Biodiversidad

Por esto no debes tener animales exóticos como mascotas

Aun nacidas en cautiverio, todavía conservan las características de sus parientes silvestres, solo que bloquearon ciertas habilidades. Así, han aprendido a tener cierta tolerancia a los humanos

Teorema Ambiental/Redacción

Ciudad de México, 21 de octubre de 2020.— Pese a todos los inconvenientes que provoca a la salud, la seguridad y la biodiversidad, muchas personas todavía tienen animales exóticos como mascotas, de manera tan inconcebible como los tigres, aun cuando ninguno de estos ejemplares posee las características para cohabitar un espacio con los humanos.

Alberto Tejeda Perea, especialista en comportamiento animal de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM, explicó que tener animales de fauna silvestre como mascotas implica un alto riesgo para las personas.

Los animales con los que habitualmente podemos convivir son domésticos y han pasado una larga evolución en su conducta, derivada de la convivencia con el humano. Esto ha provocado que sufran cambios anatómicos, fisiológicos y sobre todo conductuales. De hecho, hay biólogos que plantean la domesticación como parte de un proceso evolutivo.

Las especies domésticas como son los perros, los gatos, los cerdos, las vacas, las cabras, los borregos y las gallinas, entre otros, vivieron ese proceso y, aunque presenten conductas instintivas como la agresión, son más moduladas.

Mientras que los animales amansados son exactamente iguales que sus congéneres en vida libre, solo que desde pequeños se criaron junto a los humanos y así han aprendido a modular su conducta, por lo que tienen cierta tolerancia hacia los humanos y permiten la cercanía.

Por ejemplo, un tigre en cautiverio puede ser tolerante y simpático mientras es cachorro, pero cuando llega a la madurez sexual sufre ciertos cambios.

“Con suerte mantiene su tolerancia a los humanos, pero si se presenta algún estimulo podría desencadenar conductas que forman parte de su repertorio y resultar letales para quienes viven a su alrededor. Los mismos gatos que han pasado por un proceso de domesticación, de al menos cinco mil años, pueden dañar a las personas”, advierte.

Y agrega: “imagínate cuando uno de los grandes felinos como los tigres, leones o pumas presentan una conducta como cualquier otro depredador: resultan letales”.

En peligro de extinción

También, algunas de estas especies se encuentran en peligro de extinción. La tarea como seres responsables es mantener a estos ejemplares en su hábitat para que puedan seguir reproduciéndose y se mantengan en vida libre.

Entonces, “si llevamos a un tigre de Bengala que se encuentra en esta categoría a un hogar entre humanos, se encuentra en una posición contraria a mantenerlos dentro de su hábitat en la fauna silvestre”, lamenta el especialista.

Además, estos animales que son silvestres y utilizados para compañía, están condenados a vivir en cautiverio por su alta peligrosidad, destinados al encierro en albergues o en el peor de los casos a ser sacrificados por medio de la eutanasia.

Existen varios animales exóticos que han sido forzados a vivir con los humanos, se trata de reptiles como serpientes, iguanas y tortugas, además de mamíferos como los conejos y cerdos. La gente con gustos más peculiares prefiere las tarántulas o las aves como los periquitos australianos o incluso las guacamayas, etc.

Finalmente, están las especies de fauna silvestre que no entran en este grupo como son leones, tigres, pumas, osos, monos y hasta perritos de las praderas.

No obstante, en México están prohibidas todas las especies en peligro de extinción, solo se permiten ejemplares originarios de otros países.

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