El efecto ambiental de los envases y embalajes
Desde el comienzo de la civilización el hombre ha necesitado almacenar y proteger sus alimentos y sus pertenencias, para ello ha creado y utilizado envases y embalajes, que han evolucionado y aumentado en importancia conforme ha progresado la humanidad. Los antropólogos aprecian mucho que hayan existido envases no degradables, gracias a los cuales pueden ahora estudiar hábitos y rituales de civilizaciones pasadas.
De los primeros envases hechos a base de estómagos de animales, de pieles y plantas, hasta los complejos embalajes para proteger componentes electrónicos o materiales radioactivos de hoy en dÃa, los envases equivalen a progreso.
La industria del envase complementa a la de producción de alimentos, a la de procesamiento, transformación y conservación, a la de transporte y distribución para que se aproveche cada vez una mayor proporción de los alimentos producidos en campo y mar.
Además de la industria de alimentos, casi todas las industrias necesitan de envases para proteger, distribuir, informar y ayudar a vender sus productos. El beneficio de más y mejores envases es para toda la cadena industrial, y para toda la sociedad.
Además de los beneficios asociados con su función primordial, el envase coadyuva a una menor ge-neración global de desperdicios, y un mejor aprove-chamiento de recursos energéticos, materiales y humanos. No hay que confundir el crecimiento poblacional, la urbanización de las sociedades, el incremento del consumo individual, la complejidad de la industria y la sociedad, y el progreso general, que producen más desperdicios en conjunto y en particular de envase y embalaje, con ineficiencia. Al contrario, si no existieran todos los envases, la generación de desechos y pérdida de recursos serÃan mayores.
Por ejemplo, pensemos en la preparación de un jugo de naranja: en 1905 se tenÃa que producir en un cierto tiempo, y por cada litro se tiraba casi un kilo de cáscaras que iban a pudrirse en tiraderos. Actual-mente se puede almacenar el concentrado, preparar al momento y lo único que se tira es un envase plástico de 20 gramos por cada litro. Las cáscaras son procesadas para obtener aceite esencial, pectina, y otros productos. La generación de basura es menor, simplemente es de otra naturaleza.
Si toda la sociedad en su conjunto se beneficia de más, mejores y variados envases, la responsabilidad del buen uso y manejo integral de los desechos de los mismos, debe ser compartida por la sociedad entera.
Efectos del envase
en el medio ambiente
Veamos el caso especÃfico de los envases de PET, que han tenido un crecimiento muy grande desde su aparición hace 10 años. Sus principales atributos desde el punto de vista ambiental, son:
Ahorran gran cantidad de combustible en su elaboración y transportación.
Ahorran grandes cantidades de agua de lavado.
Son inertes, no contaminan por descomposición.
No contienen aditivos ni modificadores.
Son altamente homogéneos en cuanto a colores, compactables.
Su molécula contiene únicamente carbono, hidró-geno y oxÃgeno.
Alto poder calorÃfico y combustión limpia.
Susceptibles de depolimerización o reciclado quÃmico.
Se pueden fabricar envases retornables.
Se pueden volver a utilizar para fabricar envases alimenticios y no alimenticios.
Gran variedad de mercados de reciclado secundario, de gran valor agregado, como fibras textiles, laminados y termoformados.
A pesar de todas esas ventajas, que no son tan evidentes, la acumulación de residuos de envases de PET en el medio ambiente provoca reacciones que exigen que se reciclen más estos residuos, y se fijan metas arbitrarias sin considerar los dos grandes principios que deben regir cualquier programa: manejo integral y responsabilidad compartida.
Por ello, cualquier solución integral debe cumplir con los siguientes requisitos:
Ser ambientalmente sustentable. No debe, a largo plazo, crear más desperdicio, o consumir más recursos de los que intenta eliminar.
Ser económicamente viable. Idealmente debe de generar utilidades que lo sostengan, o bien el costo debe poder ser cubierto por la comunidad con los recursos predeterminados para ello, en el largo plazo.
Ser socialmente aceptable. Necesariamente deberá participar la sociedad en su conjunto. Si hay oposición mayoritaria, a la larga tenderá al fracaso.
En México existe una industria de reciclado de casi todos los materiales. Ésta se ha dado sin la necesidad de que exista legislación que la obligue, o impuestos para forzarla, y a pesar de que no existen estÃmulos para facilitarla.
Estas simples medidas, involucrarÃan a toda la sociedad en una responsabilidad compartida, y permitirÃan crear un mercado balanceado y sustentable de material reciclado.
Adicionalmente, una manera de estabilizar los precios es desarrollar aplicaciones diversas para los ma-teriales reciclados. De esta manera se tendrá independencia de los ciclos económicos, se competirá contra insumos diferentes, crecerá la demanda y se aprovecharán mejor los diferentes grados de mate-rial generados en el reciclado.
Aprepet, AC es una asociación que agrupa a las empresas más importantes de la cadena de valor del PET, y se dedica desde hace 10 años a realizar estudios técnicos y estadÃsticos sobre el PET, a difundir sus cualidades ambientales, a promover el buen manejo integral de los residuos, y a desarrollar nuevas aplicaciones del material recuperado.
Escrito: Junio 1, 2005 en la Sección General.
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