Ecosistemas

¿Qué es la espectacular nube de polvo del Sahara?

El polvo llega a la parte media de la atmósfera (entre 2 mil y 5 mil metros de altitud). Ahí avanza como si estuviera sobre una banda transportadora

Teorema Ambiental/Redacción

Anualmente, los fuertes vientos que hay en el desierto del Sahara levantan grandes cantidades de arena, que son visibles en el espacio. Pese a ello, este evento no afecta la salud y es benéfico para el medio ambiente pues sirve como abono para la tierra y es capaz de bajar la intensidad de los ciclones tropicales, en el verano del hemisferio norte.

Este fenómeno hidrometeorológico anual no es visible al ojo humano, pero pinta amaneceres y atardeceres de tonalidades rojizas y crea un ambiente brumoso. Se trata de un fenómeno similar al de los ciclones tropicales, pero en condiciones climáticas diferentes. Esos fuertes vientos perturban la arena, la agitan y la elevan con tanta fuerza que llega a la atmósfera.

El polvo llega a la parte media de la atmósfera (entre dos mil y cinco mil metros de altitud). Ahí avanza como si estuviera sobre una banda transportadora, a gran velocidad y se deposita en el fondo del océano Atlántico y una muy pequeña parte (entre 1 y 5 por ciento) en las costas americanas.

En los satélites, esta capa es perceptible. Esta capa de arena crea un fenómeno óptico que sí es perfectible, amaneceres y atardeceres rojizos por la presencia de minerales en la atmósfera. Cuando llega hasta la selva de la Amazonia, este polvo sirve como abono para el suelo, cuando baja a la superficie a través de la precipitación y permite reducir la intensidad de los ciclones tropicales.

Además, el flujo de arena es continuo desde primavera hasta otoño, pero su mayor incidencia es en los meses de junio y julio y alcanza a llegar a regiones como Sudamérica, el Caribe e incluso Norteamérica.

Como sus concentraciones son muy bajas al llegar a América, no representan algún daño a la salud de la población, aunque las concentraciones de polvo que salen de África llegan a ser toneladas. Además, la Sierra Madre Oriental es una barrera natural que detiene el flujo de arena hasta la zona costera del Golfo de México.

Finalmente, como no hay un ciclo en el que la arena que viaja por el océano no vuelve al desierto, sino que se deposita en el fondo del océano, eventualmente, este impresionante ecosistema, desaparecerá en varias decenas de miles de años.

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