Ciencia y tecnología

Museo de Geofísica abre sus puertas

Es el primer museo de desastres causados por fenómenos de origen geofísico en la ciudad de México

CIUDAD DE MÉXICO.— La Estación Sismológica Central de Tacubaya abrió sus puertas el domingo pasado para convertirse en el Museo de Geofísica de la Ciudad de México, para lo cual se invirtieron dos millones de pesos.

Se trata del primer museo de desastres causados por fenómenos de origen geofísico en la ciudad de México, muestra la documentación histórica y el desarrollo de las tecnologías disponibles para el monitoreo de sismos y otros fenómenos.

El objetivo de este museo, ubicado en calle General Victoriano Zepeda 53, colonia Observatorio, de la Delegación Miguel Hidalgo, es contar con un espacio que muestre a la ciudadanía las amenazas de origen geofísico y geológico a que está expuesta permanentemente la ciudad de México.

Por ello, se pondrá especial énfasis en la vulnerabilidad del Distrito Federal frente a los fenómenos de tipo sismológico y volcánico, así como en los métodos y tecnologías para el monitoreo y la emisión de avisos anticipados de alerta a la ciudadanía.

El museo exhibe registros históricos, así como una colección de instrumentos que sensibilicen a las nuevas generaciones sobre los riesgos geofísicos y destaquen la importancia de la protección civil.

Además, cuenta con espacios donde se pueden realizar diplomados, cursos, conferencias y congresos, en el que los expertos en el tema intercambiarán ideas y opiniones sobre la naturaleza de los desastres, las técnicas de monitoreo y las políticas de protección civil.

Con la creación del Museo de Geofísica se contribuye a la recuperación de la Estación Sismológica Central de Tacubaya, que fue inaugurada como parte de las fiestas del Centenario de la Independencia de México, el 5 de septiembre de 1910.

Por ello, forma parte del patrimonio histórico y científico del país, ya que su construcción se realizó con las principales características de los centros sismológicos más adelantados de su época y se le dotó de instrumental de punta en el campo de la sismología de principios del siglo XX.

Alberga una colección de aparatos únicos en el mundo, como el sismógrafo “Wiechert”, del que hoy en día sólo quedan dos en todo el planeta. Además, resguarda todo el acervo de sismogramas existentes en el país, es decir, la historia sismológica de los últimos 100 años.

Fuente: El Sol de México

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