Cambio climático

El gran desafío de la humanidad

La agroindustria es uno de los principales sectores que consume grandes cantidades del vital líquido; además de implicar magnas extensiones de deforestación

cambio-desafioCiudad de México.— La atmósfera terrestre se está degradando y los cambios que actualmente se observan en la temperatura global están directamente asociados a la actividad humana, derivados de procesos industriales voraces que han sobreexplotado los ecosistemas durante años a un ritmo que supera la capacidad de regeneración del planeta. Bien lo ha advertido el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, la extensa variedad de vida en la Tierra se encuentra en peligro y las especies se extinguen a un ritmo récord.

Con una población mundial creciente de más de siete mil millones de personas, la habilidad natural del planeta de proveer bienes naturales se ha visto seriamente deteriorada; el equilibrio de la diversidad biológica se ha roto; la tala masiva de bosques y selvas junto con la quema de combustibles fósiles ha repercutido y traído como consecuencia un inminente estrés ambiental que ha dado lugar al cambio climático global, convirtiéndose de esta manera, en el mayor desafío del siglo XXI y en el más grande problema de salud tanto para la humanidad como para el planeta.

La demanda de agua creció seis veces durante el siglo XX. La agroindustria es uno de los principales sectores que consume grandes cantidades del vital líquido; además de implicar magnas extensiones de deforestación, “esta actividad es una de las que más ha destruido los ecosistemas, entramos en un proceso de quitar sistemas naturales para dar entrada a uno manejado por la humanidad”, nos hemos convertido en consumidores indiscriminados y la manera en que se decida alimentar a la población del mundo para el año 2050, va a definir qué tanta conservación de los ecosistemas logremos, señaló en entrevista José Sarukhán Kermez, coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Estudios revelan que los bosques contienen entre el 50 y 90 por ciento de la biodiversidad global terrestre, su degradación implica graves consecuencias para el clima global y por supuesto, para la humanidad. Se estima que del 15 al 20 por ciento, a escala global, de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), que ocasionan el calentamiento climático, provienen de la pérdida de los ecosistemas forestales. Los boscajes son capaces de almacenar en su cobertura vegetal hasta 300 mil millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale a casi 40 veces las emisiones anuales de este gas despedidas al ambiente por la quema de combustibles fósiles; y al ser talados el gas almacenado se libera a la atmósfera mediante la descomposición o quema de los residuos vegetales.

Aunque la deforestación ha sido más lenta durante los últimos 10 años, muchas regiones del mundo siguen alcanzando niveles muy altos, así lo acreditan las pérdidas anuales de superficie forestal que ascienden a 9.4 millones de hectáreas en el planeta, según el informe Estado de los bosques en el mundo 2012, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Esta cifra evidencia el descenso de los ecosistemas boscosos y América del Sur encabeza la lista como la región que más hectáreas ha perdido, según datos obtenidos por satélite y publicados por la FAO. Ante esta situación y el indudable papel fundamental que los bosques tienen en la mitigación del cambio climático mundial, los especialistas en el tema consideran que detener la deforestación o llevarla a tasas más bajas, contribuiría a disminuir el incremento en la temperatura promedio del planeta.

Fuente: Teorema Ambiental, imagen

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