Ciencia y tecnología

Por obras en Santa Lucía se han encontrado hasta 70 esqueletos de mamut

Es un hallazgo muy relevante por el número de individuos que se encontró y por la región concluimos que este espacio era un paso natural de esta fauna

Teorema Ambiental/Redacción

Zumpango, Estado de México, 22 de mayo de 2020.— Por primera vez en la historia de la paleontología en México se ha logrado recuperar los esqueletos de entre 60 y 70 mamuts, así como 15 enterramientos humanos con modestas ofrendas y algunas piezas de cerámica, como resultado de las obras de construcción del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, informó Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Luego que comenzaron los trabajos de ingeniería, empezaron a surgir los restos óseos y el experto señala que la gran cantidad de ellos se debe a que esta región del norponiente pudo ser una entrada a la cuenca de México, es decir, una de las orillas del antiguo lago de Zumpango.

“La cuenca estaba conformada por los lagos de Xaltocan y Zumpango al norte, Texcoco al centro, los tres de agua salada y al sur Chalco y Xochimilco, de agua dulce. Por esta abundancia de agua esta zona se convirtió en un nicho ecológico que permitió que grandes grupos de mamuts llegaran a estos espacios porque era como llegar a un bufete.”

Los descubrimientos comenzaron en abril de 2019 y se intensificaron a partir del mes de octubre, hasta convertirse en un hito de la paleontología y la arqueología en México.

“Es un hallazgo muy relevante por el número de individuos que se encontró y por la región concluimos que este espacio era un paso natural de esta fauna”, afirmó el experto del INAH, quien agregó que aunque no hay datos que relacionen a los hombres que habitaron esta región en la época de los mamuts, los estudios y análisis de estos vestigios podrían dar nueva información.

“Quizás hace 15 mil años los hombres se dieron cuenta de este paso, y se organizaron como sociedad para cazarlos, no lo dudamos; quizás en algún momento, ya procesando toda la información, encontremos restos de alguna herramienta, huellas en los huesos de los mamuts que permitan inferir que fueron también aprovechados en su momento por los humanos de aquellos tiempos”, señaló.

El proyecto actualmente está a cargo del doctor Rubén Manzanilla, quien encabeza un equipo de más de 250 personas, entre ellos 31 arqueólogos y tres restauradores, y espera obtener una mayor cantidad de restos pues la obra del aeropuerto apenas tiene un 20 por ciento de avance.

Aunque los esqueletos no están completos, los arqueólogos han confirmado que son restos de individuos diferentes y muchos de ellos no tienen un ordenamiento anatómico formal porque fueron afectados por las subidas y bajadas del nivel de agua, la remoción del terreno y seguramente los propios animales que aprovecharon los restos de estos mamuts y los movieron.

Por ello se registran las coordenadas horizontales, verticales y la profundidad donde fueron hallados para hacer dibujos para determinar que corresponden a uno o dos individuos, por el tamaño y número de los huesos o su coloración.

“Se podría hablar de miles de huesos de mamuts, que son animales herbívoros que requerían de una gran cantidad de alimentos, disponibles en las orillas de esos lagos”, agregó el experto. “Estamos hablando que los mamuts y la fauna pleistocénica más o menos se extingue hace diez mil años; pero podemos hablar de que hace 30 mil años ya llegaban estas manadas y lo hicieron a lo largo de 20 mil años, por eso se acumuló tal cantidad de restos.”

Agregó que la relación entre hombres y mamuts sí ha sido confirmada en Tultepec, que es un lugar muy cercano, donde se encontraron trampas y los huesos fueron hallados en una disposición totalmente diferente a la que se observa ahora en Santa Lucía.

Mientras que los entierros han sido hallados más hacia las orillas, en amontonamiento, en pequeñas elevaciones en donde se cree que habitaban esas personas. “Son 15 individuos y hacen pensar en una zona de enterramiento, casi todos están en la misma posición acomodados, y todos con sus ofrendas, modestas, pero un entierro en tiempos rituales, un acomodo de los cuerpos”, explicó Sánchez Nava.

Son entierros mucho más recientes, seguramente de épocas cercanas a los teotihuacanos que hablan de la presencia de algunas comunidades de cazadores y pescadores, que ya no interactuaron con los mamuts, como sí ocurrió en Tultepec.

“Encontramos cerámica de hace unos mil 200 años antes de Cristo, es decir, que tiene más de tres mil años de antigüedad y otra de la época mexica, ya en el siglo XVI”, finalizó.

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