Biodiversidad

Desertificación factor de pobreza, hambre y migración

Especialistas abordarán, a partir de este martes, la situación de los 25 millones de “refugiados del medioambiente” que fueron desplazados por la desertificación y la inseguridad alimentaria.

En el coloquio organizado por Suiza y las Naciones Unidas los expertos esperan hallar nuevos medios para luchar contra la desertificación.

“La comunidad internacional ha ignorado por mucho tiempo el problema de la desertificación. Hay una clara falta de interés y, en consecuencia, falta de apoyo”, señala a Swissinfo Liliane Ortega, delegada suiza ante Naciones Unidas en la lucha contra la desertificación (UNCCD).

“Muchos países pobres carecen de medios para combatir la desertificación. Y la situación sigue degradándose debido a factores humanos y climáticos. El problema es que este asunto no interesa verdaderamente a los círculos económicos.”

De acuerdo con la ONU, casi una cuarta parte de la superficie del planeta está constituida de zonas semiáridas cuyo equilibrio ecológico es muy frágil. Y más de mil millones de personas son afectadas por la desertificación.

Sólo en África, 325 millones de personas viven en condiciones de extrema pobreza en las regiones áridas.

Naciones Unidas aprovecha el Año Internacional de los Desiertos y la Desertificación para llamar la atención a las causas de la degradación de los suelos y sus consecuencias: pobreza, hambre y migración forzada.

La evolución climática es uno de los factores, pero el crecimiento demográfico, la deforestación, la agricultura intensa y el ganado son igualmente señalados.

“Esos factores son responsables de los graves desequilibrios ecológicos que han engendrado la deterioración de los suelos con graves repercusiones en la población que vive allí desde hace siglos”, constata Liliane Ortega, especialista en asuntos del medioambiente en la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude).

A juicio de Cosude y Naciones Unidas, hoy se impone un doble enfoque para luchar contra la desertificación. Es necesario preocuparse del aspecto ecológico, pero también de los derechos humanos de las personas que viven en las zonas áridas del planeta.

El relator de la ONU para el derecho de la alimentación, Jean Ziegler, comparte este punto de vista. El sociólogo suizo considera que no se hace suficiente para proteger a unos 250 millones de víctimas de la desertificación y a los 25 millones de refugiados del medioambiente.

“Esos refugiados no tienen ninguna protección internacional. No están cubiertos por la Convención de 1951 para los refugiados porque no son víctimas de persecuciones raciales, políticas o religiosas”, subraya.

Jean Ziegler rechaza el argumento según el cual los propios campesinos son responsables de la degradación de su tierra. A su juicio, se trata de “pura hipocresía” de Occidente, que tiene un deber moral en la preservación de los ecosistemas.

Fuente: Swissinfo

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