Residuos

Residuos sólidos y líquidos a bordo

Actualmente las aeronaves cuentan con sistemas muy avanzados para el manejo de los residuos sólidos y líquidos

residuos-abordoMucha gente se pregunta qué se hace con los residuos que se generan a bordo de un avión en vuelo, sobre todo en operaciones de largo trayecto y en aviones de alta densidad de pasajeros. Se creía incluso que éstos eran liberados en pleno vuelo y que se desintegraban en pequeñas partículas antes de llegar a tierra, pero no es así.

Actualmente las aeronaves cuentan con sistemas muy avanzados para el manejo de los residuos sólidos y líquidos; con el fin de satisfacer las necesidades de seguridad y servicio que requiere cada operación, los fabricantes de aviones vigilan en los diseños de las aeronaves, que los pesos de los mecanismos sean de material muy ligero, y evitar restringir peso al avión. En aeronaves menores regularmente para vuelos cortos, en donde el avión no tiene baño, se recomienda a los pasajeros prevenirse en los aeropuertos antes de abordar.

Los dispositivos de evacuación y limpieza son diferentes para el agua residual de los lavabos y cocina (aguas grises) con respecto al agua del inodoro (aguas negras), y considerando que durante una operación, se puede llegar a generar grandes cantidades de residuos orgánicos, los sistemas pueden variar de acuerdo con los diseños de cada fabricante, pero en general la base del funcionamiento de los mecanismos es la siguiente:

El agua gris ya utilizada de los lavabos de las cocinas y de los baños, se evacua de forma neumática por unos desagües, considerando la presurización de las cabinas y puede ser descargada libremente en la atmósfera cuando el avión se encuentra en vuelo; estas tuberías cuentan en sus desfogues exteriores con calefacción eléctrica para evitar formaciones de hielo que podrían causar daños a la propia aeronave al desprenderse o al caer en tierra.

Los desechos sólidos van hacia un depósito, generalmente ubicado, debajo de lo que sería el excusado. Existe un sistema de “flushing” que remueve los desechos y limpia al propio retrete. Los olores son sacados al exterior del avión por unas líneas de ventilación. Cuando se opera la palanca o botón de “flush”, un motor acciona una bomba que impulsa el agua que se encuentra en el depósito dentro del retrete, pasando previamente por un filtro (asegurando que no quede materia sólida en el depósito), así se retiran los desechos y se limpia el retrete; en el fondo del mismo, hay una tapa móvil para que no puedan verse los desechos que hay debajo.

Los residuos sólidos fecales se recolectan a través de los depósitos de cada baño y son manejados como aguas negras, por tuberías internas hasta unos tanques principales de desechos, donde se combinan con agua tratada con productos químicos para evitar malos olores y posibles focos de contaminación. Finalmente, cuando el avión ya está en tierra, el personal especializado realiza el servicio de cambio de aguas utilizadas, a través de unas válvulas especiales para drenar los depósitos de desechos, a la vez que se reabastece de agua limpia al avión para su siguiente servicio.

Actualmente los ingenieros y diseñadores de la Boeing están desarrollando un prototipo que limpia automáticamente los sanitarios utilizando luz ultravioleta para matar el 99.99 por ciento de gérmenes. Esta técnica de limpieza puede desinfectar todas las superficies después de cada uso en solo tres segundos. Boeing piensa que esta tecnología de “auto-limpieza”, combinada con dispositivos que no necesitan contacto con las manos del usuario, mejorará la experiencia del pasajero en vuelos comerciales, utilizando luz ultravioleta de vacío no dañino para los seres humanos y que puede activarse solo cuando el gabinete esté desocupado.

Ingenieros de Boeing han demostrado en pruebas, que el uso de esta luz minimiza el crecimiento y potencial transmisión de microorganismos. Boeing ha iniciado el proceso de patente para este concepto, el cual requiere mayor estudio antes de que pueda ser ofrecido a las aerolíneas. Este sistema, además levantaría y bajaría la tapa de la letrina por sí misma, quedando todas las superficies del sanitario expuestas para su uso, el diseño incluye además del retrete, un lavabo, dispensador de jabón y secador de manos.

Muy importante es señalar que en la actualidad hay aviones con capacidad de transportar entre 300 a 500 o más pasajeros, en jornadas muy largas de hasta más de 16 horas de vuelo, razón por la cual este tipo de servicios es considerado como de alta necesidad. Una recomendación importante cuando se utilicen los baños de un avión, es atender las indicaciones que aparecen en los interiores, recordando que en los retretes solo se arrojan los desechos humanos; cualquier otro material como papeles, toallas o un objeto desechable, podría obstruir el sistema y el baño quedaría inoperativo el resto del vuelo.

Extraído de: El Siglo de Durango

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