Biodiversidad

Shenzhen, China, prohíbe comer perros o gatos durante contingencia

El gobierno municipal de la ciudad de Shenzhen asegura que es la “regulación más estricta” desde que las autoridades iniciaron una campaña contra el consumo de animales salvajes tras sospechar que el virus pudo salir de un mercado de Wuhan

Teorema Ambiental/Redacción

Shenzhen, China, 6 de abril de 2020.— La ciudad de Shenzhen, una de las mayores urbes de China, anunció que a partir del mes de mayo prohibirá el consumo humano de carne de perro o gato así como la comercialización de animales salvajes, como una medida sanitaria ante la pandemia de coronavirus COVID-19.

El gobierno municipal aseguró que se trata de la “regulación más estricta” que se ha impuesto en China desde que las autoridades nacionales iniciaron una campaña contra el consumo de animales salvajes tras las sospechas de que el brote de COVID-19 pudo provenir del mercado de Wuhan donde hay un contacto estrecho entre humanos y animales vivos y carentes de un manejo sanitario adecuado.

Ahora, los animales que pueden comerse en esta ciudad se limitó a: cerdos, vacas, ovejas, burros, conejos, pollos, patos, ocas, palomas y codornices, así como a “otros incluidos en el Directorio Nacional de Recursos Genéticos de Ganado y Aves Domésticas”, donde también figuran otras especies como búfalos, camellos o caballos.

Con ello, se prohibió el consumo de animales como serpientes o lagartos. Sin embargo, la medida es laxa para productos acuáticos que no estén específicamente prohibidos, como tortugas o sapos.

Como sanción, las personas que coman animales salvajes tendrán que pagar multas de 150 mil yuanes (21 mil 130 dólares), mientras que las personas que las vendan, serán sancionadas con 100 mil yuanes (14 mil 90 dólares).

“No hay pruebas de que los animales salvajes sean más nutritivos que las aves domésticas o el ganado. Las especies permitidas para su consumo pueden satisfacer las necesidades diarias de la gente”, indicó el número dos de la Oficina de Seguridad Alimentaria del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de Shenzhen, Liu Jianping.

Por su parte, el alcalde de Shenzhen dijo que: “el comercio y el consumo de animales salvajes ha supuesto un gran peligro oculto para la salud pública”, algo que “ha atraído la atención de la sociedad”.

Las asociaciones animalistas celebraron la decisión: “Es la primera ciudad en China que prohíbe la producción y el consumo de carne de perro y gato”, indicó en un comunicado Humane Society International (HSI).

“Shenzhen es la quinta ciudad más grande de China y, aunque el comercio de carne de perro es relativamente pequeño allí en comparación con el resto de la provincia, el verdadero significado (de la ley) es poder generar un efecto dominó para que otras ciudades sigan sus pasos”, explicaron.

Según HSI, cada año se matan diez millones de perros y cuatro millones de gatos para su consumo en China. Sin embargo, las estadísticas señalan que cada vez menos jóvenes las consumen y hay una mayor oposición social a que se permita hacerlo.

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