Ciencia y tecnología

Científicos mexicanos estudian anticuerpos específicos contra COVID-19

El proyecto busca obtener un medicamento de amplio espectro que bloquee el mayor número de cepas posibles del virus SARS-CoV-2 para evitar la infección de las células

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 21 de mayo de 2020.— Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) con experiencia en el descubrimiento y desarrollo de anticuerpos para el diagnóstico y uso terapéutico en enfermedades como chikungunya, trabajan en encontrar, caracterizar y generar anticuerpos específicos y neutralizantes para el tratamiento del virus SARS-CoV-2, en un trabajo que realizan por lo menos 50 laboratorios del mundo para buscar una cura contra el COVID-19.

El proyecto es realizado en la Unidad de Desarrollo e Investigación en Bioprocesos (UDIBI) de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) y tiene tres objetivos principales: desarrollar y validar un inmunoensayo para determinar si existen o no anticuerpos anti-SARS-CoV-2 circulantes en la población mexicana. Este ensayo serológico será clave para determinar individuos con inmunidad al virus.

El segundo objetivo es estudiar la diversidad de anticuerpos anti-SARS-CoV-2 que desarrolla la población mexicana, lo cual permitirá conocer la dinámica de pandemia en nuestro país y generar estrategias para prevenir, diagnosticar y/o curar la enfermedad.

Como tercer objetivo, se obtendrán anticuerpos que bloqueen al virus SARS-CoV-2 y que puedan ser empleados como terapia biotecnológica en diferentes estadios de la enfermedad, pero sobre todo en aquellos individuos que no responden adecuadamente al reto de la infección viral o que tengan enfermedades colaterales que limiten su competencia inmunológica.

En estos casos, se les administraría el tratamiento con anticuerpos terapéuticos para bloquear la invasión del virus y así evitar las complicaciones producidas por COVID-19.

El doctor Juan Carlos Almagro, director de la Unidad de Descubrimiento de Anticuerpos Terapéuticos de la UDIBI, quien tiene experiencia en la ingeniería y diseño de anticuerpos dentro de la industria farmacéutica a escala internacional, detalló que los anticuerpos se podrían generar a partir de fuentes naturales y/o artificiales.

El integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel 3 indicó que el IPN buscará mediante un sistema híbrido una plataforma generada a partir de genes naturales y sintéticos, derivados del análisis de millones de secuencias que emulan la unión que se da entre antígenos y anticuerpos de manera natural.

“Es como un sistema inmune in vitro, por lo que es posible evaluar estos anticuerpos semisintéticos como si fueran naturales. La ventaja es que estos genes se han diseñado para que sean fáciles de producir en caso de que muestren el efecto terapéutico deseado”, explicó.

El investigador estimó que los anticuerpos terapéuticos podrían descubrirse en un año. A esto seguiría un proceso de evaluación preclínica y clínica que pudiera durar dependiendo de la disponibilidad de recursos y de las colaboraciones que se establezcan para ello. Mencionó que los anticuerpos desarrollados contra chikungunya y el factor de necrosis tumoral (TNF) han permitido a la UDIBI del IPN, establecer y validar los procesos de descubrimiento, optimización y caracterización de anticuerpos, mismos que se han publicado en revistas de alto prestigio internacional.

A su vez la doctora Sonia Mayra Pérez Tapia, directora ejecutiva de la Unidad de Investigación, Desarrollo e Innovación Médica y Biotecnológica (UDIMEB), subrayó que, el disponer de plataformas para el desarrollo de pruebas serológicas y terapias biotecnológicas ofrece a nuestro país dos instrumentos fundamentales para enfrentar esta y otras problemáticas de salud que se pudiesen presentar en el futuro.

Recalcó que el Politécnico ejecuta dicha investigación en el marco del protocolo “Descubrimiento y caracterización de anticuerpos neutralizantes contra SARS-Cov-2 para la aplicación en el tratamiento de la infección aguda”, el cual cumple con los requisitos de los comités de ética, investigación y bioseguridad correspondientes.

Las personas interesadas en participar en el protocolo deben ser mayores de edad; presentar identificación oficial; imprimir y firmar el consentimiento informado; radicar en la Ciudad de México; haber presentado dos o más síntomas (fiebre, tos seca, dificultad para respirar, dolores de cabeza, articular, muscular, de garganta o torácico, escurrimiento nasal, conjuntivitis y/o cansancio extremo) en un periodo no mayor a 72 horas y enviar un wasap al número 55 3975 6486.

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