Ciencia y tecnología

¿Qué es un huracán y por qué se forma?

Este fenómeno puede medir entre ocho y 10 kilómetros de alto, 500 kilómetros de ancho y en su máxima potencia, alcanzan vientos de más de 200 km/hora

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 10 de septiembre de 2020.— Los huracanes son uno de los fenómenos naturales más potentes del mundo, también son uno de los más destructivos, pues dejan una estela de daños tras su paso.

Estas tormentas también son conocidas como ciclones o tifones, de acuerdo con la región donde ocurren: Cuando surgen en el Atlántico y el este del Pacífico se les llama huracanes, en el océano Índico son ciclones y en el Pacífico occidental se les conoce como tifones.

Un huracán puede medir entre ocho y diez kilómetros de alto, 500 kilómetros de ancho y en su máxima potencia, alcanzan vientos de más de 200 km/hora. Pero los huracanes solo se desarrollan en la región tropical del planeta, debido a que requieren de condiciones meteorológicas particulares para formarse.

Para formarse, un huracán requiere de aire cálido y húmedo. De acuerdo con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EEUU, (NASA, por sus siglas en inglés), además, requiere que las aguas del océano superen los 26 °C, pues a partir de esa temperatura se produce una evaporación significativa.

Cuando el aire cálido se eleva y enfría, forma nubes. Este sistema es alimentado por el calor del océano y el agua que se evapora de la superficie. Esta combinación provoca la acumulación de tormentas eléctricas que se desplazan sobre las aguas oceánicas cálidas, pero no se mueven de la misma forma. Las tormentas que se forman al norte del ecuador giran en sentido contrario a las manecillas del reloj, mientras que al sur las tormentas giran en el sentido de las manecillas.

Conforme el sistema de la tormenta se mueve cada vez más rápido, se forma un ojo en el centro. En este punto, la tormenta es más tranquila, debido a que la presión del aire es muy baja.

Para medirlos, se utiliza la escala Saffir-Simpson cuyo grado depende de la intensidad de sus vientos y fue desarrollado por el ingeniero civil Hervert Saffir y el director del Centro Nacional de Huracanes de EEUU, Bob Simpson, en 1969.

La categoría 1 es la más débil con vientos de entre 119 a 153 km/h, mientras que la categoría 5 es la más intensa y corresponde a tormentas con vientos mayores a 250 km/h.

Por otra parte, su velocidad y trayectoria dependen de las interacciones entre la atmósfera y el mar. De acuerdo con la NASA, su velocidad promedio es de entre 24 y 32 km/h.

El satélite Geoestacionario Operacional Ambiental (GOES, por sus siglas en inglés) forma parte del programa estadounidense del National Weather Service y con él se vigilan los huracanes desde una altura de aproximadamente cinco mil 888 kilómetros.

Este satélite ayuda a los meteorólogos a advertir a las personas cuando se forman grandes tormentas que tocarán tierra.

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