.5 °C en comparación a la era preindustrial.

Para lograrlo, es necesario reducir las emisiones globales de GEI a la mitad para 2030 y alcanzar economías neutrales en carbono para 2050. Si bien la humanidad aún está a tiempo, este es el último momento en la historia en el que el hombre podrá preservar el mundo como lo conocemos.

Un elemento fundamental para lograr estos objetivos de mitigación y detener el avance del cambio climático sin dañar las economías de los países es eliminar el uso de los combustibles fósiles y transitar hacia energía con fuentes renovables como el sol o el viento.

Además, las energías limpias producen empleos locales, son menos invasivas con el medio ambiente, brindan soberanía energética y aportan cobeneficios adicionales para las comunidades y los propietarios de la tierra que participan en estos proyectos.

Energías renovables

En México, la generación de energía solar es la más barata de producir con respecto a otras tecnologías. Al aumentar la producción de energías renovables, el precio final para los consumidores disminuye, por lo que se invierte menos y el consumo de energía es más limpio. Desde 2004, la generación de energía eólica en México ha crecido a una tasa promedio de 86 por ciento por año. Ya existe la tecnología para que cada hogar genere su propia electricidad a partir de un panel solar de generación de energía limpia y sustentable a pequeña escala.

Opta por una movilidad sustentable

El uso de la bicicleta, transporte público o caminar. En la pandemia, con menos aviones en el aire y automóviles en las carreteras, la demanda de petróleo cayó un 5 por ciento en el primer trimestre del año. Usar transporte público reduce drásticamente las emisiones contaminantes.

Los coches eléctricos también son una excelente opción y para reducir el tránsito puedes compartir tu vehículo con otras personas si se desplazan al mismo lugar. Esto también disminuye gastos.

Evita el desperdicio de agua, alimentos y energía

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la escasez de agua afecta a cuatro de cada diez personas en el mundo.

Otro problema grave es el desperdicio de alimentos, el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA) de la Cámara de Diputados asegura que México desperdicia alrededor del 34.7 por ciento del total de alimentos que se producen en el país, una buena opción es comprar solo lo que vas a consumir.

Cambia tus focos convencionales por focos led, aprovecha la luz natural, opta por energías renovables y desconecta los aparatos electrónicos que no utilices porque al estar conectados aun en modo de espera consumen entre un 5 y 10 por ciento del total de energía de toda la casa.

Consume de forma consciente

El fast fashion. El problema de consumir este tipo de productos es que su calidad es baja, lo que tiene como consecuencia que se rompa o se deseche mucho más rápido. Según World Resources Institute (WRI) producir una camisa de algodón consume dos mil 700 litros de agua y la industria textil genera el 20 por ciento de la contaminación industrial del agua.

Reducir el consumo de carne y adquirir productos locales y de temporada tiene grandes beneficios para tu salud y para tu bolsillo, debido a que no fueron sometidos a refrigeración ni a químicos, son económicos y de esta manera estás disminuyendo la huella de carbono que podrías ocasionar si adquieres productos exóticos o fuera de temporada.

Reutiliza

Al reutilizar los materiales evitamos que se utilice energía para producir nuevos materiales que se obtienen de recursos naturales y evitamos la futura producción de desechos que posiblemente se conviertan en basura y contaminen el aire, agua y suelo.

Cifras de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) indican que en México se producen alrededor de 14.9 millones de toneladas de residuos sólidos que pueden reutilizarse, el 39 por ciento corresponde a papel y cartón, 30.7 por ciento a plástico, 16.6 por ciento a vidrio.

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