Soy monarca y estoy en peligro

Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0Print this page

Cada hembra pone alrededor de 400 huevos, de dos milímetros de tamaño, individualmente

soy-monarcaCiudad de México.— Durante la década pasada las poblaciones de mariposa monarca han disminuido drásticamente en Norteamérica hasta llegar en 2013 a la menor población en toda la década.

Esta disminución refleja el deterioro en la calidad del ambiente de vastas áreas del continente y tiene graves consecuencias ecológicas y económicas. Debido a su complejo fenómeno migratorio, la recuperación de las mariposas monarca y de la calidad ambiental de Norteamérica es la responsabilidad de todos los ciudadanos de Canadá, Estados Unidos y México.

Ciclo de vida

Como todas las mariposas, la monarca tiene un ciclo de vida breve que pasa por una impresionante metamorfosis. Para la primera etapa las hembras ponen sus pequeños huevos blancos en las hojas de los algodoncillos (Asclepias spp.). Cada hembra pone alrededor de 400 huevos, de dos milímetros de tamaño, individualmente, en la parte inferior (envés) de las hojas de las plantas. Después de cuatro a ocho días nacen unas diminutas orugas de rayas blancas, negras y amarillas que se alimentan vorazmente de las hojas del algodoncillo.

Después de nueve a 15 días, la oruga busca un sitio escondido entre los arbustos y una vez colgada de cabeza, rompe su piel y por debajo la nueva piel se endurece en una verde crisálida. Dentro de la crisálida sucede una de las transformaciones más espectaculares del mundo animal. El cerebro, el corazón y el aparato digestivo de la oruga se modifican, al tiempo que se desarrollan músculos, ojos compuestos, tres pares de patas y dos pares de alas. Al pasar dos semanas, la crisálida se transparenta, se rompe y emerge un nuevo adulto.

Este ciclo de vida dura aproximadamente un mes y puede acelerarse o alentarse según las temperaturas del ambiente. Sin embargo, a mediados de agosto en las latitudes de Canadá y Estados Unidos, baja el ángulo de la luz del sol, bajan las temperaturas y se acortan los días. La generación que nace en esta época afectada por los cambios ambientales es distinta a todas las generaciones anteriores. Retrasará su reproducción y vivirá hasta nueve meses, tiempo suficiente para viajar al sur (dos meses), pasar cinco meses en México o California y regresar hacia el norte. Esta generación es conocida como “Matusalén” por su longevidad.

En México, la mariposa monarca se encuentra en la categoría de riesgo como Sujeta a Protección Especial por la Norma Oficial Mexicana 059.

Fuente: Conabio

  • Etiquetas

  • www.teorema.com.mx/biodiversidad/especies/monarca-estoy-peligro/