Energía

Buscan agenda de generación de energía limpia para el siguiente gobierno

El tema de la sesión fue analizar todas las opciones de generación de energía y contemplar la transición energética global y la inminente electrificación de la movilidad urbana antes de aumentar las inversiones en refinación y extracción de hidrocarburos

José Luis Martínez

Analizar todas las opciones de generación de energía y contemplar la transición energética global y la inminente electrificación de la movilidad urbana antes aumentar las inversiones en refinación y extracción de hidrocarburos fue la premisa del encuentro del taller de medios “Por una agenda climática con visión de Estado”, organizado por la Iniciativa Climática de México, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) y por el World Resources Institute (WRI) México.

Durante esta sesión, los expertos hablaron sobre la importancia de la eficiencia energética como una estrategia para aumentar la seguridad energética y reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

En el contexto nacional, la eficiencia energética ha tenido una penetración endeble debido a barreras políticas, técnicas y financieras. Andrés Flores, director de Cambio Climático y Energía de WRI México, recalcó la importancia de adecuar el financiamiento disponible a los mercados locales y que este sea respaldado por políticas, regulaciones e incentivos apropiados.

La eficiencia energética representa un área de oportunidad para reducir emisiones, aumentar la seguridad energética, disminuir la presión sobre los presupuestos nacionales y de los hogares, aumentar la competitividad y favorecer el desarrollo económico y la calidad de vida de todos los habitantes.energia-limpia01

En su ponencia, Jennifer Layke, directora global del Programa de Energía de WRI, destacó que el organismo ha hecho un análisis profundo en el consumo de recursos que se da en los edificios, pues son responsables del 40 por ciento de la demanda mundial de energía, por lo que con una práctica adecuada, tanto en la construcción como en su operación, se podría reducir el consumo de estos inmuebles hasta la tercera parte, para 2050, sin importar si son habitacionales o de oficinas.

“La eficiencia energética en edificaciones es un gran negocio para invertir. Existe un potencial de inversión de 16 billones de dólares para edificios sustentables, mucho más de lo que podría tener cualquier otro sector”, declaró Jennifer Layke quien mostró que los edificios sustentables pueden aumentar la productividad de los trabajadores de oficinas hasta en un 23 por ciento, solo por contar con luz natural.

También pidió acelerar la transición energética hacia modelos sustentables en el país y tener especial cuidado con las inversiones en energéticos contaminantes. “Un ejemplo es la India, un país que sufría un grave retraso en la generación de energías limpias y dieron un salto a tecnologías verdes que les ha permitido mantener su crecimiento económico.”

Por su parte, Adrián Fernández, director ejecutivo de Iniciativa Climática de México, abundó sobre la viabilidad de invertir recursos públicos para mejorar la infraestructura de refinación de petróleo en México, puesto que el uso de la capacidad instalada del Sistema Nacional de Refinación en 2017 fue de solo 48 por ciento, mientras que el consumo de gasolinas y diésel creció 3.8 y 1.5 por ciento, respectivamente, entre 2015 y 2016.

Para satisfacer la demanda interna, en 2017 se importó más del 71 por ciento de la gasolina consumida en el país y 66 por ciento de diésel. Sin embargo, enfatizó que se debe pensar en criterios de costo-efectividad, pues la vida útil de estas instalaciones puede ser mucho menor que lo planeado, por la inminente transición hacia los vehículos eléctricos que se da en el mundo.

No medir esta situación provocaría tener infraestructura energética como un posible “activo varado” en México, específicamente en los temas de refinación y generación de electricidad basada en gas natural, pues en menos tiempo del esperado, caerían en obsolescencia, subutilización a cambio de fuertes inversiones.

Adriana Lobo, directora ejecutiva de WRI México, aseguró que, aunque se ha visto un avance importante en la transición a las energías limpias, aún falta articular los esfuerzos en una política nacional que genere certeza sobre las acciones que tiene que realizar la próxima administración federal.

En el caso del gas natural, la demanda nacional en 2016 fue de siete mil 619 millones de pies cúbicos diarios y en la última década dicha demanda aumentó 34 por ciento debido al incremento en el uso de plantas de generación de electricidad de ciclo combinado. El cambio de estrategia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de reducir el uso de combustibles caros y contaminantes por otros de menor costo y más amigables con el medio ambiente para la generación de electricidad ocasionó que la demanda de este gas incrementara en 62 por ciento de 2006 a 2016.

Como consecuencia del análisis, las organizaciones participantes diseñaron las siguientes recomendaciones para los candidatos a la presidencia y las integren a su agenda política y su modelo de nación:

• Realizar estudios técnicos y de factibilidad financiera, para asegurar que existe una demanda de mercado tanto interna como externa, la disponibilidad y calidad de la materia prima, el capital y una alta tasa de utilización que justifique la inversión y permita la autosuficiencia del sector para competir en un mercado abierto.

• Atender el rezago en los proyectos de las tres refinerías (Tula, Salamanca y Salina Cruz) y garantizar el aumento de su tasa de utilización.

• Crear un sistema de indicadores transparente y público que permita monitorear los resultados operativos, comerciales y financieros, para medir el desempeño de la empresa y lograr una competencia real en los mercados.

• Aumentar los niveles de eficiencia operativa que justifiquen la inversión en nuevas refinerías y garanticen la recuperación del capital.

• Definir de manera clara el papel de la inversión privada.

• Crear políticas claras que manden señales a los inversionistas, como precios al carbono más altos, incentivos económicos mayores y regulación más estricta.

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