Sostenibilidad

Atender crisis ambiental en Latam prevendrá enfermedades como COVID-19

Expertos coinciden en que el PIB no puede ser la única brújula del desarrollo y en la necesidad de métricas que reflejen la calidad de ese desarrollo y del bienestar de la población

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 12 de junio de 2020.— Una de las principales lecciones sobre la pandemia del COVID-19 es que en los últimos años hubo un abandono de la salud pública, y “no podemos permitir que pase lo mismo con la crisis ambiental”, aseguró Iván González, de la oficina del secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, durante la segunda mesa de alto nivel de la primera jornada de Revolución Sostenible: “Diálogos por la recuperación, la resiliencia y la equidad”.

El evento fue convocado por el Instituto de Recursos Mundiales México (WRI México, por sus siglas en inglés) y contó con la participación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (Semarnat), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia y el Ministerio del Ambiente de Perú.

Su objetivo es dialogar sobre el reto en América Latina y el Caribe para transitar hacia una recuperación pospandémica cuidadosa del medio ambiente, resiliente y equitativa.

“Somos testigos de la convergencia de varias crisis: la sanitaria, la económica, la de empleos y la actual crisis climática… (Esas crisis) se combinan además con otras crisis subyacentes que ya estaban, como la inequidad. Sin embargo, esta también es una oportunidad, tenemos ante nosotros una oportunidad única en un siglo para cambiar cómo se ve el mundo”, dijo Helen Mountford, vicepresidenta de clima y economía de WRI.

Los expertos coincidieron en que el PIB no puede ser la única brújula del desarrollo y en la necesidad de métricas que reflejen la calidad de ese desarrollo y del bienestar de la población.

También coincidieron en que las soluciones que se empleen durante la recuperación pospandémica deben contar con una perspectiva regional.

Joseluis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Cepal, dijo que el crecimiento económico debe ser selectivo y en línea con otras políticas enfocadas en garantizar el bienestar social, sin suscribirlo en soluciones que a largo plazo afectarían al medio ambiente, ya que eso sería contraproducente.

“Es posible un desarrollo compatible con la agenda 2030 y con el Acuerdo de París por varias razones: es más barato el camino verde. Además, nos sacaría de la volatilidad económica que rodea a los combustibles fósiles, ya que cada vez importamos más refinados y nos cuesta más exportar los crudos. Se baja la huella ambiental, se crean más empleos y las soluciones verdes contribuyen más al PIB”, expuso Samaniego.

Ricardo José Lozano, ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, hizo énfasis en la necesidad de contemplar soluciones que cuenten con tres ejes transversales, y, sobre todo, en reconocer el rol de las biodiverciudades en el proceso de recuperación.

“Los ejes transversales son la gobernanza, el financiamiento innovador, y el seguimiento y monitoreo. En ese último punto, no podemos usar como único indicador de bienestar al PIB.

“Hay que reconocer que somos una especie más que está en el ecosistema y que tiene que, de manera obligatoria, cambiar su manera de relacionarse (con ese ecosistema). Ahí es donde entra la articulación de las ciudades con su propio territorio”, agregó.

“Tenemos que identificar cuáles son los factores que aumentan los riesgos. En Perú, siendo un país megadiverso, el tema de la pérdida de biodiversidad es crítico, se necesitan propuestas concretas para dejar de perder los bosques. El tema, además, está ligado con la salud. Una agricultura y ganadería desordenadas tienen efectos adversos, presionan a los ecosistemas y generan problemas como el COVID-19”, advirtió Fabiola Martha Muñoz Dodero, ministra del Ambiente de Perú.

Esta primera jornada de Revolución Sostenible forma parte de una oferta digital de paneles de alto nivel, conversatorios y mesas sectoriales, la cual tiene lugar del 9 de junio al 14 de julio y en la que se abundará en la importancia de atender los retos que el mundo ya enfrentaba antes de la pandemia del COVID-19 y en construir una mayor resiliencia ante desastres y enfermedades.

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