Unicel
Residuos

No todo es malo con el unicel

El consumo de unicel es de 125 mil toneladas anuales, de las cuales 25 por ciento son destinadas a la industria de alimentos y bebidas

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 16 de julio de 2020.— El unicel es un plástico que se ha popularizado en las últimas décadas por la versatilidad de su uso y aunque hay muchas críticas por su uso indiscriminado y la falta de mecanismos para reciclarlo eficientemente, es un material ligero, inocuo e impermeable, de gran utilidad para industrias como la alimentaria y de construcción.

Sin embargo, con el tratamiento adecuado, el unicel puede ser totalmente reciclado y reintegrado a la cadena de producción, para proteger al medio ambiente.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), en México, el consumo de unicel es de 125 mil toneladas anuales, de las cuales 25 por ciento son destinados a la industria de alimentos y bebidas, con el uso de empaques desechables y el resto se usa para la construcción y embalaje.

Sin embargo, el unicel que se usa en la industria de la alimentación no puede ser reciclado en productos de esta misma industria, aunque sí puede usarse en otros productos útiles como: placas aislantes para la construcción de edificios, puentes, carreteras, etc., o bien, para artículos de uso doméstico como marcos de fotografías, manualidades, entre otros.

El unicel ha simplificado actividades cotidianas, al hacer más práctica la forma en la que transportamos comida y líquidos, sin riesgo de derrames o quemaduras con su contenido.

También existen productos de unicel biodegradables que incorporan aditivos de origen natural, lo que permite acortar la vida del material al degradarse naturalmente en un máximo de cinco años.

“El unicel, además de ser asequible para la gente, tiene muchas ventajas en cuanto al gasto de energía y agua, en comparación a otros materiales. Al ser 95 por ciento aire, ayuda a conservar la temperatura de los alimentos de una manera segura e inocua”, mencionó Luz Amanda Andreu, directora de Sostenibilidad Región Norte de Carvajal Empaques.

“Al reciclar el unicel, garantizamos su incorporación en los procesos de economía circular, así como una disminución de residuos que benefician al planeta”, agrega.

El unicel se compone 95 por ciento de aire y 5 por ciento de poliestireno expandido, el aire se inyecta a las perlas de plástico para formar el espumado, lo cual lo hace muy ligero y comprimible. Se puede identificar por las letras PS, acompañadas por un triángulo y el número 6 en la parte central que indica que es un material reciclable.

La fabricación de envases de unicel consume menos recursos hídricos y energéticos, y produce menos gases a la atmósfera que un producto similar hecho de papel o cartón.

Los empaques de unicel son ideales para alimentos, ya que no hay migración de productos químicos al alimento ni filtración de líquidos.

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