Energía

Sigue obra en Dos Bocas, no es actividad esencial y sin sana distancia

Los trabajadores laboran sin las medidas mínimas de prevención como el uso de cubrebocas, guantes o la sana distancia entre ellos, con el riesgo de contraer el virus y llevarlo a sus casas

Teorema Ambiental/Redacción

Paraíso, Tabasco, 1 de mayo de 2020.— Pese a la contingencia sanitaria en todo el país por el COVID-19, continúan las obras para construir la Refinería de Dos Bocas en el municipio de Paraíso, a solicitud del presidente Andrés Manuel López, aun cuando esta actividad es considerada como no esencial, por la Secretaría de Salud.

Los trabajadores laboran al interior del predio sin las medidas mínimas de prevención como el uso de cubrebocas, guantes o la sana distancia entre ellos, con el riesgo de contraer el virus y llevarlo a sus casas.

Varios grupos de la iniciativa privada y asociaciones civiles han solicitado la suspensión de la obra, por el tiempo que dure la emergencia sanitaria, sobre todo en una entidad como Tabasco, que registra una alta incidencia de casos.

Cuando se preguntó al presidente sobre el tema, contestó en su conferencia matutina del 5 de abril: “Los intelectuales orgánicos recomendaron que ante la crisis se cancele la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, que se cancele la construcción del Tren Maya, que se cancele la construcción de la refinería y les contesto: ‘¿De qué quieren su nieve?’”

En la obra participan más de mil 500 empleados de las empresas: Van Oord, ICA Flour, Samsung y KBR. La mayoría son albañiles, operadores de maquinaria, gerentes e ingenieros. Los responsables de la obra aseguran que tienen órdenes de que los trabajos continúen de manera normal, pese a que esta es una actividad considerada como no esencial por la Secretaría de Salud.

Los empleados son revisados antes de iniciar su jornada laboral para identificar si alguno presenta síntomas de la enfermedad, pero en la obra no existen mecanismos para detectar a personas portadoras que no presenten síntomas.

“Se nos sugiere que debemos traer nuestro equipo completo, cubrebocas, overol, lentes y casco, además se nos toma la temperatura al ingresar, pero pues usted sabe que hay gente que no muestra signos y eso para nosotros es un riesgo”, explicó Arturo Herrera, supervisor de construcción.

Además, afirmó que las empresas que los contratan no les han dado el equipo mínimo de protección, por lo que tiene que ser comprado por los propios trabajadores.

Asimismo, señalan que muchos de los trabajadores viven lejos de la zona de la obra, por lo que todos los días son trasladados desde camionetas colectivas, en las que no hay “sana distancia” y solo algunos trabajadores portan sus propios cubrebocas.

“Llegando a casa lo primero que hacemos es quitarnos la ropa y lavarla, si es posible echarnos un baño para entrar limpios, por los niños, principalmente, pues ellos quieren correr a abrazarte, pero se aguantan a que nos echemos un baño”, comenta por su parte Abimael López, supervisor de construcción en Dos Bocas.

Los trabajadores indican que sienten miedo a contraer el virus y propagarlo con sus familiares, sin embargo señalan que es imposible protestar pues corren el riesgo de perder el empleo, en un panorama de crisis económica inminente.

A escala nacional, las instalaciones de Pemex reportan un total de 268 trabajadores contagiados de COVID-19 hasta el 27 de abril. De ellos, hay 26 trabajadores en estado grave, internados en el Hospital Regional de Villahermosa. Algunos de ellos se encuentran en el área de terapia intensiva, con asistencia de un ventilador mecánico.

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