Ciencia y tecnología

“Para saber en dónde estamos parados”

Ópalo es una empresa consultora de ingeniería creada en 1990 con el objetivo principal de desarrollar proyectos de ingeniería civil en el área de estructura vial y mecánica de suelos.

Con el tiempo ha ampliado la cobertura de sus trabajos en otros proyectos, en los cuales ha consolidado una posición de privilegio a lo largo de sus 12 años de existencia.

Esto se ha debido fundamentalmente al conocimiento técnico que poseen de los distintos temas, la rápida capacidad de respuesta y la adaptabilidad a los cambios que impone el desarrollo y evolución de la ingeniería, atendiendo así de manera adecuada los requerimientos de los clientes.

En entrevista con Teorema, el ingeniero Óscar R. Couttolenc, director técnico de la empresa, explicó los principales objetivos que persiguen, la consolidación en el ramo y los principales retos que enfrenta nuestra ciudad en materia de mecánica de suelos y protección al ambiente.

Como empresa, Ópalo ha tenido un crecimiento profesional, lleva 12 años en estudios de mecánica de suelos y se ha ido abriendo terreno dentro del área de la geotecnia, como diseño de pavimentos, control de calidad de terracerías, diseño de excavaciones, revisión de taludes, estructuras y otras áreas como la geofísica; incluso ha incursionado en la realización de obras relacionadas en su mayoría con la geotecnia.

La ingeniería tiene muchos ramos de aplicación como es construcción, hidráulica, sanitaria, ambiental, sistemas y por supuesto la geotecnia, que estudia en parte los suelos y tiene un vasto campo de acción. «La finalidad es conocer dónde estamos parados. En cualquier construcción sobre este planeta, se debe definir la cimentación, profundidad, piso, resistencia, hundimiento y asentamiento, para todos estos estudios técnicos se desarrolló esta rama de la ingeniería.»

La mecánica de suelos tiene un desarrollo, actividad, elementos, técnicas y equipos propios. La finalidad del estudio de suelos consiste en hacer obras más seguras, económicas y eficientes para el ser humano, por tanto, se atiende tanto al tipo de construcción como a considerar el ambiente.

En lo que se refiere a la ciudad de México, el ingeniero Couttolenc explicó que la ciudad tiene las características de suelos más difíciles y heterogéneos, por lo cual la ingeniería estructural y sísmica tienen un desarrollo muy grande, y reiteró: «nosotros somos maestros de muchos estudiantes extranjeros de posgrados en materia de suelos».

La cuenca, por su formación geológica, creó las características en las que hoy estamos viviendo. La ciudad de México se divide en tres zonas: la zona del lago, la zona de transición, que se encuentra a las orillas de lo que fue el lago, y la zona de lomas.

Las características fundamentales son:

La zona del lago es de muy baja resistencia y, sobre todo, muy compresible, pues toda construcción que se levanta en este terreno tiende a asentarse.

La zona de transición presenta problemas parecidos pero tiene mucha heterogeneidad; mientras en un sitio hay 10 metros de espesor de arcillas, a un lado sólo 2 metros de otros materiales; su comportamiento no es uniforme y las estructuras pueden empezar a romperse.

La zona de lomas es la mejor para construir, son suelos muy duros, muy compactos, en su mayoría se encuentran arenas y arenas limosas.

Óscar Couttolenc menciona que debe haber una coincidencia entre todas las instancias y que, en el caso de la ciudad de México, ver si efectivamente hubo daños por no considerar los tipos de suelos, ya fuera por una construcción muy vieja o por un desarrollo de construcciones ilimitado y caótico.

«Un ejemplo son cierto tipo de construcciones, sobre todo en la zona de lomas, donde se alteró el medio cortando árboles o construyendo en barrancas, por eso en ocasiones hay inundaciones y desgajamiento de cerros. Después de todo, se trata de una provocación a la naturaleza.

«En el caso de los suelos, éstos nos dicen qué se necesita, porque si no hacemos caso estamos en contra de la naturaleza, y hasta donde se sabe, la naturaleza casi siempre gana; si construimos en los cerros porque se nos ocurrió y a nadie le importa, podría traer consecuencias no necesariamente ecológicas sino patrimoniales en primer término (mi patrimonio, mi familia).»

Hoy en día, debido a consideraciones de calidad y respeto a las condiciones del ambiente que todo proyecto debe entrañar, Ópalo Consultores está comprometida con el entorno ecológico. «Somos personas interesadas en la protección ambiental, hay muchos aspectos que inciden en nuestra actividad, en nuestra salud, en nuestra vida como para dejarlos a un lado», concluyó.

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