Ciencia y tecnología

INAH documenta submarino de 1ª. Guerra Mundial hundido en aguas mexicanas

Se trata del USS H-1, que se encuentra bajo el agua en una playa de Baja California Sur y se perdió durante una tormenta en 1920

Teorema Ambiental/Redacción

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron el estado en el que se encuentra el único submarino que yace en aguas mexicanas, de la época de la Primera Guerra Mundial (1914-1919).

Su clave es el USS H-1 (SS-28) y fue localizado en la playa occidental de la isla Santa Margarita, en Baja California Sur.

Originalmente fue llamado Seawolf, un modelo de lujo de la Marina estadounidense, y era utilizado para patrullar la costa atlántica en Long Island durante la Primera Guerra Mundial.

Sin embargo, se hundió el 12 de marzo de 1920, durante su regreso a California. Quedó atrapado junto con la embarcación H-2, en una tormenta.

El submarino encalló a 365 metros de Punta Redonda, en la isla Santa Margarita. La tripulación de 25 marinos, guiada por su comandante James R. Webb, abandonó la embarcación y trató de llegar a la playa; sin embargo, fueron vencidos por el mar. Aunque el H-2 logró salvarse, no pudo ayudar a sus compañeros.

Durante los días siguientes, la Marina norteamericana trató de dar con el submarino. Organizaron búsquedas con expertos en naufragios, pero nunca dieron con él.

Posteriormente fue saqueado por su contenido en cobre y hasta 2016 el INAH recibió un aviso de su ubicación por parte de unos pescadores y el reportero Alfredo Martínez.

El titular de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, Roberto Junco, mencionó que se encuentran en trabajos de restauración en conjunto con la Unidad de Arqueología de la Marina norteamericana.

“Desde que se recibió aviso de la presencia del submarino, el INAH ha realizado dos temporadas de inmersiones: la primera en 2017, con una exploración de reconocimiento en la cual, por medio de dos buceos a poco más de 14 metros de profundidad, se tomaron fotografías y medidas generales con cinta de medir, tablas y lápiz”, dijo Junco.

Posteriormente se utilizó fotogrametría, método utilizado por primera vez en México, un modelo en tercera dimensión que ahora servirá para monitorear su estado de conservación. Esta tecnología utiliza programas de cómputo para crear un modelado en 3D hecho con miles de fotografías tomadas desde distintos ángulos.

En este momento la investigación del H-1 se encuentra en la parte histórica, para reconstruir el papel de estos artefactos en la Primera Guerra Mundial.

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