Especies

Graban especie de tiburón prehistórico en el Golfo de México

El Hexanchus griseus habita la Tierra desde antes que muchos dinosaurios y sobrevivió la extinción masiva del Pérmico-Triásico

Teorema Ambiental/Redacción

El tiburón de peinetas (Hexanchus griseus) es una especie que habita la Tierra incluso desde antes que muchos dinosaurios. Además, fue capaz de sobrevivir la extinción masiva ocurrida en el periodo Pérmico-Triásico.

Esta especie, que es la más antigua en el linaje de los tiburones, no es fácil de encontrar. Pero el experto Gavin Naylor pudo captar a uno de estos ejemplares durante una sesión de buceo en el Golfo de México.

De acuerdo con el Museo de Florida, que patrocinó la expedición de Naylor, el tiburón de peinetas fue localizado a más de mil metros de profundidad, cerca del Cabo de Eleuthera en las Bahamas.

El ejemplar era una hembra de seis branquias y que mide más de cinco metros de longitud.

Naylor explicó que “fue como ver un T. rex en el agua. Este linaje ha estado en la Tierra cien veces más el tiempo que el Homo erectus (el ancestro de los humanos), y estos tiburones no han cambiado tanto”, dijo.

Características

Tiene seis aperturas branquiales a cada lado de la cabeza, más próximas entre sí, que lo caracterizan como un escualo muy primitivo, pues las especies de tiburones más evolucionados presentan cinco aperturas branquiales.

Llega a pesar más de mil kilogramos. Tiene un cuerpo robusto y la cabeza ancha y aplanada con el rostro corto y redondeado. Tiene los dientes de la mandíbula superior en una fila, y los de la mandíbula inferior, en seis filas, con forma de peine.

Sus ojos son grandes, elípticos y verdosos, fluorescentes en vida y sin membrana. Su color es pardo grisáceo o verdoso, con vientre más pálido y aletas oscuras, lo que le permite mimetizarse en las oscuras aguas de las profundidades.

Es una especie de hábitos solitarios. Se le encuentra en las costas oceánicas tropicales y templadas, desde Islandia a Namibia en el océano Atlántico, así como en el mar Mediterráneo, en profundidades de hasta 1875 metros, aunque en determinadas épocas del año, asciende por la noche hasta ambientes litorales, y es posible observarlo a pocos metros de la superficie.

No es una especie peligrosa para el ser humano, y los escasos ataques registrados a humanos han sido tras provocarlo. Su carne se comercializa fresca o congelada para consumo, aunque se considera semitóxica por sus fuertes efectos laxantes, y también para producción de aceite y alimentación de peces.

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