Contaminación

Presentan estudio sobre impacto de la Termoeléctrica de Tula en Hidalgo

Las emisiones de esta central causan mil 710 muertes prematuras anuales en la cuenca de Tula y provocan pérdidas en salud equivalentes a 66 mil millones de pesos

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 1 de octubre de 2020.- La Central Termoeléctrica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ubicada en el municipio de Tula, Hidalgo, genera 3 por ciento de la electricidad que se consume en el país, pero se alimenta de combustóleo, un residuo de la refinación del petróleo que debe ser incinerado para producir energía, con entre 3.5 y 4 por ciento de contenido de azufre, lo cual excede normas oficiales.

Además, aporta, por sí misma, 68 por ciento de las emisiones de dióxido de azufre y 36 por ciento de las emisiones de partículas PM2.5 de la cuenca de Tula, por lo que los expertos ambientalistas aseguran que es una de las mayores fuentes de emisiones contaminantes hacia la atmósfera de la región, entre ellos, dióxido de azufre (SO2) y las partículas PM2.5 y PM10, que son altamente dañinas para la población.

Por ello, Gabriel Quadri de la Torre, director de Sistemas Integrales de Gestión Ambiental (SIGEA), presentó el estudio “Impacto de la Central Termoeléctrica ‘Francisco Pérez Ríos’ en la calidad del aire y en la salud pública en Hidalgo”. El documento señaló que las emisiones de PM2.5 de la Termoeléctrica de Tula causan mil 710 muertes prematuras anuales en la zona conocida como la Cuenca de Tula y gastos en salud por tres mil millones de dólares, lo que equivale a 66 mil millones de pesos.

Las partículas menores a 2.5 micras son reconocidas por ocasionar daños irreversibles en la salud de las personas, pues se relaciona con un número importante de enfermedades graves como son las cardiovasculares, cerebrovasculares, neurológicas y respiratorias, específicamente con cáncer de pulmón y otras enfermedades como el Alzheimer, Parkinson, autismo y un menor desarrollo cognitivo en niños y jóvenes.

Estudios internacionales demostraron que hay una relación estrecha entre los índices de mortalidad por covid-19 por exposición a altos niveles de contaminación atmosférica. “Llama la atención la incidencia del nuevo coronavirus en la región, pues datos recopilados hasta el 24 de junio demostraron que los municipios circundantes a la CT Tula presentaron un mayor índice de defunciones acumuladas en todo el estado de Hidalgo”, comentó el especialista.

Los efectos negativos de la operación de la termoeléctrica van más allá de no tener un cielo limpio, son reales y se manifiestan en casi dos mil muertes anuales. Alrededor de ocho mil 550 muertes se podrían haber evitado desde 2015 a la fecha si se considera que la planta finalizó la conversión a combustible dual de sus cinco unidades de generación eléctrica en ese año.

Por su parte, Adolfo Hernández Moreno, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y Consultor Químico Ambiental, indicó que el combustóleo que utiliza la termoeléctrica de Tula contiene entre 3.5 y 4 por ciento de azufre, lo que incumple la NOM-016-CRE-2016, que establece un máximo de 2 por ciento para las zonas críticas, como lo es el área industrial ubicada en este municipio.

Por ello, los investigadores hicieron un llamado a las autoridades de esta región, y a todos aquellos que se dicen preocupados por la salud de los hidalguenses a buscar una solución para erradicar la contaminación que emite la termoeléctrica de Tula.

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