Energía

Módulos que producen electricidad

Hoy en día los propietarios de casas particulares pueden producir su propia corriente eléctrica por medio de módulos fotovoltaicos, que toman la forma, las dimensiones y los acoplamientos de las grandes tejas.

Se trata de un generador fotovoltaico que se incorpora a una cubierta de tejas, el cual produce electricidad a partir de la energía solar.

Según las necesidades particulares, se pueden añadir paneles de mayor espesor, combinando la producción de energía limpia, estética, una instalación sencilla y económica, así como la garantía de rendimiento.

Definida como una solución innovadora que se distingue por su enfoque hacia la industria de las cubiertas, el panel fotovoltaico cumple la función de doble cubierta y puede ser distribuido por el comercio tradicional de materiales de construcción.

Las tejas solares de Imerys Toiture, en Francia, tienen una superficie de 0.5 metros cuadrados y generan una potencia de 50 Wc y en comparación con las tejas de barro cocido tradicionales, tienen el tamaño de cinco. Las tejas están compuestas por un bastidor que asegura la resistencia mecánica y la estanqueidad. Contienen también un vidrio templado de protección.

La empresa Photowatt comercializa módulos que se suministran en forma de juego de 20 tejas solares (10 metros cuadrados), que se integran de manera armoniosa en la cubierta. Esta solución innovadora consta de un conjunto de componentes y accesorios para la conexión de la instalación a la red (transformador y conectores) e incluye la prestación de servicio de una empresa de electricidad para esta conexión.

Cada teja fotovoltaica no ocupa más que el sitio de cinco grandes tejas moldeadas de barro cocido con una parte plana. Este sistema no requiere la instalación de una caja de material impermeable complementaria. Al igual que todas las tejas, la teja solar o fotovoltaica asegura la función de cubierta, gracias a su doble acoplamiento y un espacio de aire incorporado permite la ventilación.

Como se hace generalmente, el operario debe encargarse de la colocación de los módulos, que son suministrados en paquetes de dos tejas y se colocan una a una, uniéndolas entre sí con un simple movimiento. Para comprobar su funcionamiento se utiliza un voltímetro y de la misma manera que las tejas tradicionales, éstas descansan sobre listones y por medio de espigas enroscadas de forma mecánica.

El electricista debe trabajar en paralelo con el operario de la obra, quien al tirar los dos cables de alimentación del juego de tejas, coloca el transformador y el contador eléctrico en el garaje o en el armazón del tejado. Posteriormente, pone a prueba el funcionamiento de las tejas una vez terminada su colocación y conecta la instalación a la red del proveedor de electricidad.

Las obras realizadas hasta el momento han sido sometidas a muchas pruebas, luego de las cuales se concluye que para la colocación de un juego de tejas solares de 10 metros cuadrados, el operario sólo necesita media jornada de trabajo (excluyendo el levantamiento de andamios) y el electricista necesita un día para su instalación.

La mayoría de las casas comerciales suministran las tejas solares en forma de juego completo protegido por una funda. Cada juego de 20 paneles, entregado en paquete con todos los accesorios, cubre una superficie de 10 metros cuadrados y asegura una producción media de mil kilovatios hora al año.

De esta manera, con dos o tres juegos se pueden cubrir las necesidades medias de electricidad de una familia (excluyendo calefacción y agua caliente) en condiciones de orientación y de insolación validadas por un estudio.

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