Ciencia y tecnología

Desarrollo de bioplástico marino gana el premio internacional

El invento fue diseñado por una estudiante de la Universidad de Sussex. Consiste en una alternativa plástica a base de desechos orgánicos marinos

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 19 de noviembre de 2019.— En la decimoquinta edición del Premio James Dyson, que reconoce conceptos innovadores en ingeniería y diseño, el proyecto ganador estuvo a cargo de Lucy Hughes, una estudiante de 24 años de la Universidad de Sussex, Reino Unido.

Lucy creó una alternativa plástica a base de desechos de pescado llamada MarinaTex, con el que intenta resolver el problema de los plásticos desechables y las corrientes de desechos generadas por los residuos marinos.

MarinaTex es una lámina translúcida y flexible, ideal para envases de un solo uso. Está fabricada con algas rojas para unir las proteínas extraídas de los desechos de pescado, tiene fuertes enlaces superpuestos que le dan resistencia y flexibilidad.

El material es relativamente ligero en recursos, necesita poca energía y temperaturas menores a 100 grados para producirse. Además, su tiempo de biodegradabilidad va de cuatro a seis semanas y es adecuado para el compostaje doméstico y no filtra toxinas, por lo que no requiere equipo especial para su gestión como residuos.

“El invento lo tenía desde mi infancia y nunca pensé que llegaría a esta etapa, por lo que es realmente alentador que el potencial del material sea reconocido por un premio tan prestigioso. Estoy emocionada por tener la oportunidad de realizar mayor investigación y desarrollo para explorar todos los usos posibles, teniendo en cuenta la forma, la función y su huella”, señaló la ganadora.

Además, la estudiante recibió un premio económico de 30 mil euros (unos 638 mil pesos) para que pueda comercializar su invento de manera sostenible, así como continuar con los estudios para convertir a MarinaTex en una respuesta global frente al problema de los residuos plásticos que se encuentran en el mar.

El premio es un esfuerzo más de la Fundación James Dyson, para inspirar a los jóvenes en temas de diseño e ingeniería: desde niños de primaria hasta estudiantes universitarios y graduados, la fundación apoya a los próximos talentos con recursos gratuitos y talleres para las escuelas.

Los otros dos finalistas internacionales del Premio fueron Anna Bernbaum, quien presentó Afflo, dispositivo portátil habilitado para la inteligencia artificial que monitorea los síntomas asmáticos y predice los desencadenantes, para que los enfermos puedan tomar decisiones basadas en datos sobre el manejo de su padecimiento; y Ryan Tilley, con Gecko Traxx, un accesorio que permite a las sillas de ruedas acceder a terrenos complicados.

Regionalmente, México tuvo presencia con 18 innovadoras propuestas de las que se eligieron tres ganadores nacionales tomando en cuenta su viabilidad y originalidad.

Más información en: https://www.jamesdysonaward.org/es-mx/home

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