Contaminación

De la separación de basura al consumo responsable

Las siete erres de la basura
El 1 de octubre de 2004 entró en vigor la nueva Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, la cual establece la obligación de separar la basura orgánica, producto de los alimentos; la inorgánica como son plásticos, vidrios, papel, me-tales y otros materiales. Si no se separa o se deja en la vía pública, existirán sanciones para los infractores de este reglamento.
Emiliano Robles Becerril,Livia Olvera Snyder

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A lternativas y
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El 1 de octubre de 2004 entró en vigor la nueva Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal, la cual establece la obligación de separar la basura orgánica, producto de los alimentos; la inorgánica como son plásticos, vidrios, papel, me-tales y otros materiales. Si no se separa o se deja en la vía pública, existirán sanciones para los infractores de este reglamento.

La idea de separar la basura no es reciente, se ha planteado desde hace años. La basura se convirtió en un problema a raíz de que los basureros comenzaron a saturarse y ya no hay dónde confinarla, y también a causa de inundaciones por la obstrucción de alcantarillas por la acumulación de basura; además, la basura genera nidos de ratas, cucarachas y moscas, mal olor e infecciones que contaminan las aguas y los suelos.

Existen varios centros de acopio en los que se compra me-tales, vidrio, papel y cartón, pero no son suficientes. Esta práctica no está en la cultura cotidiana de la mayoría de los ciudadanos.

La separación de la basura tiene como fin convertirla en resi-duos sólidos, los cuales se transforman en basura en la medida en que ya no nos son útiles. Por ejemplo, un envase de plástico o aluminio con algún líquido. Cuando consumimos el líquido, el recipiente aparentemente ya no nos sirve, por lo que lo consi-deramos como basura, sin embargo hay alguien a quien sí le es útil y no lo desecha. Alguien puede usar esos envases para ela-borar otros productos como macetas o juguetes para luego venderlos o reutilizarlos. Para mucha gente son útiles como una pequeña fuente de ingresos, pues los venden por kilo. De igual manera los residuos orgánicos, como los de comida, jardinería así como los excrementos, sirven para hacer abono, mediante la llamada composta, muy útil en áreas verdes y zonas agrícolas.

El manejo responsable de residuos sólidos

Cuando no se manejan adecuadamente los desechos, quedan inaprovechables, por ello no debemos mezclar los residuos orgánicos con los inorgánicos pues al quedar juntos los materiales factibles de venderse o reutilizarse, estarán sucios y contaminados de los residuos de comida que se están pudriendo, igualmente los residuos orgánicos en un contenedor no pueden biodegradarse y reintegrarse a la tierra adecuadamente.

Esta es una diferencia clave entre los residuos orgánicos y los inorgánicos: los orgánicos se pudren (se biodegradan) en unos pocos días, mientras que los resi-duos inorgánicos tardan cientos o miles de años en descomponerse; sin embargo, pueden aprovecharse de diversas maneras, ya que existen materiales reusables, reciclables, inaprovechables y peligrosos o tóxicos. Los dos últimos deben ser confinados adecuadamente, evitando que contaminen otros recursos como el agua, el aire y el suelo.

En la actualidad en el Distrito Federal se generan cerca de 12 mil toneladas por día de residuos sólidos, de éstos el 43 por ciento co-rresponde a desechos orgánicos. De toda esta basura, el 50 por ciento proviene de la industria y diferentes talleres, el 30 por ciento proviene de comercios, oficinas y hospitales; el restante 20 por ciento de nuestros hogares.1 En cada uno de estos lugares se generan distintos tipos y cantidades de desechos, por lo que su manejo tiene que ser diferente, para aprovechar, confinar o reciclar apropiadamente.

Si bien algunas empresas ya están reciclando varios de sus residuos, es necesario realizar más acciones que disminuyan la basura y los efectos negativos que ésta implica. Sin embargo, hay que considerar que la basura que producimos en nuestros hogares no apareció mágicamente.

Todos los residuos sólidos que se producen en nues-tro hogar, nosotros los llevamos ahí y alguien los fabricó. Los llevamos a casa cuando compramos productos embotellados no retornables, ya sean de plástico o vidrio; cuando compramos productos empacados en unicel, plásticos o cartón, y cuando dejamos sobras de comida. En la medida en que no le demos utilidad a esos residuos ni los separemos, entonces sí estaremos produciendo basura.

Consumo y generación de basura

La generación de residuos sólidos empieza desde la primera etapa del proceso de elaboración de cualquier producto. Por ejemplo el plástico, éste proviene del petróleo, el cual se extrae del subsuelo, posteriormente es industrializado y convertido en los distintos plásticos, nylon y unicel. También están los papeles que utilizamos diariamente, éstos provienen de los frondosos bosques de pino. Muchos de estos productos los adquirimos como envoltura de algún alimento o como recipiente, y la mayoría de ellos acaba en el bote de basura. Cada proceso productivo implica la elaboración a gran escala de empaques para los productos, como cajas y bolsas que al final también terminan en algún basurero.

Si queremos ayudar a reducir la basura y los efectos negativos que ésta genera, es necesario seguir una serie de acciones cotidianas muy sencillas, aparte de las que nos dicta la Ley de Residuos Sólidos, que tienen que ver con nuestras formas de consumo y actitud ante la vida. Estas acciones las hemos englobado en el concepto de consumo responsable o las siete erres de la basura.

Algunos consejos sencillos y prácticos
(Las siete erres de la basura)

1) Reduce: Evitando usar productos que no necesitas. Procura elegir productos reusables y durables, compra menos, especialmente productos que vienen con empaques innecesarios, muchas envolturas o con materiales altamente contaminantes. Utiliza menos productos industrializados; consume alimentos frescos. Pro-cura usar pilas recargables.

2) Reutiliza: Los botes, frascos y latas como contenedores de cualquier líquido u otro producto, o como macetas. Reusa bolsas, usa los dos lados de las hojas de papel y de carteles para escribir o dibujar. Promueve el intercambio de cosas que ya no usas. Dona lo que no utilices a grupos que lo necesitan asegurándote que aún sean útiles, para que no generen basura en estas comunidades.

3) Recicla: Separando los desechos por cartón, vidrio, papel, plástico, y metal, éstos los puedes vender en centros de acopio directamente o dárselos a los encargados del camión recolector, pues ellos se encargarán de que se recicle.

4) Reintegra: Haciendo composta de tus desechos orgánicos ya sea en tu jardín, patio o azotea, para integrarlos a la tierra, dándole un suelo nutrido a nuestras plantas. Si no tienes jardín, utiliza botes o cubetas. Pon primero una capa de tierra, luego una del desperdicio de los alimentos, luego una capa más de tierra o aserrín y por último una capa de hojas; y así, sucesivamente conforme vayas generando más deshechos orgánicos, revuelve ocasionalmente. Al cabo de mes y medio tendrás abono.

5) Rechaza: No aceptes bolsas para cada cosa que compres. Lleva tu bolsa cuando vayas al mercado, la farmacia o cualquier compra que hagas. Pide a tu tienda que te ponga las menos bolsas posibles y regrésaselas, llama a los productores pidiendo que reduzcan sus empaques y que utilicen materia-les amigables con el medio ambiente. Evita productos que vengan en envases no reciclables. No aceptes folletos y volantes en la calle. Si te es posible no consumas refrescos, mejor utiliza aguas de frutas. Lleva tu propia taza a las reuniones y actos en donde sirvan bebidas para no utilizar envases desechables.

6) Respeta: Cuida la naturaleza que te rodea, no uses productos tóxicos, toma en cuenta que los ecosistemas necesitan de todos los seres pequeños y grandes para estar en balance. Toma unos minutos para pensar de dónde vienen y a dónde van las cosas que usamos y cómo afectan todo el planeta aunque a veces quede muy lejos el destino aparentemente final; recuerda, todo son ciclos que regresan. Respeta y únete con tus vecinos.

7) Restaura la naturaleza: En muchas de nuestra ciudades se han perdido áreas verdes, los ríos y lagos que antes existieron están entubados o con-taminados, puedes restaurar una parte de algún jardín o parque, aunque sea sembrando un árbol o una flor. Coloca plantas en balcones y azoteas como una forma de restaurar nuestro aire y el paisaje. Con un poco de organización y esfuerzo se pueden recuperar estos espacios y conservar los que quedan.

Si se siguen más o menos los consejos antes mencionados aparte de mejorar el ambiente, también mejorarás tu salud y tu economía, pues no producir basura implica consumir menos productos industrializados que generan mucha basura, traen químicos dañinos al organismo y son más caros, por el contrario, consumir más frutas y verduras es más barato y más saludable.

El consumo responsable está directamente relacionado con el desarrollo sustentable, pues implica hacerse responsable de un producto de principio a fin, desde cómo se procesa, cómo se vende, cómo se empaqueta, cómo se transporta, hasta el lugar en donde termina. Y eso es respon-sabilidad de todos, empresas, gobiernos y ciudadanos.

Lo que dice la ley

Artículo 69, Capítulo II del Título Séptimo de la Ley de Residuos Sólidos del Distrito Federal.

Amonestación a quien por primera vez no separe los residuos sólidos en orgánicos e inorgánicos; o quien pepene residuos sólidos de los reci-pientes instalados en la vía pública.

Multa de 10 a 150 días de salario mínimo a quien por segunda ocasión no separe la basura en orgánica e inorgánica; a quien deposite basura o animales muertos en la vía pública o pepene los residuos sólidos por segunda ocasión. Cuando los contenedores de residuos urbanos no estén dentro del predio de la persona que lo habita o del establecimiento de que se trate y sólo se sacarán a la vía pública o áreas comunes el tiempo necesario para su recolección el día y hora señalados por el servicio público de limpia.

Multa de 150 a mil días de salario mínimo a quien queme, a cielo abierto o en lugares no autorizados, cualquier tipo de residuos sólidos. A quien abandone los residuos sólidos en lotes baldíos o cuerpos de agua. A los productores y comercializadores que no realicen planes de manejo que establezcan las acciones para minimizar la generación de sus residuos sólidos, si es que sus productos y servicios generan residuos sólidos susceptibles de valorización mediante procesos de reuso o reciclaje.

Arresto de 36 horas y multa por mil a 20 mil días de salario mínimo a quien deposite residuos sólidos fuera de los sitios destinados para dicho fin en parques, áreas verdes, áreas de valor ambiental, áreas naturales protegidas, zonas rurales o áreas de conservación ecológica. Cuando se mezclen residuos sólidos o industriales peligrosos en cualquier líquido y lo viertan al sistema de alcantarillado, a cualquier cuerpo de agua o sobre suelos con o sin cubierta vegetal. A quien mezcle resi-duos peligrosos con residuos sólidos e industriales no peligrosos.

Reciclar una tonelada de papel representa:

Conservar 17 árboles, con un peso promedio de 227
kilogramos.
Conservar 2.5 metros cúbicos de espacio en un relleno sanitario (basurero).
Reducir la contaminación del aire en un 74%.
Reducir la contaminación del agua en un 35%.
Prevenir la contaminación del agua subterránea por las tintas tóxicas que quedan después de que el papel se degrada en un periodo de 30 a 60 años.
Reducir un 60% en el consumo de agua (28 mil litros por tonelada).

1) Cecadesu/Semarnat, 2003, Manual de manejo adecuado de residuos sólidos, Semarnat, GDF, Escuela Limpia, Papalote Museo del Niño, Ecología y Consumo Empresarial, Méx.

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