Ecosistemas

Denuncian depredación ambiental en Bahía de Banderas

Desde hace poco menos de una década se han construido escolleras de manera ilegal desde Nuevo Vallarta hasta Punta de Mita y Lo de Marcos

Teorema Ambiental/Redacción

Una de las zonas turísticas más importantes del país, Bahía de Banderas, Nayarit, perteneciente al desarrollo de Puerto Vallarta, está convertida en una zona de pugna por aprovechar sus espacios de manera irracional, lo que ha generado una cadena importante de delitos ambientales, denunciaron diferentes grupos ambientalistas.

Sus calles aparecen invadidas ilegalmente, además se han talado zonas de manglar, hay bloqueos a los diferentes accesos al mar, apropiación de zonas federales, saqueo de material pétreo y un creciente número de escolleras, debido a la falta de vigilancia de las autoridades municipales, estatales y federales.

Por lo que han solicitado al titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Víctor Manuel Toledo, que convierta la ciudad turística de Bahía de Banderas en una especie de laboratorio para remediar los diferentes problemas que sufre el destino turístico en la actualidad.

“Hay siete escolleras (cadenas de bloques de cemento que se colocan en el mar y en las playas para debilitar la fuerza de las olas) construidas en el poblado pesquero La Cruz de Huanacaxtle, que sirven a condóminos y desarrolladores turísticos para crear playas y limitan el paso”, aseguró Marielza Izurieta Veleri, presidenta de la Asociación de Mujeres Unidas por Bahía de Banderas, en declaraciones al periódico La Jornada.

“Desde hace poco menos de una década se han construido escolleras de manera ilegal desde Nuevo Vallarta hasta Punta de Mita y Lo de Marcos. Hace siete años nosotros interpusimos una denuncia porque Alamar (desarrollo de lujo ubicado en La Cruz de Huanacaxtle) empezó a construir dos escolleras. Así empezó todo esto”, explicó.

Además, señaló como responsable al entonces delegado de la Semarnat, Omar Cánovas Moreno, quien hace unos siete años debía haber derribado la escollera que permitió construir, pero la Semarnat no tenía personal ni un espacio para depositar el material extraído, además que sus instrucciones fueron ignoradas por los dueños del desarrollo turístico.

“Paulatinamente, cada proyecto ha ido haciendo sus escolleras; por ejemplo, Vallarta Garden ya hizo la suya; ahora Punta Esmeralda ya está construyendo una y el desarrollo que le sigue (Narval) está haciendo tres. A esto sumamos Real del Mar, donde antes había acceso público a las playas. Ahora pusieron unas rocas enormes y la gente ya no puede caminar porque han ido agarrando la playa para ellos”, agregó la activista.

Por ello, señaló que ya se ha puesto una denuncia por la construcción de una escollera en el proyecto Punta Esmeralda, y están a la espera de respuesta de la Semarnat. Sin embargo explicó que hay una complejidad administrativa importante porque afecta al gobierno municipal por autorizar obras, mientras que la Semarnat no tiene personal suficiente para vigilar si no existen afectaciones ambientales por realizarlas.

“No hay oficinas ni dirección de la Semarnat en Tepic, solo un vigilante (inspector). Entonces los inversionistas, hoteleros y condóminos aprovechan para hacer lo que quieren. Construyen y no dejan accesos al mar”, aseguró. “El municipio carece de parques infantiles y lo único que tenemos todos es la playa, no hay otra diversión. Ni siquiera hay áreas de donación”, lamentó.

Jassiel Pelayo, regidor y presidente de la Comisión de Turismo del ayuntamiento de Bahía de Banderas, reconoció que estas escolleras han erosionado la playa El Anclote, en Punta de Mita.

“Estas estructuras cortan el flujo de arena”, explicó. “Para colocar bloques de cemento se requieren estudios de impacto ambiental e incluso de flujos de corrientes de agua.” Las escolleras amortiguan la fuerza del mar, pero cambian el sentido de las corrientes.

Por su parte, el ambientalista Indalecio Sánchez expresó que hace más de una década solicitó al entonces gobernador Ney González (2005-2011) instalar la delegación estatal de la Semarnat en Bahía de Banderas para reforzar la vigilancia en la zona, pero su petición ha sido ignorada.

“Bahía de Banderas es el municipio más importante de Nayarit, pero convertido en el laboratorio de tanta chingadera. Siempre hay un delito ambiental”, lamentó. “Invitamos a Víctor Manuel Toledo Manzur para que analice los problemas ambientales, pues aquí tenemos de todo, para que experimente con estrategias y acciones de remediación.”

Otros ambientalistas han denunciado que desde Nuevo Vallarta hasta Lo de Marcos han sido reiteradas las anomalías, entre ellas la apropiación ilegal de costas, la tala de manglares, la extracción excesiva de material pétreo de ríos y arroyos, así como la privatización de playas.

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