Biodiversidad

Muere la primera beluga nacida en cautiverio

MADRID.— La primera ballena beluga nacida en cautiverio en Europa murió a los 25 días de vida en el Oceanográfico de Valencia, ya que “la inexperiencia de la madre y las dificultades motoras de la cría han impedido su desarrollo”, según han informado fuentes.

Pese a los esfuerzos de veterinarios y cuidadores para evitarlo y a la vigilancia constante de madre e hijo, la beluga murió a las 12:15 horas del lunes pasado.

La cría, que ni siquiera había llegado a ser bautizada dados los problemas que presentó desde su nacimiento, no había logrado amamantarse de su madre, y aunque los cuidadores la alimentaron con biberón y suplementos vitamínicos, no pudieron evitar que la ausencia de lactación directa “impidiera un desarrollo adecuado y favoreciera la aparición de enfermedades metabólicas e infecciosas”.

Desde el momento en que se tuvo constancia de la gestación de «Yulka», la madre, los responsables del centro ya eran conscientes de que “las posibilidades de supervivencia de la cría eran muy escasas”. En medio natural y entre crías de hembras primerizas, como “Yulka”, la mortandad de los recién nacidos llega a 58 por ciento en los primeros meses de vida, una cifra que se reduce considerablemente si se trata de animales en cautividad, de los que sólo hay constancia de unos 20 partos exitosos en todo el mundo.

Por el momento, los responsables de las belugas desconocen las “razones exactas” del fallecimiento de la cría, pero un equipo de veterinarios está estudiando el caso junto con expertos de otros países. En cualquier caso, señalaron que “en las últimas horas se detectó un brusco desequilibrio de diferentes parámetros sanguíneos”.

Pese a que la muerte de la cría era una posibilidad con la que contaban todos los veterinarios y biólogos a cargo de “Yulka” y su familia, el fallecimiento de la pequeña ballena —un macho que pesó al nacer 120 kilos— ha afectado profundamente a los trabajadores del Oceanográfico, que se encuentran “muy abatidos”.

Desde el centro destacaron el esfuerzo “ingente” realizado por todos los trabajadores durante el embarazo de “Yulka” y los días de vida de su cría, “dada la necesidad de vigilar y alimentar al pequeño de forma continua”. Los biólogos han contado con el apoyo de diferentes centros de Canadá y Estados Unidos que se han enfrentado a problemas similares y que habían advertido sobre las enormes dificultades para sacar adelante este ejemplar.

En estos momentos, y para intentar compensar la pérdida de la pequeña beluga, los cuidadores de la madre han comenzado a desarrollar mayor actividad con “Yulka”. Durante algunos días se atenderá a su comportamiento y se procederá a unirla de nuevo con “Kairo”, el macho que la acompaña en la instalación. Además, el edificio de “Ártico”, que ha permanecido cerrado desde el nacimiento, se abrirá de forma inmediata al público, según señalaron fuentes del Oceanográfico.

A pesar de la muerte de la pequeña beluga, los biólogos señalaron que la gestación y nacimiento de este cetáceo “ha sido un enorme hito para la conservación de las belugas y ha permitido obtener infinidad de datos para la comprensión de la biología de estos animales y el éxito reproductivo de esta especie en este y otros centros”.

Además, los responsables del centro esperan que la experiencia adquirida por la madre durante estas semanas sea “útil” para que en la próxima ocasión, el desarrollo de la futura cría “no presente los contratiempos observados en este caso”.

Fuente: El Mundo

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