Ciencia y tecnología

En busca de profesionalizar servicios al campo

Los profesionales y técnicos dedicados a la atención de los productores agrícolas requieren de herramientas que faciliten y fortalezcan la profesionalización de sus servicios, las cuales se asemejan a las utilizadas por un médico para auscultar a sus pacientes y dictar el diagnóstico de la situación sanitaria o nutritiva.

No se trata de instrumentos o aparatos complejos, son enseres que en las escuelas de agricultura se utilizan en los laboratorios, en las visitas y prácticas de campo, cuando los maestros enseñan a diagnosticar los problemas o signos que presentan las plantas cultivadas y que significan un problema para el productor, afirma Juan de Dios del Castillo, gerente de Equipos, Insumos y Servicios J. D. Agrícola.

No obstante lo anterior, añade, una vez que egresamos como que se nos olvida utilizar dichas herramientas.

La empresa que representa Juan de Dios del Castillo, ingeniero agrónomo egresado de la Universidad Autónoma de Chiapas, ha desarrollado diferentes módulos para apoyar el desempeño profesional de los agrónomos y técnicos agrícolas, para que la prestación de estos servicios sea de mejor utilidad y calidad para los productores.

El directivo comenta que uno de los productos más prácticos y útiles elaborados por su empresa es la Mochila de Campo que se puede colgar a la espalda para caminar en lugares sinuosos o ser utilizada como portafolios.

Dentro de la mochila se puede transportar 16 herramientas e insumos propios para la identificación de plagas y enfermedades, signos visuales microscópicos sobre daños causados por patógenos y por deficiencias nutricionales; herramientas para el trazo de plantaciones y viveros, podas de árboles, toma de muestras de terrenos cultivados.

El especialista refiere que otro de los grandes retos en la producción agrícola es el manejo de la nutrición en los cultivos. Desde hace muchas décadas los agricultores se apegan a las recomendaciones dictadas por las instituciones oficiales, las que les indican las dosis de fertilización de según el cultivo de que se trate. Un ejemplo muy singular se observa en el café, en el que la fórmula 18-12-06 es universal para cualquier zona cafetalera del país, lo cual es incorrecto pero se aplica.

El fitotecnista comenta que para que el agricultor pueda conseguir plantas bien nutridas que le den una buena cosecha, necesitamos darles el alimento adecuado, para lo cual se requiere determinarlo en cada terreno y cultivo.

La dosis de fertilización del cultivo se suministra según el tipo de suelo y la especie y variedad que se encuentre en explotación. Para ello se necesita un análisis fisicoquímico del suelo en el que se desarrolle el cultivo, ya sea maíz, algodón, trigo, palma africana, cedro, mango, durazno, nogal, piña, sandía, caoba, tomates o cacahuates. Además es preciso tomar muestras de suelo representativas del área de cultivo.

Este es el paso, explica Del Castillo, que representa el mayor riesgo en la cadena de investigación de campo, porque se requiere de una muestra representativa y compuesta de distintas partes del terreno. Se necesita de una herramienta adecuada que debe cumplir con tres condiciones importantes:

1.– Que en cada corte se tome una capa uniforme de suelo, desde la superficie hasta la profundidad requerida (de 10 cm para semilleros; de 20 a 30 cm para viveros a suelo, cultivos anuales y algunos perennes; 60 cm en árboles frutales y más de 60 cm en explotaciones frutícolas y forestales).

2.– Que se obtenga el mismo volumen de suelo en un corte para la obtención de la misma porción de tierra en cada perforación, para formar una muestra compuesta que sea representativa del terreno cultivado (producto de varias perforaciones).

3.– Que la herramienta utilizada no contamine la muestra de suelo por procesos propios de oxidación.

Para atender todas estas necesidades, comenta Juan de Dios del Castillo, contamos con la barrena agrícola de acero inoxidable, que es armable y graduada, diseñada en México para los campos nacionales, la cual incluye una mochila para su transportación y el módulo cuenta con bolsas de plástico para almacenar y transportar la muestra con seguridad al laboratorio.

El especialista agrega que a dos años de haber iniciado con el registro de marcas y patentes de sus artículos han logrado la promoción de estos módulos, por medio de talleres y pláticas de capacitación.

En estas reuniones se consulta a los participantes y dos de cada tres indican que la utilidad de estos equipos y herramientas en manos de los técnicos y profesionales de la agricultura, significa un aumento mínimo de 25 por ciento en la producción de los cultivos.

En entrevista con 2000Agro el ingeniero agrónomo asegura que su empresa inició en 1998, desarrollando 100 mochilas y 50 barrenas de campo, actualmente cubre mercados de profesionales y productores interesados en los estados de Chiapas, Guerrero, San Luis Potosí, Hidalgo, Nayarit, Tabasco y Veracruz.

Destaca que esta empresa busca establecer alianzas con firmas de alcance internacional para la prueba de módulos y herramientas que permitan a los profesionales y productores interesados en desarrollar sencillas técnicas para el control de plagas, enfermedades y pruebas accesibles de fertilidad de suelo aplicadas directamente en el campo sobre concentración de nitrógeno, fósforo, potasio y potencial hidrógeno (pH), principales nutrientes y condiciones del suelo que al saber cómo manejarlos, brindan cosechas más abundantes y de mejor calidad.

Finalmente, Juan de Dios del Castillo comenta que desde principios de 1996 se ha dedicado a prestar sus servicios profesionales, desarrollando ideas para mejorar el servicio de asistencia técnica a productores agrícolas, principalmente productores de café.

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