Legislación Ambiental

Pantallas electrónicas con publicidad, fuente de riesgo por accidentes viales

Es común encontrar anuncios espectaculares virtuales en azoteas de inmuebles aunque la Ley de Publicidad Exterior del Distrito Federal prohíbe la colocación de estos y la Ley de Reconstrucción ordena su retiro

Teorema Ambiental/Redacción

Las pantallas electrónicas colocadas de manera exterior para mostrar publicidad en la Ciudad de México tienen deficiencias en su regulación, por medio de la Ley de Publicidad Exterior de la Ciudad, lo que provoca dificultades en su ejecución y que su interpretación sea compleja, pues determina un máximo de luminosidad; sin embargo, no señala la distancia que debe medir dicha luminosidad y varía de acuerdo al punto en el cual se coloca el sensor.

Por ello, Jorge Carlos Negrete Vázquez, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano (FRRPU), dijo que “aunque se han hecho algunas modificaciones a la Ley de Publicidad Exterior, lejos de beneficiar la integridad y seguridad de los ciudadanos, permiten que las pantallas tengan hasta 400 nits de iluminación, 100 más que la anterior legislación. Esto es alarmante porque el automovilista puede tener un deslumbramiento y sufrir un accidente vial”.

Otros problemas son que invaden de forma virtual la vía pública y están colocados sobre azoteas de inmuebles, lo cual representa un riesgo de protección civil, porque tienen un peso mayor que el de los espectaculares tradicionales. Además, la Ley de Publicidad Exterior prohíbe la colocación de anuncios espectaculares en azoteas y de que la Ley de Reconstrucción ordena su retiro.

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En el caso de las vallas electrónicas su problema es parecido al de las vallas tradicionales porque no respetan el espacio que debe haber entre una y otra, y exceden las dimensiones para las que están autorizadas, el máximo permitido es de tres por cinco metros, pero hay de diez o más por cuatro metros.

Carlos Negrete agregó que “las pantallas electrónicas además de ser un gran distractor, producen golpes de luz al no estar debidamente regulada su luminosidad y al no existir una norma cromática que impida, por ejemplo, el uso de colores como el blanco en los anuncios proyectados, que al ser recibidos por los conductores quedan en muchos casos deslumbrados, también ocasionan molestias constantes a los vecinos porque no les permiten dormir por la gran cantidad de luz que emiten.

“Esto indica que lejos de ayudar a armonizar el espacio público o beneficiar a los ciudadanos causan múltiples efectos negativos como estrés y distracción a los peatones, automovilistas o cualquier ciudadano que esté expuesto de ver este tipo de anuncios”, señaló.

“Hacemos un llamado a la ciudadanía a denunciar la publicidad exterior ilegal o mobiliario urbano que esté ensuciando la imagen de nuestra ciudad y del país o todo aquello que se tipifique como delito y que atente contra la protección, conservación y regulación del paisaje urbano a través @TuMexicoLimpio y http://fundacionporelrescateyrecuperaciondelpaisajeurbano.org/ .”

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