Ciencia y tecnología

NASA capta planeta que es absorbido lentamente por su estrella

El planeta TOI 849, ubicado a más de 700 años luz de la Tierra, tiene una órbita tan cercana a su estrella que un año allí toma menos de un día terrestre

Teorema Ambiental/Redacción

Washington, DC, 20 de agosto de 2020.— El dispositivo Satélite de reconocimiento de exoplanetas en tránsito (TESS, por sus siglas en inglés) de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EEUU (NASA), localizó un pequeño objeto circular alrededor de una estrella y que en realidad podría ser el núcleo desnudo y descubierto de un planeta gigante gaseoso cuya atmósfera fue destruida por su estrella.

Aproximadamente con la mitad de la masa de Saturno, este planeta orbita una estrella similar al Sol a más de 700 años luz de la Tierra y gira tan cerca de su estrella que un año allí, un viaje alrededor de la estrella, toma menos de un día y la temperatura de su superficie se estima en alrededor de mil 500 grados Celsius, superior al planeta más caliente de nuestro Sistema Solar, Venus, que tiene una temperatura de 471 grados Celsius.

Aunque tiene aproximadamente el tamaño de Neptuno, el planeta parece carecer de atmósfera. Los científicos estiman que sufre un fenómeno conocido como fotoevaporación, es decir que su atmósfera desapareció por la intensa radiación de su estrella.

Este planeta tiene 40 veces la masa de la Tierra, pero su “atmósfera” solo es tres veces más grande alrededor. Con estas características, su gravedad debería atraer grandes cantidades de gas del disco de material del que se forman los planetas. Y los planetas con masas igualmente grandes son de cinco a diez veces más anchos que la Tierra. Pero TOI 849 b está mucho menos hinchado que eso, por lo que los astrónomos consideran que carece de una atmósfera sustancial.

Estiman que el planeta probablemente se vio privado de su atmósfera por dos fenómenos: se le impidió recolectar suficiente gas para que se formara una atmósfera o esa atmósfera gaseosa fue arrancada.

Varios escenarios de formación de planetas sugieren que es poco probable que se produzcan núcleos remanentes tan grandes. Podría ser un núcleo de planeta relativamente raro y muy grande que sobrevivió a las explosiones, la cocción o el despojo de su atmósfera por una proximidad tan cercana a su estrella.

También podría haber perdido su atmósfera después de chocar con otro planeta gigante. Finalmente, podría simplemente haberse formado dentro de un espacio en el disco de material que rodea a la estrella, privándola de la posibilidad de cubrirse con los gases atmosféricos.

El hallazgo ofrece tentadoras oportunidades para descubrir qué hay en el interior de planetas con estas características, como Júpiter. Podrían precisar la composición del material evaporado en cualquier vestigio de atmósfera que aún pueda existir en el planeta. Sería como despegar las capas gaseosas de Júpiter y ver qué hay debajo.

Este planeta también habita lo que los astrónomos llaman el “desierto caliente de Neptuno”. Es decir, planetas en el rango de tamaño de Neptuno que están sobrecalentados porque sus órbitas están muy cerca de sus estrellas y se consideran objetos espectacularmente raros. De hecho, el TOI 849 b es el segundo objeto de este tipo que se publica en una revista científica.

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